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lunes, 21 de abril de 2014

Viena y su ciudad interior

En Viena aún podemos distinguir lo que sería la ciudad antigua y que correspondería a la Innere Stadt, o sea la ciudad interior. Un villorrio medieval que conserva entre sus calles algunas con nombres tan curiosos como "Callejón del Vinagre", "Cuesta de los Pescadores", "Calle de los Panaderos", de los Orfebres, de los Carniceros... Hay callejones que podrían confundirse con los de cualquier aldea campesina del interior Austríaco. Viena comenzó siendo un campamento romano al que llamaron Vindobona, al lado del Danubio y protegido por sus afluentes y fosos artificiales. Cuando en la Edad Media la ciudad va creciendo, se cubren los fosos y arroyos, se levanta un cinturón de murallas, porque los Turcos andaban cerca...Al entrar en la Edad Moderna la ciudad sigue creciendo, se derriban estas murallas, que se convierten en un anillo (Ring) de bulevares, y fue alrededor de ese anillo donde se construyó la Viena Imperial.
"Wien - Stephansdom" by Bwag - Own work. Licensed under CC BY-SA 4.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Wien_-_Stephansdom.JPG#/media/File:Wien_-_Stephansdom.JPG
El ombligo de ésta ciudad medieval es la Stephansdom, la catedral, explicada en un post anterior. Si rodeamos la catedral y nos perdemos por las callejuelas traseras, podemos entrar al famoso callejón de la sangre, Blutgasse, una de las calles más antiguas de Viena que recibe su nombre de una matanza de caballeros templarios en 1312 y desde este callejón podemos llegar hasta Domgasse, la calle en la que encontraremos la Figarohaus, donde Mozart vivió entre 1784 y 1787 en un piso de la primera planta, y donde compuso Las bodas de Fígaro (tuvo 11 casas más en la ciudad) en esta misma calle hay numerosas librerías y galerías de arte.
Si vamos hacia el río, podremos distinguir la Jesuitenkirche, Iglesia de los Jesuitas, de fachada simétrica con dos torres, se encuentra junto a la antigua universidad, su interior es barroco y muy fastuoso, se ve que los jesuitas se gastaron todo el dinero en la decoración y como no había para las cúpulas, se decidieron por los trampantojos (en la iglesia de San Ignacio de Roma, pasó lo mismo). Al lado tenemos la Bäckerstrasse (la calle de los Panaderos) donde hay varios palacios, con patios interesantes, cafés y el célebre Pasaje Figlmüller en cuyo interior se encuentra uno de esos restaurantes más conocido de la ciudad, donde la cola para cenar es importante, Figlmüller, y la fama se debe al tamaño descomunal de los Wiener Schnitzel pues son más grandes que el plato que los aloja.
En la calle Wollzeile, (la calle donde se vendía la lana) está uno de los cafés más conocidos, el Café Diglas. Las casas de café existen en Viena desde hace más de 300 años; la primera se dice que surgió después del último asedio turco en 1683, tras el cual dejaron una bolsa con granos de café. Los turcos lo tomaban muy fuerte y los vieneses lo aligeraron con leche y azúcar, surgiendo el melange. Alrededor de 1900 existían unos 600 cafés en Viena. En el café, se reunían para charlar, para leer o para descansar.). Si seguimos por ella hasta la Marc Aurel Strasse podremos llegar a la Plaza Vieja o Hoher Markt, el antiguo foro romano de Vindobona, es una de las calles más elegantes y sus tiendas eran proveedoras de la corte imperial. La zona que se encuentra entre la calle Wipplingerstrasse (una de las calles más ricas arquitectónicamente hablando, con numerosas mansiones y palacios) y la Am Hof, la plaza de origen medieval y que debe su nombre a la corte (hof) que se instaló allí en el siglo XII, nos encontraríamos en el barrio judío de Viena, (y la zona de copas más animada de la ciudad). La Judenplatz es donde estuvo la sinagoga medieval, ahora se pueden visitar sus restos en el Museo Judío.
A pocos pasos está la Petersplatz, con la iglesia barroca de Peterskirche en el lugar donde estaba el templo más antiguo de Viena. La verdad es que cuando está delante la iglesia no tienes muy claro si falta plaza o sobra iglesia. Esta zona se la conoce como Graben (y corresponde a los antiguos fosos romanos que se cegaron para agrandar la ciudad. Es una zona de cafeterías, restaurantes y comercios de lujo, hay que sumarles un par de fuentes y la famosa Columna de la Peste. Detalle del emperador con la Santísima Trinidad por acabar con la peste que se llevó a más de 100.000 ciudadanos. Al final del Graben encontramos el edifico de la Caja de Ahorros, con una abeja dorada en el frente,
En el Kohl Markt, que no es una plaza sino una calle elegantísima que nos lleva al Hoffburg, y cuyas tiendas de postín se enorgullecen de ser "proveedores oficiales de la corte" está el café Demel Konditorei, con una decoración rococó que se ha mantenido durante generaciones. Aquí es donde los caballeros se citaban con las damas vienesas para su cortejo, eran los proveedores reales de la corte cargo que han mantenido a través del tiempo a pesar de la caída del imperio austríaco, tal y como se muestra en sus cajas de bombones.En esta calle, concretamente en el Grosses und Kleines Michaelerhaus, vivió Joseph Haydn. Al final de la Kohl Markt encontramos la Michaelkirche a nuestra izquierda y a la derecha un edificio que no gustó nada al Archiduque Francisco Fernando, la Loos Haus, se construyó en 1910 en un estilo demasiado sobrio para su gusto.

Originalmente el diseño planeado era diferente, pero en julio, Adolf Loos, para consternación de todos, decidió construir una fachada lisa y sin adornos. Esto consternó a todo el mundo, tanto a la empresa que había convocado el concurso como al mismísimo Emperador, por lo tanto se paró la construcción. Entonces, Loos dijo que pondría macetas en las ventanas para poner flores, así pudo reanudar las obras. Pero lo que el famoso arquitecto hizo fue ponerlas aleatoriamente. Esto cabreó bastante al Emperador, hasta el punto que decidió, ni más ni menos, no volver a entrar nunca a su palacio por la puerta que da justo delante de la Loos Haus y tapiar con maderas todas las ventanas de Palacio que daban a ella. Pero a pesar de todas las críticas recibidas en su época, esta construcción está considerada uno de los principales edificios de la Wiener Moderne, período que marca la ruptura con el historicismo