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jueves, 2 de julio de 2015

El Château de Chambord, el sueño de un idealista Francisco I, y todo comenzó con un pabellón de caza!

Para ir de Blois a Chambord debemos recorrer la carretera D33, en tan solo 20 minutos nos encontraremos frente al castillo de Chambord. Preparaos para lo que vais a ver, según palabras del gran Henry James "Chambord es verdaderamente regio: regio por su gran escala, su aspecto grandioso, y su indiferencia a las consideraciones comunes".

Ésta maravilla se la debemos a Francisco I, el rey constructor. En 1516 ya hace un año que ha sido coronado, regresa de Italia acompañado de Leonardo da Vinci y tiene en mente realizar un gran edificio al estilo renacentista italiano.

Se trata de la residencia real más grande del valle del Loira, y empezó siendo un pabellón de caza. Las obras comenzaron en septiembre de 1519, y las llevan a cabo maestros albañiles franceses que ya tienen experiencia en castillos. Las obras van realizándose hasta que Francisco I es derrotado en Pavía frente a su eterno rival, el emperador Carlos V rey de España y Alemania, el rey francés acaba cautivo en Madrid.

"Jean Clouet 001" by Unknown - The Yorck Project: 10.000 Meisterwerke der Malerei. DVD-ROM, 2002. ISBN 3936122202. Distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH.. Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Jean_Clouet_001.jpg#/media/File:Jean_Clouet_001.jpg
Las obras continuarán en 1526, pero se modifica la idea inicial, le añade dos alas laterales a la primitiva torre del homenaje. En una de esas alas instalará su residencia, será el Ala Real, o sea la que se sitúa en el este. A esa ala le añadirá una escalera de caracol calada y una galería porticada. El rey sigue con atención el progreso de las obras durante todo su reinado, a pesar de que solo residirá en el palacio unos cuantos días, aproximadamente 42 a lo largo de toda su vida. Hacia 1537 las torres, el torreón y las terrazas habían sido terminadas por 1800 hombres y sólo dos maestros de obras. Al año siguiente se edifica el pabellón real privado en la esquina nororiental, que se une a la construcción principal por una galería de dos pisos. En 1539, aprovecha que el emperador Carlos V está de paso por Francia para mostrarle su pequeña obra. Recibirá al emperador con el máximo lujo y honores, los franceses saben ser buenos anfitriones, está claro. Más bien era una manera de demostrarle que aunque hubiera perdido en Pavía, aún era poderoso, y que mejor manera de demostrarlo con un palacete de medidas descomunales, con 156 metros de fachada, con 77 escaleras que llevan a las 426 estancias que se calientan con 282 chimeneas y están decoradas con 800 capiteles esculpidos. El cuerpo central del castillo está basado en forma de cruz griega al igual que la Basílica de San Pedro de Roma, pues ambos edificios son contemporáneos.
Collection of the Museum of Ventura County, Private Collection
Luis XIII
En 1547, Francisco I fallece y el castillo aún no está totalmente terminado, será su hijo Enrique II el que prosiga con las obras. Enrique y su esposa Catalina de Médicis suelen venir de vacaciones. Las obras volverán a interrumpirse de nuevo con la muerte del rey en 1559. También lo visitarán de vez en cuando Luis XIII, que de nuevo se lo cederá a su hermano Gaston de Orléans, el mismo que también recibió como regalo el Château de Blois. Tanto regalo no sé, si era por amor de hermano o por que así lo tenía contento y dejaba de intrigar en contra suyo. A partir de ese momento Chambord cae en el olvido durante bastante tiempo, la realeza ya no se deja ver por el castillo, ahora solo residen en él, el personal de mantenimiento. No será hasta la llegada de Luis XIV cuando el edificio será acabado por fin. Luis XIV encargará el trabajo a Jules Hardouin-Mansart, que acabará el ala oeste y será el encargado de colocar las numerosas buhardillas con doble pendiente, y que a partir de ese momento serán conocidas como "mansardas" en honor a su creador. Se acondicionaran los accesos al castillo, se construirán los establos y se canalizará el río Cosson que cruza el parque para mejorar su salubridad. El rey Sol residirá en diversas ocasiones en el castillo, acompañado de su corte. Sus visitas son siempre un motivo de celebración, se realizan grandes monterías y divertidos espectáculos. El señor de Pourceaugnac y El burgués gentilhombre, en un teatro provisional situado en uno de los vestíbulos de la primera planta de la torre del homenaje. La corte irá viniendo cada vez menos, hasta que el rey decide establecer la corte en Versalles, mucho más cercano de París.
Collection of the Museum of Ventura County, Private Collection
En 1669 el rey se trae a palacio a Molière, que estrenará sus dos comedias de éxito:
Cuando el nuevo rey Luis XV decide de nuevo dar utilidad al castillo, tiene que acondicionar los interiores, ya que su intención es alojar en el a su suegro Estanislao Leczinski, rey de Polonia en el exilio entre 1730 y 1733.
La necesidad de caldear el edificio y hacerlo más cómodo, lleva a los distintos ocupantes a amueblarlo permanentemente, a forrar de madera el suelo y paredes y colocar falsos techos para mantener el calor, además de compartimentar las estancias para que fueran más acogedoras. En 1745 el rey cede el castillo al Mariscal Mauricio de Sajonia, en agradecimiento por sus victorias militares. El mariscal convertirá Chambord en su residencia habitual, vivirá en el castillo rodeado de una pequeña corte en la que incluye a su amante, una pésima actriz y una guarnición de soldados, más bien eran dos regimientos de caballería que simulaban batallas que el solía observar desde las terrazas del tejado.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, el castillo acabó en el abandono, llega la Revolución Francesa, y Chambord, sale relativamente ileso de los saqueos revolucionarios, sólo es objeto de pillaje el mobiliario que acaba subastado. El castillo continúa abandonado a su suerte hasta que Napoleón decide regalárselo al Mariscal Berthier, en agradecimiento a los servicios prestados.
"Schloss Chambord Wendelstein". Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Schloss_Chambord_Wendelstein.jpg#/media/File:Schloss_Chambord_Wendelstein.jpg
El mariscal decide bautizarlo como "Principado de Wagram" en memoria de la batalla ganada con el mismo nombre, aunque apenas llega a vivir en el castillo. Tras su muerte, su viuda solicita autorización al estado para venderlo. El castillo se pone a la venta y en 1821 muchos franceses se apuntan a una suscripción nacional para comprar el castillo y el parque para regalárselo al Duque de Burdeos, nieto del rey Carlos X y futuro conde de Chambord.  Y que según muchos podría reinar con el nombre de Enrique V. Pero los acontecimientos políticos le llevaron a exiliarse y nunca pudo residir en el castillo. Lo conoció en 1871, en una corta visita de tres días durante la que redactó el "Manifiesto" en el que renunciaba a la corona pero no aceptaba la bandera tricolor surgida de la Revolución. Aunque no pudiese pisar el castillo nunca dejó de atender su mantenimiento y el del parque, para ello nombró a un administrador que lo rehabilitó y lo abrió al público. Cuando en 1833 el conde murió, el castillo pasó a manos de los príncipes de Borbón-Parma, sus sobrinos. En 1915 fue confiscado por el estado pues los herederos eran austríacos, y no podían permitir que un emblema como Chambord acabará en unas manos que no fueran francesas. El estado acabaría comprándolo en 1930 para restaurarlo y ponerlo a disposición del pueblo francés.

« Chambord East Wing » par Benh LIEU SONG — Flickr: Chambord East Wing. Sous licence CC BY-SA 2.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chambord_East_Wing.jpg#/media/File:Chambord_East_Wing.jpg
Ahora hablemos un poco del castillo, cuya arquitectura es una mezcla de la arquitectura medieval francesa, con unos toques del Renacimiento italiano. La sólida torre del homenaje se encuentra encerrada entre cuatro torreones esquineros, con una balconada en voladizo y un camino de ronda que recuerda a las fortalezas medievales, así como las murallas y los fosos de agua.
La planta maciza y simétrica de la torre del homenaje, la ubicación de la doble escalera de caracol la que está en el interior se dice que al parecer fue diseñada por Leonardo da Vinci,  está hecha de tal manera que las personas que suben y bajan no puedan encontrarse. Nos encontramos en el núcleo del castillo, la torre con linterna mide 32 metros y está sustentada por arcos arbotantes. La sala de armas se utilizaba para bailes reales y representaciones, los techos abovedados están profusamente decorados. En esta parte se encuentran los aposentos del Rey Sol. También está el Cabinet de Francisco I, situado en la torre exterior norte, fue convertido en oratorio en el siglo XVIII cuando la reina Catalina Opalinska, la suegra de Luís XV y esposa del exiliado rey de Polonia, decidió que necesitaba un lugar para orar. La salamandra, emblema de Francisco I, aparece por el castillo más de 700 veces y simboliza el mecenazgo del bien y la destrucción del mal. Las escalinata de Francisco I se sitúa en el patio noreste.
Antes hemos comentado que Leonardo da Vinci podría ser el autor de la Gran Escalinata, bueno más bien el ideólogo o diseñador de la misma, pues el genio falleció el 2 de mayo de 1519, por lo que no pudo dirigir la construcción de la obra. Sin embargo el plano macizo y simétrico de la torre del homenaje, la doble escalera de caracol antes mencionada, el sistema de letrinas con doble fosa de decantación y ventilación, y el sistema de estanqueidad de la terrazas sugieren que pudo inspirar  la obra de Francisco I.

Chambord no es sólo el castillo, también lo son sus jardines y bosques, tan queridos por Francisco I donde practicaba la caza real. La caza y la cetrería eran en el siglo XVI el principal pasatiempo de la corte. En los vastos bosques de robles el rey cabalgaba al amanecer hasta llegar a un puesto preparado para comer, allí esperaba que apareciese algún ciervo, cuando la veía la perseguía a toda velocidad durante horas. Mientras las damas de la corte, se situaban en las terrazas del castillo para seguir com iban las cacerías. Enrique II, hijo del anterior, y Carlos IX su nieto, también les gustaba la caza, éstos incluso lo hacían andado. La caza se entendía como un arte y sus útiles se diseñaban y fabricaban con gran esmero, durante mucho tiempo fue un tema popular entre pintores, y diseñadores de tapices, cuyas obras solían decorar palacios y pabellones de caza.
Si queréis saber más sobre el Parque de Chambord, en este enlace.







miércoles, 24 de junio de 2015

El Castillo de blois, reyes, reinas, asesinatos, guerras de religión...

« Loire Cher Blois1 tango7174 » par Tango7174 — Travail personnel. Sous licence GFDL via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Loire_Cher_Blois1_tango7174.jpg#/media/File:Loire_Cher_Blois1_tango7174.jpg
En post anteriores ya hemos hablado de los Condes de Blois y de sus continuas disputas con los descendientes de Fulco Nerra. El condado de Blois fue designado por el emperador carolingio, y lo otorgó como un título hereditario, así que el Château de Blois acabó convirtiéndose en un lugar poderoso, durante tres siglos. Luis de Blois se alió con Ricardo Corazón de León para luchar contra el rey de Francia que en ese momento era Felipe Augusto. Luis participó en la Cuarta Cruzada y colaboró en la caída de Constantinopla en 1204. Murió en Tierra Santa un año después, su hijo Thibaut VI se encargó de construir el gran salón, el de los Estados Generales en 1214. A su muerte, el condado pasó a través de sus herederas femeninas a la familia borgoñona de Chatillon-sur-Seine, que no tenían tanto peso político como había tenido la casa de Blois, es por ello que el condado perdió su influencia en el reino de Francia. El siguiente conde de Blois, fue Juan I, que heredó también los señoríos de Condé y Guisa, se caso con Alix de Bretaña y se dedicó a fundar varios conventos religiosos por la zona de Blois, como un convento franciscano en 1256, la Abadia de La Guiche en Chouzy, en 1271 y otro convento dos años más tarde para la orden de los Dominicos. 
El último conde de Blois de la casa de Chatillon fue Guy II, que vendió el condado a Luis de Francia, duque de la Touraine (hijo de Carlos V y hermano del futuro Carlos  VI pero éste lo cambió por el ducado de Orléans en 1394 que era mucho más rico. El duque de la Touraine tenía bastante influencia sobre su hermano Carlos VI, que acabó enloqueciendo en 1394. Aprovechando que había conflicto entre las casas de Orléans y de Borgoña, los ingleses invadieron Francia, derrotando a los franceses en la batalla de Agincourt. El hijo mayor de Luis I, Carlos de Orléans, y que había heredado el castillo de Blois, fue hecho prisionero. Estuvo 25 años cautivo en Londres, suerte que su afición poética le hizo más llevadero el cautiverio. Cuando regresó a Francia, tenía 50 años y se casó con Marie de Clèves, de tan sólo 14. Carlos decidió abandonar todas sus ambiciones políticas y se retiró en el castillo de Blois, que acabó siendo su residencia favorita. Para ello derribó parte de la antigua fortaleza para construir una residencia más confortable donde nacería su hijo Luis de Blois. Y que sería conocido en la historia de su país como Luis XII, a partir de ese momento el castillo de Blois se convertirá en la residencia real favorita de Francisco I, Francisco II y Enrique III que convocó dos veces los Estados Generales del Reino en un intento de poner fin a las guerras de religión, en 1576 y 1588. 
« Paul Delaroche - L’assassinat du duc de Guise au château de Blois en 1588 - Google Art Project » par Paul Delaroche — QwEWyP4MDPMMiw at Google Cultural Institute, zoom level maximum. Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Paul_Delaroche_-_L%E2%80%99assassinat_du_duc_de_Guise_au_ch%C3%A2teau_de_Blois_en_1588_-_Google_Art_Project.jpg#/media/File:Paul_Delaroche_-_L%E2%80%99assassinat_du_duc_de_Guise_au_ch%C3%A2teau_de_Blois_en_1588_-_Google_Art_Project.jpg
El asesinato inculpaba directamente al rey, aunque no fuera el personalmente el ejecutor. La cosa fue como sigue, el 23 de diciembre de 1588 le llega una nota al Duque de Guisa de que el rey lo ha convocado a un Consejo Real, para ello lo espera en el "cabinet vieux" un saloncito al lado de los aposentos del rey. Para llegar a dicho cabinet, tiene que atravesar primero la habitación del rey, allí nada más cruzar la puerta es asaltado por una veintena de espadachines que pertenecen al cuerpo de la guardia personal del rey. Antes de morir, el duque consigue acabar con cuatro de sus atacantes, pero esta muy mal herido y acaba cayendo a los pies de la cama del rey. Acabado el alboroto Enrique III sale del "cabinet vieux" donde se supone que lo esperaba, y lo contempla tendido en el suelo y exclama: "¡Dios mío! ¡Qué grande! Parece aún más grande muerto que vivo!... no fue el único en morir, al día siguiente fueron a por su hermano, el Cardenal de Lorena, que acabó teniendo la misma suerte que el Duque de Guisa.  Pero no creáis que a Enrique III le fueron mejor las cosas por la muerte de sus enemigos, sólo pudo disfrutar de su triunfo unos 8 meses, pues acabó siendo apuñalado por el monje Jacques Clément en una calle de París.
Y como siempre si queréis saber un poco más de la historia os recomiendo seguir este blog.
María de Médicis
Pasaron los años y durante el siglo XVII el castillo se convirtió en un refugio para los príncipes y princesas que se encontraban exiliados, como María de Médicis. 
Doña María de Médicis llevaba tiempo mangoneando a su hijo Luís XIII, e intrigando en la corte para su propio beneficio, su hijo, el rey; harto de ella la envió bajo arresto a Blois donde debería permanecer hasta nueva orden. Tan sólo aguantó encerrada poco más de dos años, pues según dice la leyenda logro escapar por una de las ventanas a través de una escalera de cuerda y gracias a la ayuda del duque de Epernon que le facilitó la huida.
Gastón d'Orléans
Otro de la familia real que estuvo desterrado en Blois fue el hermano del rey e hijo de la anterior, Gastón de Orléans, que también se dedicó a tramar complots contra su hermano para poder hacerse con la corona. Gastón al final decidió que era mejor quedarse en el castillo, vivir la vida y olvidarse de la corte, pues lo tenía difícil, ya que acababa de nacer el Delfín de Francia, el futuro Luís XIV. Así que se dedicará a construir una nueva ala del castillo, pero que quedará inacabada por impagos, aunque consigue reunir colecciones de arte antiguo... una afición heredada de su madre, como otras...
« Blois Chateau1 » par Stefan Lanz / Reisender — WT/de. Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Blois_Chateau1.jpg#/media/File:Blois_Chateau1.jpg
La visita al Castillo de Blois la podemos dividir en las diferentes alas de las que se compone, la primera sería el ala de Luís XII sería la que corresponde al color rojizo de la piedra, lleva ese nombre porque el rey Luis XII había nacido en este castillo, y decidió que sería un buen lugar donde vivir junto a su nueva esposa, Ana de Bretaña, así que decidió hacer algunas reformas sobre el antiguo castillo medieval. El trabajo lo encargó a Colin Biant, un "maestro albañil" de la ciudad de Blois, que ya tenía experiencia pues se había encargado de dirigir las obras del Puente de Nôtre-Dame de París, y de la Catedral de Bourges. Aquí se hospedaron Juana la Loca, hija de los Reyes Católicos, y su esposo Felipe el Hermoso, cuando iban de camino de Bruselas a Madrid para jurar como herederos de la corte de Castilla. Si queréis conocer más profundamente a todos estos personajes os recomiendo la serie "Isabel", en la tercera temporada sobre todo aparecen todos estos personajes, es una manera de ponerles cara y de conocer hechos históricos. Por la fachada hay entrelazadas las letras L y A junto al monograma de Francia, son las iniciales de los reyes. 
La fachada de estilo gótico flamígero, con la estatua ecuestre de Luis XII, es lo primero que nos llama la atención, si nos fijamos un poco, sobre todo en la escalera, podremos encontrar en los blasones imágenes del puerco espín, que resulta ser el emblema de la casa de Orléans, a la que pertenecía el monarca. Los balcones marcan el lugar donde estaban las salas del rey y de la reina, desde ellos miraban las justas y torneos que se celebraban en el patio del castillo. En este ala del castillo, en los apartamentos privados de Luis y Ana de Bretaña se encuentra el Museo de Bellas Artes.
« Blois16 » par Manfred Heyde — Travail personnel. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Blois16.jpg#/media/File:Blois16.jpg
Una vez en el patio del castillo, a nuestra derecha encontramos haciendo esquina la edificación que contiene la Salle des États Généraux, una habitación inmensa del siglo XIII donde se reunían los Estados Generales a petición del rey. Estamos en lo que sería parte de la fortaleza medieval que había desaparecido, y que acabó transformándose en una sala para recepciones reales. Desde el patio lo que más destaca es la escalinata de Francisco I, está encerrada en una galería octogonal, ricamente decorada con relieves. Desde ella la familia real a la cabeza de la cual estaba Francisco I, presenciaba los acontecimientos celebrados en el patio. Estamos contemplando el ala de Francisco I, al que se conoce como el rey constructor, pues dio instrucciones precisas para renovar parte del castillo encargando las obras a Jacques Sordeau, que ya tenía experiencia en construir castillos, era el primer albañil de Amboise y más tarde lo sería de Chambord. Francisco I, sucedió a Luis XII, que sólo había tenido 2 hijas. Una de ellas, Claude heredera del condado de Bretaña, se casará con el nuevo rey que resulta ser su primo.
« Château de Blois avec l'escalier de l'aile François 1er. » par Zebree — Travail personnel. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ch%C3%A2teau_de_Blois_avec_l%27escalier_de_l%27aile_Fran%C3%A7ois_1er..JPG#/media/File:Ch%C3%A2teau_de_Blois_avec_l%27escalier_de_l%27aile_Fran%C3%A7ois_1er..JPG
En Francia nunca han reinado las mujeres, siempre han sido consortes o regentes, la ley sálica imperaba en el reino, es por ese motivo que el heredero de la corona será el sobrino de Luis XII, Francisco de Angulema. Este rey escogió como emblema la salamandra, es por ello que en esta zona del castillo habrá muchas de ellas en grabados, medallones, relieves... así mismo las iniciales escogidas serán la F de Francisco y la C de Claudia. En este edificio tenemos la Salle d'Honneur, que cuenta con una suntuosa chimenea con los emblemas de la salamandra y el armiño. También está el Cabinet de Catalina de Médicis, la curiosidad de esta habitación son los 237 paneles con relieves, cuatro de ellos esconden armarios secretos para guardar obras de arte, joyas e incluso venenos, con Catalina nunca se sabe...
« Blois - Le Château 22 » par Gilles — Flickr: Blois - Le Château. Sous licence CC BY 2.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Blois_-_Le_Ch%C3%A2teau_22.jpg#/media/File:Blois_-_Le_Ch%C3%A2teau_22.jpg
En 1547 Francia tiene un nuevo rey, este será Enrique II, hijo del anterior. El nuevo rey decide entrar triunfalmente al castillo a lomo de su caballo y acompañado de mujeres desnudas montadas sobre bueyes. El patio del castillo se transforma día sí y día también en un lugar para celebrar las justas, torneos y celebraciones que tanto divierten al nuevo rey. Precisamente en una justa será donde Enrique II encuentre la muerte el 10 de julio de 1559 en París, y que dará paso a las guerras de religión.     
Por último está el ala de Gastón d'Orléans, en estilo clasicista, Gastón nunca fue rey, era el tercer hijo de Enrique IV y la corona ni la olería. Entonces, ¿cómo acabó siendo propietario de una residencia real? pues porque en 1626, su hermano Luis XIII, se lo dio como regalo de boda. De nuevo el propietario quiere hacer reformas, y Gastón se decide por François Mansart para llevarlas a cabo, pero no pudo ser, la falta de liquidez impidió llevar a cabo el proyecto. Tras su muerte en 1660, el castillo fue abandonado. La corte se mantenía en la capital, París, así que Blois se fue deteriorando a lo largo de 130 años. Con la Revolución Francesa los revolucionarios saquearon el castillo, se llevaron los muebles, la decoración, las estatuas... lo dejaron limpio, tanto que estuvo a punto de ser derribado. Suerte que decidieron utilizarlo como cuartel militar, y gracias a ello no acabó peor. No será hasta 1840 cuando gracias a Prósper de Merimée lo clasifican como Monumento Histórico Nacional y deciden reformarlo y restaurarlo bajo las órdenes de Félix Duban, que consiguió darle su antiguo esplendor.




miércoles, 10 de junio de 2015

Del Château de Beauregard, con su Galerie des Illustres a la Casa de la Magia de Blois.

"Beauregard01" by I, Manfred Heyde. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Beauregard01.jpg#/media/File:Beauregard01.jpg
El Château de Beauregard  fue construido en el siglo XVI como pabellón de caza para el rey Francisco I. En 1521 lo cede a su tío René de Saboya (y al que todo el mundo conocía con el sobrenombre del Gran Bastardo) el hermano de su madre, María Luisa de Saboya. 
En 1545, Jean du Thier, secretario de Enrique II, lo compró y lo transformó en una elegante casa solariega. Du Thier encargo al arquitecto italiano del rey, Scibec de Carpi, un magnífico estudio con paneles de roble dorado, se trata del Cabinet des Grelots, es una pequeña habitación decorada con cascabeles (grelots). 
Pero lo que más llama la atención de este castillo es la Galeries des Illustres, es decir una galería de retratos, la mayor de Europa y que podemos contemplar en la actualidad. Fue construida durante la primera mitad del siglo XVII tras encargo de Paul Ardier, ministro de Luis XIII y un apasionado de la historia de su país.
Con 27 metros de largo por seis de ancho, se sitúa en la planta noble, y está pavimentada con 5.500 baldosas de cerámica de Delft, son pequeños azulejos cuadrados de color blanco, con cuadros en azul, realizados a mano por los holandeses, cada baldosa representa a un soldado, por lo que podemos decir que toda la habitación sería un ejército. 
Paul Ardier, sabía que estos azulejos son bastante frágiles, y que se rompían con facilidad, así que solicitó que los hicieran más gruesos de los normal, y encargó el doble de los necesarios para cambiarlos si era necesario.

Las paredes están decoradas con 327 retratos de personajes famosos que vivieron entre los años 1328 y 1643. Con Felipe VI comienza la historia, cuando en 1328 ascendió al trono tras los llamados "reyes malditos", y que marca la llegada de los Valois al trono, con los que dará comienzo a la Guerra de los Cien Años. 

Catorce reyes de Francia le sucedieron, y se encuentran pintados acompañados por las figuras de sus reinas, ministros, mariscales, diplomáticos... el último rey para Ardier fue Luis XIII, que es el que cierra la colección de reyes. Además de reyes y reinas, también hay personajes destacados de la historia de Francia, junto a otros 25 retratos de personajes de otras nacionalidades. 

Tenemos al cardenal Mazarino, a Juana de Arco, a Eduardo III de Inglaterra, los sultanes turcos Murad I, o Solimán el Magnífico. En cuanto a mujeres están Isabel de Baviera, que gobernó durante la locura de Carlos VI, Catalina y Maria de Médicis, Ana de Austria. 

El número de retratos varía dependiendo del rey al que están asociados, por ejemplo el reinado de Felipe IV cuenta con 6 retratos, Carlos VII con 21 y Luís XIII, con 40 retratos. Las fechas de los reinados y el emblema junto con el lema del rey se pintan en la madera situada entre el suelo y los retratos.

El cielo raso lo pinto Jean Mosnier, por encargo de la hija de Paul Ardier, Marie. El azul que podemos contemplar se debe al uso del lapislázuli, uno de los minerales más costosos del siglo XVII y para pintarlo usaron unos 3 kilogramos más o menos.



El pobre Paul Ardier no pudo ver acabada la sala, se tardaron 60 años en hacerla, y eso que él murió a los 93 años.

Durante la entrevista que tuvo lugar en el castillo de Blois entre Luis XIII y su madre, María de Médicis, en 1626, el cardenal Richelieu temía una conspiración, por lo que prefirió alojarse en Beuregard, aceptando la hospitalidad de Paul Ardier, así que se instaló en él junto a su guardia personal.

A 20 minutos por la D765 llegaremos a Blois. En el siglo XII se convirtió en una poderosa fortaleza feudal, pero su gloria la alcanzaría con Luis XII, cuando decide establecer la corte aquí en 1498. Primero visitaremos la ciudad y después el emblema de la misma, su castillo.

Para visitar la ciudad podemos seguir cuatro recorridos que nos ofrece la ciudad de Blois, son los llamados P'tits clous y nos sirven para descubrir la ciudad a pie. Son cuatro circuitos peatonales que están señalizados con unos clavos de bronce. 
Cada circuito tiene una longitud de unos 2 km aproximadamente y que te permiten descubrir un barrio de la ciudad. Para señalizar los distintos recorridos han utilizado un puerco espín, que resulta ser el emblema de Luis XII, que nos llevará por los alrededores del castillo y los jardines reales.

En el siguiente circuito han utilizado como logo las flechas de la abadía de San Nicolás, con este recorrido descubriremos el pintoresco barrio de los estudiantes situado en los alrededores de las antiguas abadías. El tercer circuito corresponde a la flor de lis, que nos paseará por el antiguo barrio de Puit-Châtel, donde podremos ver los típicos hoteles del Renacimiento. El último circuito corresponde a una gabarra, que nos llevará a los barrios de la margen izquierda del río, donde las fotos nos quedarán magníficas pues están las mejores vistas de la ciudad.

Uno de los monumentos que no debemos perdernos es la Iglesia de San Nicolás, enclavada cerca del río, en lo que sería la parte baja de la ciudad, se empezó a construir en el año 1138, a principios del siglo XIII, la antigua iglesia abacial de Saint Laumer nos muestra todas las características arquitectónicas de los comienzos del arte gótico.


"StNicolas01" by Manfred Heyde - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:StNicolas01.jpg#/media/File:StNicolas01.jpg
Huyendo de los terribles Normandos, los monjes benedictinos que custodiaban las reliquias de su fundador, Saint Laumer, se refugiaron en Blois. Aquí construyeron su monasterio, concretamente en la iglesia abacial antes mencionada. De 1138 a 1186, se construyó el coro, el transepto (donde se suelen cruzar el transepto con la nave central) acabaron el conjunto a principios del siglo siguiente. Cuando estallaron las guerras de religión, la abadía acabó destruida por los protestantes y la iglesia quedó en malas condiciones, pero aún se medio aguantaba en pie. 

En los siglos XVII y XVIII, se reconstruyó la abadía, durante la Revolución Francesa acabó convertida en un Hôtel Dieu (una especie de hospital). Saliendo de la iglesia por el gran pórtico de Louis XIII, nos encontraremos con una esbelta fachada apretada entre dos poderosos pilares. Los tres pórticos son de un ancho desigual y están coronados por una elegante galería de arquerías, que ocupan toda la anchura de la fachada. 

El rosetón que la culmina, fue reparado en el siglo XVII. Encima de éste hay una gárgola monumental, la otra se encuentra al pie de la escalera que lleva al castillo. Tiene dos torres de diferente anchura, cada una está rematada por un campanario coronado por una aguja del siglo XIX. Si lo que queréis es contemplar toda su belleza y esplendor lo mejor bajar hasta el muelle del Loira, desde allí podremos distinguir los contrafuertes que la sostienen, las torres y las linternas.

"Cathédrale Saint-Louis 20120511" by SuperTimor - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cath%C3%A9drale_Saint-Louis_20120511.jpg#/media/File:Cath%C3%A9drale_Saint-Louis_20120511.jpg
Otro lugar interesante para visitar es la catedral de Saint Louis, asentada sobre una gran plaza, que vaya usted a saber por qué, lleva el mismo nombre Place Saint Louis. Está catedral no es la primera que hubo, pues a lo largo de la historia de Blois ha habido unas cinco, es por ello que tiene zonas edificadas desde el siglo XII hasta el siglo XIX

La parte más antigua, es decir del siglo XII corresponde a la cripta y al oratorio, la primera la encontraréis bajo el coro mientras que el oratorio esta a la izquierda de la entrada. Del siglo XIX son el deambulatorio, y la capilla del ábside consagrada a la Virgen María. En los laterales hay 16 capillas con 31 vidrieras, las vidrieras son del siglo XX. Durante el reinado de Francisco I, en el siglo XVI, ya hicieron algunas reformas, pero fue en 1678 tras un huracán que destruyó las vidrieras mayores y arruinó el edificio tuvieron que volver a empezar, es por ello que de esa época sólo queda el ábside, la fachada occidental y los pisos superiores del campanario. Delante de la catedral está la Maison de l'Acrobate, se distingue por las vigas de madera a la vista y las figuras de diferentes personajes en las columnas.

Durante siglos la iglesia a luchado contra la magia y la brujería, han perseguido, condenado y quemado a muchos, pero en Blois rinden homenaje a todos ellos, sobre todo a la magia con la "Maison de la Magie". Lo primero que os llamará la atención es el dragón de seis cabezas que hay en la fachada, es el guardián de un templo mágico que os dará la bienvenida, ¿estáis preparados? una vez dentro os estaréis iniciando en las artes mágicas en un espacio de más de 2000 metros cuadrados repartidos en cinco niveles, podréis disfrutar de autómatas, historia de la magia, ilusiones ópticas, trucos de ilusionismo, y conocer la vida y la obra de Robert-Houdin.

http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ABlois.Maison_de_la_Magie.wmt.jpgNacido como Jean Eugène Robert el 7 de diciembre de 1805, en Blois, resultó ser un apasionado de la mecánica y de la relojería, su padre tenía un taller de relojería pero quería que su hijo se dedicase a otro oficio, para ello lo mandó a la universidad de Orléans, acaba siendo notario en su ciudad, pero aún sigue muy interesado en la mecánica, al final consiguió convencer a su padre para que le dejara hacer lo que más le gustaba. Para aprender mejor el oficio se fue a Tours pero enfermó y regresó a Blois, allí conoce a la que será su esposa Cecilia, hija de un relojero parisino Jacques Houdin.

En 1830 se casaron y adoptó el apellido de su esposa Houdin, que uniría al suyo par hacerlo compuesto Robert-Houdin, así se destacaría de entre otros muchos relojeros. Un buen día recibió unos libros sobre prestidigitación y magia en lugar de los de relojería que había encargado, este error cambió la vida del relojero. Durante un tiempo compaginó profesión con afición, en 1837 creo el reloj más ligero y que escondía su maquinaria, con el dinero que ganó empieza a fabricar objetos automatizados que tuvieron mucho éxito en la Exposición Universal de 1844. Encontró un patrón que le financió sus proyectos pero no fue tras la muerte de su esposa cuando se dedicó en cuerpo y alma a la magia, llegó a actuar ante el rey de Francia y la Reina de Inglaterra, hizo numerosos bolos por Europa.


En 1845 compra un teatro donde representará las "Soirées Fantastiques", está considerado como el padre de la magia moderna. Tal es así que años después de su muerte Erik Weisz, húngaro de nacimiento decidió tomar su apellido añadiéndole una i final (algún listo le había comentado que añadiéndole la i, en francés quería decir "igual que...") para homenajear al maestro de la magia. 

Hay que decir que también tomó prestado el nombre de Harry, de otro ilusionista amigo suyo, Harry Kellar. Vámos, que mucha imaginación en cuanto a nombres artísticos no tenía, pues unió unos que ya tenían dueño. Y todo porque a los 15 años leyó la biografía de Robert-Houdin y decidió que él sería más grande, y más famoso. Su admiración no duró siempre, se acabó cuando se peleó con los hijos de Houdin, que no quisieron recibirlo. Así que se dedicó a escribir un libro en el que desenmascarar al mago, tratando de bajarlo de golpe del pedestal aduciendo que sus inventos eran robados de otros magos. No se sabe si esta actitud fue por cabreo o por miedo a que aún estando muerto fuera mejor que él mismo y siempre saliese mal parado en las comparaciones. En la película "The illusionist" se basan en la historia y en los trucos de magia de Robert-Houdin.



domingo, 31 de mayo de 2015

Del Château de Villandry, el sueño de un extremeño al Château de Langeais, donde se casó Ana de Bretaña

By Manfred Heyde (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY-SA 2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5-2.0-1.0)], via Wikimedia Commons
El Château de Villandry es tal vez el último de los grandes castillos del Loira que fue erigido durante el Renacimiento. Pero este castillo no fue construido por un rey, ni tan siquiera era la casita de campo de alguna cortesana real. El encargado de construir tal maravilla fue el ministro de finanzas de Francisco I, Jean Le Breton.
Pero antes hay que saber que en 1189 había una antigua fortaleza medieval donde se reunieron Felipe Augusto "el Conquistador", rey de Francia. Un brillante guerrero y estratega que exigió al rey de Inglaterra, Enrique II Plantagenet una reunión en él, tras haberlo derrotado en la batalla de Azay-le-Rideau a principios de ese mismo año. El rey francés le informó a su adversario que en los términos del tratado de paz  (la Paix de Colombiers) que iban a firmar le exigía que renunciara a parte de sus posesiones en Francia. La leyenda cuenta que el rey de Francia se quedó conmovido por el mal estado que presentaba el soberano inglés, su salud estaba muy deteriorada y le ofreció asiento. Enrique II altivo, se negó y se mantuvo en pie todo orgulloso mientras sus guardias lo ayudaban a sostenerlo. Además estaba mosqueado porque su hijo, el entonces conde de Poitou (y que más tarde la historia lo recordaría como Ricardo Corazón de León) había luchado del lado de los franceses. Enrique II había jurado vengarse de ambos, pero no pudo ya que murió tan sólo tres días más tarde de la firma del tratado, eso sí en su lecho de muerte no se olvidó de condenar a su hijo que lo había traicionado.
Siglos más tarde, en el siglo XVI Jean le Breton, ministro de finanzas del rey Francisco I y embajador de la corte en Roma, fue el superintendente de las obras del cercano Château de Chambord se encargó de supervisar la construcción y de los pagos de la misma.
Colombiers, era tal y como se conocía la zona de Villandry en la Edad Media. Le Breton lo compró en 1532 y por unas 35.000 libras pero al ministro le parecía un nombre demasiado común, como estaba a buenas con la familia real, solicitó permiso para cambiar el nombre de la aldea y del castillo, y ya de paso la suya, así que pronto se convirtió en el Señor de Villandry. Mediante el castillo conseguía adquirir una importante posición social, para él y su familia, así que no dudaron en invertir toda su fortuna para mejorar el castillo y su parque. La fidelidad a la corona a lo largo de los años hizo que a su nieto, Balthazar, le fuera conferido un título de nobleza y se convirtió en el "Marqués de Villandry".

El castillo estuvo en las mismas manos hasta que en 1754 el Marqués de Castellane lo compra y reorganiza el castillo al estilo neoclásico imperante en la época, estamos en el siglo XVIII. Durante la Revolución Francesa, la propiedad fue confiscada y a principios del siglo XIX el Emperador Napoleón Bonaparte la compró para su hermano José Bonaparte será el propietario del castillo, en la primera planta están sus habitaciones decoradas en el clásico "Estilo Imperio".

Pero el castillo entra en decadencia, está medio destruido el edificio y los jardines se van abandonando, llega el siglo XX y el castillo va a ser demolido, es entonces cuando aparece un español Joaquín Carvallo (Joachim, para los franceses) que lo salva de la ruina.

Joaquin Carvallo era un extremeño que a finales del siglo XIX tuvo que dejar su tierra como emigrante para poder investigar y triunfar como médico en París al lado del profesor Charles Richet, que en 1913 conseguiría el premio Nobel de Fisiología. A pesar de estar dedicado a sus estudios tuvo tiempo para conocer a la que sería su futura esposa, Anne Coleman que estaba como becaria. Anne había nacido en Pensilvania, y era la heredera de una familia con posibles que tenían negocios siderúrgicos en los Estados Unidos, se conocieron a raíz de la discusión que mantenían por la guerra que enfrentaba a sus dos países (1898).

"Chateau-Villandry-JardinsEtChateau1" by Jean-Christophe BENOIST - Own work. Licensed under CC BY 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chateau-Villandry-JardinsEtChateau1.jpg#/media/File:Chateau-Villandry-JardinsEtChateau1.jpg
La pareja se enamoró del castillo, dejó París y sus carreras profesionales y se dedicaron en cuerpo y alma a la reconstrucción del mismo y de sus jardines. Pagaron 120.000 francos de la época a un farmacéutico local que en aquellos momentos ostentaba su posesión.
Para la reconstrucción de los jardines se inspiró en los jardines renacentistas que el monje napolitano Pacello de Mercogliano, había diseñado en el siglo XVI en los jardines de Blois y Amboise. Se inspiró también en el tratado de Androuet de Cerceau sobre los palacios del siglo XVI o el "Monasticon gallicanum" un conjuto de grabados sobre los jardines que habían en las abadías benedictinas. Pero para llevar todo ello a cabo se le ocurrió la idea de contratar a dos paisajistas andaluces, Antonio Lozano y Javier de Winthuysen, que le darían a los jardines ese aire morisco que atrae cada año a cientos de visitantes.
"Villandry-GardensLove" by Claude - http://www.claudetravels.altervista.org/Valle%20della%20Loira/Villandry/galleria.html. Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Villandry-GardensLove.JPG#/media/File:Villandry-GardensLove.JPG
Al contratar a estos paisajistas demostraba que no se olvidaba de su ascendencia extremeña, tampoco lo hace dentro del castillo pues en el vestíbulo llama la atención un panel con su fotografía y un mapa donde está remarcada Extremadura y la ciudad que lo vio nacer, Don Benito. También encontramos artesonados mudéjares que se trajo desde Toledo, cuadros de la escuela de Velazquez, así como típicos muebles extremeños. La colección de arte español del siglo XVII que fue acumulando aún puede contemplarse en la actualidad, con Zurbarán, Alonso Cano, Juan de Arellano, Berruguete... en los años 20 se convirtió en todo un mecenas del arte español en Francia. Pero tal vez lo que más le agradecen los franceses es que creara la "Demeure Historique", la entidad que permitió la recuperación y apertura al público de las propiedades históricas que se encuentran en manos privadas.
Durante la Primera Guerra Mundial regresó a su oficio de médico, pero esta vez como médico militar, y convirtió parte de su propiedad en un hospital para atender a los heridos con la inestimable ayuda de su esposa. Una vez terminó la guerra continuaron con su pasión, transformaron el parque romántico de Le Breton en lo que actualmente podemos contemplar.

« Villandry - le Château - les Jardins (12-2014) 2014-08-21 16.50.37 » par BUFO88 — Travail personnel. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Villandry_-_le_Ch%C3%A2teau_-_les_Jardins_(12-2014)_2014-08-21_16.50.37.jpg#/media/File:Villandry_-_le_Ch%C3%A2teau_-_les_Jardins_(12-2014)_2014-08-21_16.50.37.jpg
Los jardines están divididos en cuatro áreas temáticas: el jardín ornamental, dedicado al amor en todas sus facetas, el tierno, el apasionado, el infiel y el trágico), otra área es el jardín del agua, el jardín de las hierbas aromáticas y medicinales y el huerto. Este último está inspirado en los huertos monacales de las abadías, en el se combinan los colores de los puerros, las remolachas, las lombardas o las calabazas. Aunque su creación fue debida a que necesitaba cultivar hortalizas y verduras para así poder dar de comer a los soldados que tenía alojados en su castillo durante la guerra.
Ahora son los bisnietos de Joachim Carvallo los que se encargan de regentar el castillo y de organizar las visitas. Los jardines abren todos los días del año a partir de las nueve de la mañana, tienen empleados a una legión de jardineros que se encargan de podar más de 1.260 tilos, y unos 52 kilómetros de setos. Además cada año en sus invernaderos se cultivan unas 250.000 plantas de flores y hortalizas con las que se repueblan los jardines.
Pasear por los jardines es una gozada, pero para contemplarlos mejor hacerlo desde la terraza del mirador, así se puede ver la composición paisajista de los jardines.

De este castillo podemos ir hacia el Château de Langeais, a través de la carretera D7 tardaremos sólo doce minutos en llegar.


"Langeais03" by Manfred Heyde at the German language Wikipedia. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Langeais03.jpg#/media/File:Langeais03.jpg
Allá por el año mil, había dos grandes señores, uno era el Conde de Anjou Fulco Nerra, y el otro era Eudes I, el Conde de Blois, que se disputaban la Touraine. A finales del siglo X, Fulco Nerra conquistó Langeais, fundó una fortaleza sobre un promontorio con vistas al Loira. Langeais fue territorio de disputas entre los condados de Anjou y de Blois, e iba cambiando de propietario según fuera el ganador de la contienda. Hasta que en el siglo XII pasa a manos del dominio real tras las victorias del rey de Francia Philippe Auguste. Durante la Guerra de los Cien Años las bandas armadas ocuparán la fortaleza. Carlos VII lo comprará en 1422. En 1465, Luis XI decide construir un nuevo castillo, sustituyendo al anterior. La arquitectura reflejará los cambios que se producirán en el periodo que va del siglo XV al XVI, del lado que da a la ciudad la fachada tiene todos los atributos que debe tener un castillo, grandes torres, el puente levadizo, almenas... aunque el edificio ya no es una fortaleza. La fachada del lado izquierdo corresponde más a una residencia real o de un noble, con grandes ventanas, abierto al exterior... Los trabajos que durarán dos años más o menos están a cargo de Jean Bourré, el fiel consejero del rey. 


"Langeais-FoulquesNerraFortress" by Claudev8 - http://www.claudetravels.altervista.org/Valle%20della%20Loira/Langeais/galleria.html. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Langeais-FoulquesNerraFortress.JPG#/media/File:Langeais-FoulquesNerraFortress.JPG
Y de Jean Briçonnet, también afín al rey y que posteriormente acabará siendo alcalde de Tours. Después de acicalar el castillo el rey Luis decide ponerlo a la venta en julio de 1466, el comprador será su primo Dunois, hijo del compañero de Juana de Arco. Cuando Dunois es el propietario del castillo, ofrece uno de sus salones al nuevo rey, Carlos VII para que celebre allí su boda con Ana de Bretaña. La boda se celebra la víspera del 6 de diciembre de 1491, con esta boda política, pues el rey estaba interesado en incorporar uno de los ducados más ricos y poderosos de Francia, como era el Ducado de Bretaña a la monarquía francesa. El contrato firmado por ambos estipula que los cónyuges tienen derecho sobre el ducado, Anna de Bretaña acepta el trato con la condición de que si el rey muere sin un hijo varón, ella se casará con el nuevo soberano de Francia. Parece que fuera visionaria, pues los hijos de la pareja real mueren nada más nacer o cuando son niños, incluso el rey muere siete años después de la boda en el castillo de Amboise. Ana entonces se casa con Luis de Orleans, que será coronado como Luis XII.

A partir del siglo XV Langeais pasará a manos de diferentes propietarios, hasta que Jacques Sigfried, un hombre de negocios que ama el arte de la Edad Media decide comprarlo en 1886. El hombre se pasó 20 años restaurándolo y acondicionándolo, para acabar cediéndolo al Institut de France que es su poseedor actual, aunque el que se encarga de la gestión del castillo desde 2005 es la empresa Kleber Roussillon.
Langeais posee dos fortalezas excepcionales, una es la torre de Foulques Nerra y la otra el castillo de Luis XI. La primera resulta ser la torre del homenaje más antigua de toda Francia, y la segunda posee la doble faceta de ser un castillo feudal hacia la ciudad mientras que es renacentista mirando hacia el patio. Este castillo guarda auténticos tesoros en su interior, que evocan la fastuosidad de una morada como esta, con quince aposentos que se encuentran decorados con tapices, aparadores, cátedras y suntuosos cofres.


"Langeais04" by Manfred Heyde - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Langeais04.jpg#/media/File:Langeais04.jpg
Entre los tesoros del castillo tenemos el cofre nupcial traído por Ana de Bretaña, tenía 14 años cuando se casó con el jorobado de Carlos VIII, hay un cuadro que está hecho de cera que recrea la boda y el vestido que llevó la novia, hecho en hilo de oro y adornado con 160 pieles de armiño, símbolo del condado de Bretaña.
Si queréis saber como era un castillo en la Edad Media la mejor opción es visitar este castillo, está todo recreado, incluso la boda de Ana de Bretaña con Carlos VIII, las cocinas, las habitaciones, las salas...

miércoles, 27 de mayo de 2015

El Château de Chaumont, el capricho de una rica heredera que acabó casada con el primo de Alfonso XIII

"Chaumont sur Loire chateau 05" by fr:Utilisatuer:Christophe.Finot - French Wikipedia, uploaded there by user Christophe.Finot on 4. Dec. 2005. Licensed under CC BY-SA 1.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chaumont_sur_Loire_chateau_05.jpg#/media/File:Chaumont_sur_Loire_chateau_05.jpg


El Domaine de Chaumont se sitúa en Chaumont Sur Loire, sobre una colina sobre el río. Lo primero que se ve es la alta torre del homenaje y las redondas torres construidas entre 1466 y 1510, y que nunca se vieron inmersas en batalla alguna, gracias a ello se conservan intactas.
La entrada principal tiene un doble puente levadizo y elaborados parapetos, pero vayamos a los inicios. Esta fortaleza se construyó allá por el año 1000 para vigilar la frontera entre los condados de Blois y de Anjou, recordemos que los titulares de dichos condados estaban permanentemente en guerra por ampliar sus tierras, ya hemos hablado de ellos uno era Fulco Nerra, el más temido y conde de Anjou, y su contrincante era el conde de Blois, Eudes I. El que construyó el castillo fue Eudes, quería tener vigilado a su contrincante y proteger sus dominios. El castillo pasó a manos de un caballero normando, Gelduin, que lo consolidó como una fortaleza, a éste lo sucedió su hijo Geoffroy que al no tener descendencia directa se lo cedió a su sobrina nieta Denise de Fougères que se casaría con Sulpicio I de Amboise, de esta manera el castillo pasó a la casa de Amboise, donde permaneció durante cinco siglos. En 1465 Luis XI mandó arrasar y quemar Chaumont para castigar a Pierre I de Amboise, que había participado junto a otros nobles en un complot contra el rey. Tiempo después Pierre consiguió recuperar el favor real y por consiguiente sus posesiones, su hijo Carlos I, su nieto Carlos II y George de Amboise fueron los que se encargaron de la reconstrucción del mismo a lo largo de los años. Carlos II de Amboise era consejero del rey y fue el primer francés que le hizo un encargo a Leonardo Da Vinci en 1507.
"Chaumont cour int" by Velvet - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chaumont_cour_int.JPG#/media/File:Chaumont_cour_int.JPG
Estamos en pleno Renacimiento, en 1550, Catalina de Médicis adquirió el dominio, porque estaba considerado como uno de los castillos más rentables del Valle del Loira, pero no realizó grandes obras. En él recibió a astrólogos como Ruggieri, Nostradamus... 
Según dice la leyenda, fue en Chaumont donde Ruggieri predijo a Catalina el fin de la dinastía de los Valois en beneficio de los Borbones, con la llegada al trono de Enrique IV, rey de Navarra. Cosimo Ruggieri hizo que aparecieran en un espejo los rostros de los tres hijos de la reina, destinados a acceder al trono. El espejo dio tantas vueltas como años reinaría cada uno de ellos, Francisco II (una vuelta, pues sólo reinó de 1559 a 1560), Carlos IX reino de 1560 a 1574 y por último Enrique III que reinó de 1575 a 1589. A la muerte de este último, y con motivo de un torneo Catalina de Médicis, como regente de Francia exigió a Diana de Poitiers que le entregara el castillo de Chenonceau, a cambio del Château de Chaumont. Después de este intercambio de cromos, la antigua favorita del rey, Diana, es la que transforma el palacio y lo deja tal y como podemos verlo en la actualidad. La verdad es que lo visitó puntualmente, fue su hija, en 1573 la que quiso dotar al castillo de un inmenso parque, pero su muerte al año siguiente impidió que el proyecto se llevara a cabo.

"Chaumont 2007 03" by Manfred Heyde - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chaumont_2007_03.jpg#/media/File:Chaumont_2007_03.jpg
El siguiente propietario fue Jacques Donatien-Le Ray, intendente de Los Inválidos de Luis XVI era originario de Nantes, y amasó una fortuna como comerciante que le permitió comprar el castillo en 1750. En 1772 crea dos manufacturas, una de cerámica y otra de vidrio, en el lugar de las actuales caballerizas. La gestión de las mismas las llevó a cabo Jean Baptiste Nini, el mismo que decoró el castillo que los medallones que llevan la cara de Benjamin Franklin. Y ahora preguntaréis que ¿qué pinta Benjamin Franklin en un castillo del Loira? pues como Le Ray era simpatizante de la causa insurgente de las colonias norteamericanas para la guerra de la Independencia, el hombre actuó como intermediario entre el rey Luis XVI y los representantes norteamericanos como Benjamin Franklin, Arthur Lee y Silas Deane, además los financió con sus bienes personales y los alojó en su castillo. El nuevo propietario ordenará que se destruya el ala norte del castillo para poder tener unas maravillosas vistas sobre el Loira.
En 1803, Germaine de Staël debe exiliarse por imposición de Napoleón I, pero antes de irse se aloja en casa de su amigo Leray, hijo del anterior. De abril a agosto de 1810, Madame de Stäel se alojará en él mientras supervisa la impresión de su libro "De l'Allemagne", en la ciudad de Tours. Su presencia en el castillo hizo que la visitasen personajes célebres de la época, como los condes de Sabran, los de Salaberry, Madame Récamier, Adelbert Von Chamisso y el autor de Adolphe, Benjamín Constant.
En 1833, el conde de Aramon será el nuevo propietario, y dedicará la mayor parte de sus esfuerzos y dinero a la creación del parque que tanto deseaba la hija de Diana de Poitiers. El conde murió y su viuda se caso de nuevo con el vizconde Joseph Walsh que encargó la restauración del castillo al arquitecto Jules Potier de la Morandière, pero no pudo hacer frente a los gastos de la restauración y tuvo que poner a la venta el castillo en 1872.
Un día de junio de 1875 se encuentra por los alrededores una jovencita de 17 años, se trata de Marie-Charlotte-Constance Say, la hija del azucarero Louis Say y sucumbe ante los encantos del castillo. Estaba paseando por la rivera del río junto a su hermana la marquesa de Brissac, cuando lo vio y no paró hasta conseguir ser la dueña del mismo. Ese mismo año se caso con el príncipe Heri-Amédée de Broglie en la iglesia de la Madeleine de París,tal y como correspondía a una rica heredera del imperio azucarero. Aunque era huérfana, su dote constó de doce millones de francos de oro, y la propiedad del castillo de Chaumont, además de un palacete en la Rue de Solférino en París. Era la heredera más rica de Francia, después como no de los Rothschild. Dejaron atrás París y se fueron a vivir al castillo, donde solían residir la mitad del año. Era la anfitriona perfecta, siempre tenía a una quincena de invitados de forma estable durante varias semanas, a parte de los que la visitaban los fines de semana y a los que solía llamar "los pasajeros volantes" y que solían ser altezas o príncipes reales. Por aquí fueron desfilando Eduardo VII de Inglaterra, Carlos de Portugal. Así como artistas como Sarah Bernard, y sabios de renombre. La princesa de Broglie era fantasiosa y muy caprichosa, y detestaba sobre todas las cosas las normas y la disciplina. Como su chef nunca sabía a que hora podía tener hambre, solía preparar varias cenas similares para tener siempre una a punto de servir, lo malo es que los menús solían ser de 11 platos, con postres!. 
Era una mujer especial y muy excéntrica que incluso poseyó un elefante, al que bautizó como Miss Pundji, al ser un presente del maharaja de Kapurtala, uno de sus invitados con asiduidad. El elefante vivió con la familia hasta su muerte, su tumba se encuentra a orillas del Loira bajo los árboles.
Todo parecía perfecto y maravilloso, pero la mala gestión de las inversiones del director de las azucareras Say, los llevó a la quiebra. Suerte que tenía a su lado al príncipe de Broglie, y que la fortuna personal de su esposa se mantuvo a salvo. Los tres hijos de la pareja se reunieron y después de hablar largo y tendido del desorbitado tren de vida que llevaba la casa  decidieron que como medida de ahorro se suprimieran los panecillos con foie-gras que se servían en la merienda. La princesa de Broglie aún tenía bastantes millones para mantener el tren de vida que adoraba, y a su generosa hospitalidad permitió seguir rodeándose de amigos ya fueran fieles o interesados. 
El que en realidad gestionaba el castillo y los terrenos era el príncipe, pero murió en noviembre de 1917, su esposa quedó desamparada pues desconocía como gestionar el castillo. En 1920 el Crack del 29 le afectó bastante, pero seguía con su ritmo de vida. Un año más tarde decidió casarse en Londres con el Infante Luis Fernando de Orleans y Borbón, ella tenía ya 72 años y el 43. 
«Prince Luis Fernando d'Orleans» de Bain News Service, publisher - http://www.loc.gov/pictures/item/ggb2005015809/. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Prince_Luis_Fernando_d%27Orleans.jpg#/media/File:Prince_Luis_Fernando_d%27Orleans.jpg
Luis Alfonso de Orleans, era el hijo pequeño de la Infanta Eulalia y por lo tanto primo hermano del rey Alfonso XIII. Pero la relación con su familia era pésima, podríamos considerarlo como el garbanzo negro de la familia por sus andanzas. En 1924 resultó ser expulsado de España por estar envuelto en tráfico de drogas, su primo el rey le anuló todos sus privilegios como infante de España, lo que provocó su ira y llegó a decirle a su primo que un día "el pueblo español te dará una patada en el trasero, pues es lo que te mereces". Dos años más tarde fue detenido en la frontera con Portugal, iba vestido de mujer y lo acusaron de contrabando además de homosexual.
Al final se fue a París, al París de la Belle Epoque, donde se lo pasaba en grande con su amante portugués Antonio de Vasconcellos. Hacía ya tiempo que el infante había entablado amistad con la Princesa Constance de Broglie, y todos conocemos a la princesa como era, tan impetuosa y extravagante que decidió casarse con el infante para convertirse en Marie de Orléans, estos eran los motivos de ella, los de él eran puramente económicos, pues estaba sin blanca. Era 1930, la familia de ella puso el grito en el cielo, y presentaron batalla legal para impedir la boda, viendo el currículo del novio. Al final los tribunales le dieron la razón a ella, y se casó con el infante de España. Al final se trasladaron a vivir a la Riviera Italiana, se ve que el castillo era demasiado aburrido para don Luis, en la Riviera el infante se dedicó a vivir la vida loca, de fiesta en fiesta, tanto que se pulió la pasta en poco tiempo. El Palacete de la Rue Solférino acabó siendo vendido, al igual que numerosas obras de arte, hasta que en 1937 el estado les expropió el castillo de Chaumont alegando una "utilidad pública", a cambio recibieron 1.800.000 millones de francos de oro, la princesa y el infante no dudaron en entregar las llaves corriendo para así podes vivir bien la vida en los mejores hoteles de lujo como el Ritz o el George V. Al final al no poder seguir el ritmo de vida de su esposo decidió comprarse un apartamento en la Rue de Grenelle, donde falleció el 15 de julio de 1943 a los 86 años.
En 1935 el Infante es detenido por la brigada antivicio y es extraditado a Francia. Durante la Segunda Guerra Mundial el infante se dedicó a causas un poco más loables, como salvar a muchos miembros de la Resistencia, ayudado por su tía la Infanta Paz. Entre sus locuras se encontraba pasearse a plena luz del día por las calles de Berlín, luciendo una estrella amarilla cosida en su ropa como hacían los pobres judíos, era su manera de protestar. En 1943 quedó viudo, y esos últimos años se retiró a vivir a una residencia, dos años más tarde, el 20 de junio de 1945 morirá tras una operación bastante complicada de testículos, sufría cáncer y tenían que amputárselos. En la actualidad el Infante sigue enterrado en la Iglesia del Corazón de María de París, es el único miembro de la familia real que permanece enterrado en el extranjero, se ve que aún no le han perdonado sus desmanes para poder trasladarlo al Panteón de los Infantes del Escorial.

A media hora de aquí se encuentra el Château de Cheverny, hay que coger la carretera D77 para poder llegar. 
En la litografía podemos ver el primer castillo que fue construido en el siglo XVI, del que queda ya más bien poco, sus huellas pueden verse en algunas dependencias. A mitad del siglo XVI el señorío pasó a manos de Diana de Poitiers, la amante de Enrique II y eterna rival de Catalina de Médicis, la historia ya la hemos explicado en post anteriores, pero Diana lo venderá al hijo del que había sido propietario anterior, los Hurault. Henri Hurault y su esposa decidieron realizar algunas reformas y encargaron las obras a Jacques Bougier (al que se conocía como Boyer de Blois) que utilizará la piedra originaria del valle del Cher, la conocida toba de Bourrés, cuya cualidad es que se endurece con el paso del tiempo y se va blanqueando, es por ello que las fachadas del castillo siempre están blancas. 

"Cheverny Castle 02" by Manfred Heyde - Own work. Licensed under GFDL via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cheverny_Castle_02.jpg#/media/File:Cheverny_Castle_02.jpg
Durante los 150 años siguientes, el castillo va cambiando de dueño hasta que en 1825, vuelve a las manos de la familia Hurault. Abierto al público desde 1922, por una idea que tuvo el tío abuelo del actual propietario, Philippe de Vibraye, debió primero obtener la autorización de su madre, que aceptó abrirlo al público con la condición de que el castillo permaneciera cerrado los martes, pues ese día en concreto ella recibía a sus amigos.

"Cheverny13" by Manfred Heyde - Own work. Licensed under GFDL via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cheverny13.jpg#/media/File:Cheverny13.jpg
La decoración del interior del castillo fue a cargo de Jean Mosnier, que trabajó durante 10 años decorando las habitaciones principales con vigas, paneles y techos dorados. Tal vez lo mejor sea el comedor, los techos y paredes están tapizados con cuero de Córdoba, en la chimenea hay un busto de Enrique IV, está hecha en piedra dorada porque lleva incrustaciones de oro fino. Hay unos paneles en los que está dibujada los viajes de Don Quijote, un tema muy recurrente en la decoración del siglo XVII. Los aposentos del primer piso dan testimonio de como era el arte de vivir a la francesa, con la habitación de los nacimientos, el gabinete rojo, la habitación infantil, la de los recién casados, el comedor pequeño, o el salón. Y como no, al estar emplazado en un coto de caza hay la sala de los trofeos, con un montón de cabezas de ciervos, o la sala de armas también pintada por Monier, en los muros hay lemas, adivinanzas y juegos de palabras en latín, y un tapiz de Gobelinos del siglo XVII. En la habitación del rey, hay una cama de baldaquino decorada con bordados persas del siglo XVI y en la que durmió el rey Enrique IV, cuando estuvo de paso en el castillo.

El castillo está rodeado por un parque de estilo inglés y sus jardines cubren una superficie de casi 100 hectáreas por las que el público puede pasearse. Hay árboles de especies raras y muchos fueron plantados entre 1820 y 1860 por Paul de Vibraye. Más nuevo es el jardín de los Aprendices, que fue creado en 2006 y está situado entre el castillo y la Orangerie (un antiguo invernadero de naranjas y que ahora acoge una coqueta cafetería), aquí se guardo parte del mobiliario nacional durante la Segunda Guerra Mundial, este jardín sustituye a uno que había en estilo francés en el mismo emplazamiento. En Cheverny se dedican a la montería, el equipo de cazadores fue fundado en 1850 por el marqués, en la actualidad siguen haciéndolo y es por ello que tienen una perrera con un centenar de perros en la página web del castillo te permiten ponerles nombre, o votar los que hay elegidos, para "bautizarlos" en el mes de marzo de cada año. 
También se puede asistir a una hora determinada, para ver como les dan de comer. Este castillo fue el que inspiró a Hergé, para dibujar el castillo de Moulinsart, la vivienda del Capitán Haddock. Es por ello que tanto el castillo y la Fundación Hergé se asociaron para llevar a cabo la exposición permanente sobre "Los secretos de Moulinsart", en la que se puede ver la habitación de Tintín, el laboratorio del profesor Tornasol, la bodega del castillo de Moulinsart...