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domingo, 13 de abril de 2014

Una habitación con vistas...a Florencia

Una de las películas que me encanta y no paro de ver cada cierto tiempo que siento añoranza de Florencia, es "Una habitación con vistas" de James Ivory, con Elena Bonham Carter, como Lucy, una joven inglesa de buena familia y muy británica, que va a Florencia para realizar lo que se conocía en el s. XVIII como el "Gran Tour", es decir lo que todo joven europeo de buena familia, debía hacer para completar su formación con un recorrido por varios países del extranjero, pero sore todo Italia y sus ciudades del Renacimiento.  

Acompañada por su prima y carabina, Charlotte (Maggie Smith)  son alojadas en la pensión Bertolini de Florencia en unos cuartos interiores, ante su indignación por no ser lo que acordaron con la dueña de la pensión. Los extravagantes Emerson, padre e hijo, dos hombres de libre pensamiento y flexibles con respecto a la rígidas normas británicas les ofrecerán a Lucy y Charlotte sus habitaciones con vistas al río Arno...en esta primera parte de la película a la protagonista se le abre un nuevo horizonte, muy diferente a lo que tiene en Inglaterra, un novio tipicamente británico que no entiende lo que le ha pasado y el porqué de su cambio. La segunda parte de la peli ocurre en la campiña inglesa donde Lucy debe volver a su antigua vida y sus imposiciones sociales, algo que Lucy ya no tiene tan claro, y más cuando se presentan como vecinos del pueblo los Emerson,  que removerán ciertos sentimientos escondidos de Lucy.

Así empieza la película, y no voy a contar más, pues os recomiendo que la veáis ya que es una maravilla de historia y que decir de los escenarios donde se desarrolla, además es una de las pocas películas que se mantiene fiel al libro original de E.M. Foster, de 1908, y que ha ganado 3 oscars, otros tantos Baftas, y muchos premios más. Es una de las películas que mejor consiguen reflejar el romanticismo de la época victoriana. La fotografía es muy buena. La iluminación muy conseguida, tanto en la parte relativa a la campiña italiana, con su luz mediterránea, como a la más brumosa inglesa. Y la música, con árias de Puccini, te transporta a la época reflejada en la película sin ninguna duda.
Hotel degli OrafiEmpecemos por la Pensión Bertolini, donde se aloja nuestra protagonista y que actualmente corresponde al Hotel degli Orafi. Ahora es un magnífico hotel de lujo de 4 estrellas, situado en un antiguo edificio florentino que data del siglo 13. Y que se encuentra en el centro de la ciudad al lado del río Arno, a sólo unos pasos del famoso Ponte Vecchio y la Galería de los Uffizi. Antiguamente fue un convento agustino, y cuenta con los restos de una antigua torre medieval. Por lo que dicen algunos de sus huéspedes el servicio y la atención del personal, es magnífico y las vistas en la terraza con una copa de bienvenida inolvidables... eso sí yo me pediría concretamente La "habitación con vistas" es una espléndida habitación en el cuarto piso (n. 414), con una magnífica terraza que ofrece una vista única sobre el Arno y el Ponte Vecchio. Ésta es la habitación de la película! Los interiores del comedor y la sala donde Lucy toca el piano, corresponden a la Villa di Maiano

Ubicada en las colinas entre Fiesole y Florencia, la Villa di Maiano originalmente pertenecía a la famosa e influyente familia noble florentina de los Pazzi. En 1859, fue comprada por un político británico, Sir John Temple Leader, que se enamoró de inmediato de la propiedad y entregó su renovación al arquitecto Felici Francolini, quien trajo la villa a su esplendor original. A su muerte, su sobrina vendió la villa al famoso cirujano florentino Teodoro Stori, el abuelo de la propietaria actual, la Condesa Lucrezia Miari Fulcis de los Príncipes Corsini.

red lounge fattoria di maiano El interior de la villa es verdaderamente extraordinario. Todo ha quedado intacto como en el siglo XIX, con detalles de mármol, estatuas, tapices en las paredes, frescos y pinturas extraordinarias. La mayor parte de las escenas de la película fueron filmadas en la Sala Roja, como el primer beso entre George (Julian Sands) y Lucy (Helena Bonham Carter), que fue filmado bajo el candelabro de cristal. Pero hay muchas otras salas, cada una con su particularidad: la Sala de Tapices, la Sala de Billar, el Comedor, la Sala de los Carros. La biblioteca contiene libros, pinturas y fotografías de familia, mientras que la habitación adyacente, la Sala de las Muñecas, conserva hermosas muñecas antiguas. Pero lo mejor es sin duda la vista: desde el balcón del piso de arriba se puede ver todo el campo alrededor. Desde las ventanas y el jardín, se puede admirar Florencia, con el Duomo y todo el resto de la ciudad. Pero lo mejor es sin duda alquilar uno de los apartamentos situados en el interior de la propiedad.
Originalmente eran antiguas casas de campo y propiedades rústicas que albergaban un convento de clausura. Luego fueron recientemente renovadas manteniendo siempre un enfoque en el estilo arquitectónico. Los apartamentos son de hecho auténticas residencias de campo con una atmósfera íntima y típica en cuanto a estilo, tranquilidad y vistas panorámicas. En esta villa también se rodó la película “Un tè con Mussolini” de Franco Zeffirelli, donde también aparecen Judi Dench, Maggie Smith y Cher.

Cuando Lucy consigue quedarse sola, sin su carabina, decide ir a Santa Croce. Aquí es donde Stendhal en 1817 padeció los síntomas de vértigo, palpitaciones, confusión, etc, al ver tanta belleza en un mismo lugar, lo que dio paso a denominar esos síntomas como el Síndrome de Stendhal y que pueden llegar a ocurrir cuando tanta belleza te abruma.

Está situada en la plaza de la Santa Croce, famosa entre otras cosas por ser el lugar donde se juegan históricos partidos de calcio desde el Renacimiento, en conmemoración del que se celebró en 1530 durante el asedio de la ciudad por parte de Carlos V, para demostrar al enemigo que, pese a la falta de alimentos, los florentinos no cedían y eran capaces incluso de abandonarse a la celebración de sus carnavales.
tumba de Miguel Ángel

Si entramos a la basílica veremos por la izquierda,  y a la altura de la primera columna, el sepulcro de Galileo; enfrente de la cuarta está el de Lorenzo Ghiberti (autor del vitral de la fachada); en el mismo lado, en el presbiterio, hay una capilla con un crucifijo de Donatello y los frescos son de Agnolo Gaddi; a ambos lados del mismo hay diez capillas. En la primera de la derecha existen unos frescos de Giotto sobre la vida de San Francisco. La tercera de estas capillas tiene interés para los conocedores de la historia de España. Allí reposa una reina casi desconocida: Julie Clary, esposa de José Bonaparte, eventual monarca durante la época napoleónica. En el lado derecho de la iglesia, a la altura de la primera columna está enterrado Miguel Ángel, en una tumba que es poca cosa para tan gran artista; enfrente de la segunda columna hay un monumento mortuorio a Dante, aquí no están sus restos pues está enterrado en Rávena; frente a la cuarta están los restos de Maquiavelo, y un poco más adelante, frente a la quinta columna se halla una anunciación de Donatello... hay tantas cosas por ver que ya nos extenderemos más adelante en un post específico.

En las siguientes escenas, Lucy sigue con su paseo y llega a la Piazza della Signoria. 
Donde tiene un primer encuentro con el joven Emerson.  
Antes de visitar la plaza una buena recomendación para coger fuerzas, sería visitar el café Rivoire.
Durante más de un siglo Rivoire es sinónimo de tradición y prestigio, de calidad y de clase. Fue Enrico Rivoire, chocolatero de la familia real de Saboya, en la época en que Florencia era capital de Italia allá por el 1872, quién fundó un pequeño local donde crear y ofrecer a los clientes un buen chocolate florentino producido enteramente a la manera tradicional con una antigua y receta secreta. Atención!!! Aviso a navegantes, si os decidís a entrar tener en cuenta el gasto que tendreis pues el precio de una botella de agua puede salir por 6,50 euros y dos cafés por 9 euros... si, ya se, que puede considerarse un atraco a mano armada, pero claro sólo tenéis que sentaros en la terraza y contemplar las vistas. 


Con el Palazzo della Signoria o también conocido como el Palazzo Vecchio Loggia dei Lanzi que era donde se colocaban los "lanzichenecchi" los soldados alemanes que formaban el ejército privado de los Médicis, (algo parecido a la Guardia Suiza del Vaticano), actualmente lleno de estatuas y de artistas dibujando.  Entre las estatuas hay que destacar el Biancone, apodo que le dieron los florentinos a la estatua de la Fuente de Neptuno, por ser tan blanco, tan grande y tan poco agraciado. Según la leyenda tiempo atrás las madres lo enseñaban a sus hijas casaderas para que vieran como era un hombre desnudo, ese hombre era Cosme de Médicis. También está la estatua de Hércuels y Caco, la de Perseo con la cabeza de Medusa, y como no el David,  de Miguel Ángel, la estatua de la plaza es una copia, la original está  en la Galería della Accademia. Como se ve un paseo por la plaza es un buen entrante para atacar con hambre la Galería de los Uffizi.
Il Biancone

Hércules y Caco
El David