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jueves, 30 de octubre de 2014

Castillos de Francia: Amboise y el quicio de una puerta, y Chenonceau, donde mandaban las mujeres...



El castillo de Amboise está a la vera del río Loira, y a sus pies se extiende la ciudad de Amboise, la mayor parte del castillo se ha destruido, aunque es posible ver el esplendor de la corte de Carlos VIII y Francisco I, responsables de importar el gusto por el lujo y la elegancia italiana. Su papel en la historia fue más bien trágico, pues es 1560 se descubre una trama protestante que buscaba obtener concesiones religiosas del joven rey Francisco II. 
By Joneall (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons
Estos 1200 conspiradores fueron asesinados y sus cuerpos colgados del castillo, de la murallas, de árboles incluso desde el Balcón del Logis du Roi (no había suficientes lugares par colgar a tanto traidor), este episodio significó el fin de la gloria de este castillo. Pero antes de estar vinculado a la corona en el año 1434, el castillo pertenecía desde hace más de 4 siglos, a la poderosa familia de Amboise. Durante el Renacimiento fue la residencia de varios reyes de Francia, pero fue el hijo de Luís XI, Carlos VIII, criado allí el que establece en el su residencia. Apasionado por la cultura italiana (tal vez porque estaba muy interesado en poseer el reino de Nápoles, lo mismo que Fernando el Católico, su gran rival estratégico) invita a numerosos artistas italianos que transformaran el castillo y los jardines. Casado con Ana de Bretaña, en este castillo se celebró la unión del reino de Francia con el Ducado de Bretaña, dando así mayor poder al rey francés. Carlos VIII mejoró y mucho el castillo, pero no consideró en que un día el quicio de una puerta acabaría con su vida, si, muy triste, pero se pegó tal golpe en la cabeza que le afectó de tal manera, que unos días después, jugando al jeu de paume en los jardines cayó tendido, una muerte fulminante.



Después de su muerte, su viuda, Ana de Bretaña, debe casarse con el heredero al trono, según estipula un edicto real al no haber tenido descendencia. El pretendiente será Luis XII, el primo del difunto que ya está casado, pero eso no le impide repudiar a su esposa Juana de Valois, según él fea y jorobada, por una belleza como Ana de Bretaña, eso sí mediante solicitud de bula papal (en la que alegaba de que no se había consumado el matrimonio), no vaya a ser que el Altísimo se enfadase. 
El siguiente en la sucesión al trono será Francisco I, que se casará con la hija de Luis XII,  Claudia de Francia, ya que por la ley Sálica, las mujeres no pueden reinar. Francisco I se criará desde los dos años en Amboise, junto a su madre Luisa de Saboya y su hermana Margarita. 

Este rey era un amante del Renacimiento Italiano, desde las campañas militares que tuvieron lugar en Italia. Así que convenció a Leonardo Da Vinci para que fuera a su corte en Amboise, a cambio le daba una renta anual y el libre disfrute de la casa solariega de Le Clos Lucé. Da Vinci no se lo pensó mucho, en 1516 se presentó en Amboise junto a su mula que cargaba todo su equipaje (incluida la Mona Lisa). Aquí pasó los últimos tres años de su vida como premier peintre, architecte et mecanicien du roi. Como Leonardo era zurdo, la parálisis de lado derecho que sufrió no le afectó mucho. Fascinado por la hidrología trazó planos para unir las residencias reales del Valle del Loira mediante canales.  Clos Lucé está situada en las afueras de Amboise, se cree que aquí es donde concibió los planos del Château de Chambord. Su habitación, sala de recibir, estudio, cocina y una pequeña capilla que Carlos VIII construyó para Ana de Bretaña, se pueden visitar. Además en los sótanos hay maquetas basadas en los dibujos de Leonardo Da Vinci. Leonardo está enterrado en la Chapelle de Saint Hubert. 


Fancisco era un rey del Renacimiento, y como tal actuaba, su vida era bastante disoluta, tanto que el gran Victor Hugo, siglos después se basó en ella para escribir la obra teatral "El rey se divierte". Verdi a su vez se inspiró en esta obra para componer su obra Rigoletto, donde Francisco I sería el Duque de Mantua y su bufón Triboulet, Rigoletto. En esta ópera podemos disfrutar de "La donna è mobile".
"Jardin de Naples Château d'Amboise". Licensed under CC BY-SA 2.5 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Jardin_de_Naples_Ch%C3%A2teau_d%27Amboise.JPG#/media/File:Jardin_de_Naples_Ch%C3%A2teau_d%27Amboise.JPG
A este rey le sucedió Enrique II, su cuarto hijo, que se casó con Catalina de Médici, este rey fue bastante mujeriego, con su esposa tuvo 10 hijos, pero su amante oficial fue Diana de Poitiers, a la que conoció siendo un tierno jovenzuelo, y a la que amó durante gran parte de su vida. Aunque eso no impidió que tuviera otras queridas, como Nicole de Sevigny (con ella tubo un hijo ilegítimo), o con la piamontesa Filippa Duci (cuando aún era el Delfín) tuvo una hija Diana de Francia a la que sí legitimó. Pero todos esos avatares amorosos no impidieron que tanto Enrique II como su esposa Catalina, llevasen al castillo el estilo de vida italiano, se considera el primer castillo renacentista del Valle del Loira. 


Algunas curiosidades del castillo es que en él se alojaron Nicolas Fouquet, que durante unos días de diciembre, concretamente del 4 al 16 se alojó aquí como prisionero, después de ser arrestado en Nantes por el capitán de los mosqueteros D'Artagnan (el original en el que posteriormente se basó Dumas para escribir la novela) a raíz de ser acusado de malversación de fondos, a la vista de la extravagante y magnífica fiesta que dio en honor del rey Luis XIV. Otro insigne huésped fue el emir de Argel, Abd El-Kader, que sufrió un arresto domiciliario con toda su familia y sirvientes (unos 88 en total) durante 4 largos años, es por ello que hay un jardín, le Jardin d'Orient, con 25 piedras grabadas con himnos de Alepo y extractos de paz y tolerancia del Corán.

De este castillo podemos desplazarnos a otro que también está en la ruta de los Castillos del Loira, es el castillo de Chenonceau, para ello debemos coger la D31 y atravesaremos el Fôret d'Amboise hasta llegar a Bléré donde cambiaremos a la carretera D376 para luego cambiar de nuevo a la D976 la antigua Route de Tours.


"Schloss Chenonceau" by Taxiarchos228 at the German language Wikipedia. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Schloss_Chenonceau.JPG#/media/File:Schloss_Chenonceau.JPG




Le Château de Chenonceau, en un principio era un castillo medieval situado en el margen derecho del río Cher, que es afluente del Loira, y del viejo castillo se conservó una torre la Tour des Marques (claramente separada del actual conjunto) y resto del castillo de la familia Marques fue derruido para construir sobre su planta un nuevo castillo en estilo renacentista. Está considerado como uno de los castillos más encantadores del Loira. Rodeado de jardines ornamentales y arboledas, este edificio renacentista ha ido evolucionando con el tiempo primero de una modesta mansión con un molino de agua, y acabó siendo un palacio destinado al ocio real. En el interior un pequeño museo de cera nos explica la historia del castillo, en los establos hay un restaurante donde poder deleitarnos, y si queremos dar un paseo por los extensos jardines hay un trenecito que te pasea por ellos. Además se puede adquirir vino de sus viñedos. 

« Louise de Lorraine ». Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Louise_de_Lorraine.jpg#/media/File:Louise_de_Lorraine.jpg
Louise de Lorraine
« Diane de Poitiers6 » par Inconnu — http://expositions.bnf.fr/renais/grand/068.htm. Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Diane_de_Poitiers6.jpg#/media/File:Diane_de_Poitiers6.jpg
Diana de Poitiers
« Margot 001 » par François Clouet — http://www.photo.rmn.fr/LowRes2/TR1/M0KEZ/05-517531.jpg. Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Margot_001.jpg#/media/File:Margot_001.jpg
Margarita de Valois
Se le conoce como el "Château des Dames", el castillo de las damas, porque fueron cinco las mujeres que influyeron en su construcción. La primera fue Catherinne Briçonnet, esposa del chambelán real que supervisó la construcción del castillo y que alojó al rey Francisco I en su Salón . La segunda fue la amante real de Enrique II (que le regaló el castillo a cambio de sus favores), Diana de Poitiers, que construyó un puente sobre el río Cher y creó un jardín monumental espectacular.
Catalina de Médicis
A la muerte del rey, la viuda, Catalina de Médicis, como regente lo recupera y remata el puente construyendo una galería cubierta. En este castillo fueron coronados sus tres hijos, Francisco II, Carlos IX y Enrique III (el ojito derecho de su madre). Cuando Enrique III pasó a mejor vida, su viuda Luisa de Lorena, quedó tan abatida que lo convirtió prácticamente en un convento, por el duelo que se impuso llenó las salas de monjas y eclesiásticos, trasladó sus aposentos al piso superior, justo bajo el tejado, puso un oratorio encarado a la claraboya de la habitación, para tener línea directa con el Altísimo, y como remate final hizo pintar las paredes y techo de un lúgubre color negro con finos ribeteados pintados de blanco, con lágrimas y lazos a doquier. A partir de entonces Luisa de Lorena se recluyó en esta habitación durante 11 años y pasó a vestir siempre de blanco, ya que era el color del duelo real, por eso se la conoce como "la Dama Blanca".
« Louise Marie Madeleine Fontaine 1706-1799 » par Jean-Marc Nattier — Repro-tableaux.com. Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Louise_Marie_Madeleine_Fontaine_1706-1799.jpg#/media/File:Louise_Marie_Madeleine_Fontaine_1706-1799.jpg
Louise Dupin
Pasó el tiempo y otra mujer logró que durante la Revolución Francesa el castillo no sufriera grandes daños, por aquel entonces su moradora era Louise Dupin, y gracias al respeto que se había ganado ante los habitantes de la zona. Louise creó un salón literario al que acudían lo más granado del momento, Montesquieu, Voltaire, Jean Jacques Rousseau (que era el tutor de sus hijos, y que una vez comentó que se había puesto "regordete como un monje" gracias a la buena cocina del castillo).
En 1863, madame Pelouze compró y restauró el castillo según el diseño original de Catherine Briçonnet, pero con el buen tino de dejar intacta la Grand Galerie.

« ChateaudeChenonceauGalerie » par McPig — originally posted to Flickr as Hallway. Sous licence CC BY 2.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:ChateaudeChenonceauGalerie.jpg#/media/File:ChateaudeChenonceauGalerie.jpg
Digna de mención es dicha galería, que fue añadida por orden de Catalina de Médicis sobre el puente que mandó construir su rival en el cariño del rey, la habitación de Diana de Poitiers. Una manera de dejar claro quien mandaba en ese momento, y por si no fuera suficiente ordenó la creación de otro jardín ornamental para que compitiese con el de la favorita. El Cabinet Vert era el estudio de Catalina de Médicis, cuyas paredes estaban cubiertas de terciopelo verde. Otro lugar interesante es la "sala de las cinco reinas" donde se alojaron María Estuardo, Isabel de Austria, Margarita de Valois, Isabel de Valois y Luisa de Lorena.
Si queréis hacer una visita virtual.

Desde 1913 los propietarios del castillo son la familia Menier, los chocolatiers tan conocidos en Francia.


Cercanos a ellos hay otros castillos, tal vez menos importantes, y más pequeños pero no por ello menos interesantes. No todos son visitables, pues suelen ser privados, a no ser que sus avispados propietarios faciliten su visita para así poder contribuir al mantenimiento del mismo, está claro que mantener una propiedad así en estos tiempos tiene que ser difícil y duro. Uno de ellos es el Château de Montpoupon (curioso nombre, la verdad) para ello cogeremos las carretera D80, luego la D81 para enlazar con la D764 y llegar a él. Es un castillo pequeño, pero tiene pinta de que en sus buenos tiempos debía ser espectacular. Es propiedad privada, pero se puede visitar, sobre todo si os gusta la caza y montar a caballo. El castillo es una antigua fortaleza medieval, la cocina es del siglo XIX y tiene más de 150 ollas y menaje de cobre colgados de las paredes, hay un montón de salas para ver, entre ellas la habitación del rey (se llama así porque una vez apareció por aquí Francisco I para una cacería y se aposentó en el castillo). 



Otro castillo interesante es el Château de Reignac a el llegaremos a través de la D94 y después cogeremos el desvío de la D17, en 25 minutos lo podremos ver. Pero más que ver lo interesante sería alojarse en él, pues es un hotel de 4 estrellas que ha mantenido las habitaciones tal y como habrían sido, con su decoración y mobiliario. Todas las habitaciones llevan el nombre de un huésped especial que la ocupó, como la Habitación del Marqués de Lafayette que fue propietario del castillo en el siglo XVIII, o bien están inspiradas en otros personajes históricos, como Marie Duplessis, la amante de Alexandre Dumas. Esta habitación se decoró a semejanza de la de la Dama de las Camelias. Los precios como podréis ver en su página web no los considero muy caros, hay que tener en cuenta que el alojamiento es en un cuatro estrellas singular, es para darse un buen capricho, a quién no le gusta sentirse como un rey o un marqués por unos días...