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sábado, 14 de junio de 2014

Un atentado, el inicio de la Gran Guerra y los taxis de París.

El 3 de agosto de 1914, el ministro británico de asuntos exteriores Edward Grey, se encontraba frente a la ventana de su despacho y contemplaba el crepúsculo que caía sobre Londres, entonces pronunció unas famosas palabras. "En toda Europa se apagan ahora las luces, puede suceder que jamás volvamos a verlas encendidas". Y la verdad es que tenía razón, su "predicción" se cumplió pues la guerra que entonces empezaba significó la muerte de la vieja Europa, el final de los viejos tiempos y el desmoronamiento definitivo de una concepción del mundo. Esta guerra, que tendría que haber puesto fin a todas las guerras, dio origen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guerras. El detonante del conflicto ocurrió en Sarajevo, el 28 de junio de 1914 cuando el heredero del trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando cayó víctima de un terrorista serbio. Pero como es natural, las causas de la guerra eran más profundas, consistían fundamentalmente en 3 antagonismos: el primero es que entre Alemania y Francia, yacía una permanente enemistad que se había reactivado con la derrota francesa de 1871, con la pérdida de Alsacia y Lorena por la parte francesa. Por otro lado los alemanes e ingleses competían ferozmente en el terreno industrial y en el de la política colonial. Si a todo esto le añadimos que entre el imperio Austro Húngaro y la Gran Rusia había una lucha por el dominio de los Balcanes, ya tienes el caldo de cultivo para que algo gordo ocurra.


"Black Hand seal". Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Black_Hand_seal.png#/media/File:Black_Hand_seal.pngEmpecemos por el detonante de todo, la crónica de un atentado: yo no sé si a vosotros de pequeños os asustaban con "la Mano Negra", pero yo recuerdo muy bien que durante una época de mi vida, estuvo muy presente, todos en el colegio hablábamos de ello, sin saber qué o quién era, te ibas a la cama acongojado por si se presentaba en casa. Ahora unos cuantos años después ya he descubierto qué era la Mano Negra, y ha sido por casualidad, mi interés en la historia del inicio de la Gran Guerra ha hecho que por fín resolviera mis dudas. Fundada en Belgrado en 1911, la Mano Negra era una sociedad secreta que pretendía acabar con el dominio austro-húngaro en los Balcanes para instaurar la Gran Serbia unificada. Su líder era el jefe del servicio secreto serbio Dragutin Dimitrijevich, más conocido como coronel Apis, y su lema, "Unidad o muerte".
Archivo:DC-1914-27-d-Sarajevo-cropped.jpgLa sociedad secreta tenía ya el proyecto de atentar en contra de Francisco-José y el rey Fernando de Bulgaria. Cuando los responsables de la organización terrorista se enteran en mayo de ese año que el archiduque Francisco-Fernando debe viajar a Bosnia para supervisar las maniobras militares, eligen rápidamente a los terroristas que participarán en el acto magnicida. Entre las condiciones a cumplir, el "candidato" al magnicidio debe ser nacido en Bosnia, ser menor de veinte años de edad - lo que le evitaría ser condenado a muerte si es atrapado después del atentado- y estar dispuesto a sacrificar su vida por el ideal de la gran Serbia. Los tres jóvenes serbios elegidos serán: Subrilovič, Grabege y Gavrilo Princip; a este último, con tuberculosis, se le consideraba que no viviría mucho tiempo más, así que era ideal para el encargo.  El jefe de la "Mano negra", Apis Dimitrijević, dirige todas las operaciones junto al embajador ruso en Belgrado, Harvig, quien hace traer desde San Petersburgo tres cápsulas de cianuro para ser utilizadas por los terroristas si llegan a caer prisioneros. Estos van a Belgrado para recibir todas las instrucciones y las armas que utilizarán en el crimen.

Esperando la llegada de Francisco-Fernando, los terroristas se alojan en un hotel de Sarajevo, cuyo propietario es el tío del embajador serbio Spalajković en San Petersburgo. El 28 de Junio de 1914, día de San Guido (Vidov Dan), aniversario del desastre de Kosovo en 1389, el principe heredero de AustriaHungría, el archiduque Francisco-Fernando acompañado de su esposa la duquesa Sofia de Hoheberg, es recibido por la ciudad de Sarajevo. Ese día, domingo por la mañana, hacia las diez, en la ciudad, donde la visita había sido mal preparada y con un servicio de seguridad muy débil, ocho jóvenes serbios, repartidos en dos grupos, esperan a que pase la comitiva real y al archiduque, que deben dirigirse al edificio del Ayuntamiento de la ciudad. 
La comitiva pasa por delante del primer terrorista, Mehmedbašić, que Ilić había colocado enfrente del jardín del café Mostar. Sin embargo, no consigue tirar la bomba sobre el coche del archiduque. Vaso Čubrilović, que esta a su lado con una pistola y una bomba, tampoco consigue reaccionar. El siguiente terrorista por el que pasó la comitiva era Nedeljko Čabrinović, armado con otra bomba, éste se encontraba en el lado opuesto de la calle paralela al río Miljacka.
A las 10:10, el coche de Francisco Fernando se acerca y Čabrinović lanza la bomba. Sin embargo, el artefacto rebota en la capota abierta del vehículo, y cae en la calle explotando bajo el coche siguiente de la comitiva. La explosión abrió en el suelo un agujero de 30 cm de diámetro e hirió a un total de 20 personas. Tras el ataque, Čabrinović se traga la cápsula de cianuro y se tira al río Miljacka. Pero el intento de suicidio no le sale bien pues el terrorista vomitó el veneno, ya que el cianuro dentro de la cápsula estaba descompuesto y en mal estado, además el río tenía solo 12 cm de profundidad, con lo que era bastante difícil el ahogarse. Detenido por la policía, Čabrinović fue agredido por la multitud antes de ser llevado al cuartel.
El cortejo acelera hacia el Ayuntamiento donde Francisco-Fernando, furioso, le grita al alcalde: ¡Ahí está! ¡qué bien la recepción que Ud. me hace!.
 
Archivo:Archduke Franz with his wife.jpg 

A la salida de la recepción, el principe decide ir a ver a los heridos al hospital y se cambia el orden del cortejo: el vehículo del archiduque será el segundo, su mujer irá a su lado, en el asiento trasero y el gobernador de Bosnia al frente de ellos. Ya en ruta, y sobre la misma avenida, a la altura del Puente Latino (rebautizado en 1918 con el nombre de Gavrilo Princip), una falsa maniobra del vehículo en el cual viaja la pareja real, obliga a su conductor a efectuar un retroceso. Gavrilo Princip está justamente ahí, a escasos pasos, dispara una primera bala de su revólver sobre el príncipe impactándole en su cuello; una segunda bala alcanza esta vez a la duquesa, la que se había puesto de pie, horrorizada al ver a su esposo sangrando copiosamente. Gravemente heridos, llevaron a la pareja para que les atendiera un médico en la residencia del gobernador. Según el relato del conde Harrach, las últimas palabras de Francisco Fernando fueron «¡Sofía!, ¡Sofía! No te mueras... vive para nuestros hijos», seguidas de seis o siete «No es nada», en respuesta a las preguntas del conde sobre su estado. Sus palabras fueron seguidas por un largo estertor. Sofía murió antes de llegar a la residencia del gobernador. Francisco Fernando murió 10 minutos después. El archiduque tenía la costumbre de llevar la ropa siempre impecablemente planchada y abotonada; hasta tal punto llevó este gusto por la pulcritud que se hacía coser la ropa durante los desfiles o paradas militares, para evitar que las solapas se abrieran con el viento. El día del atentado, el hecho de llevar la casaca cosida impidió que se le pudiese socorrer a tiempo, tapándole la herida de bala o deteniendo el flujo de sangre con un simple pañuelo, lo que originó una hemorragia abundante y la consiguiente muerte.

En poco tiempo la policía detiene sin dificultad a Gavrilo Princip, a Cabrinović y a cinco de sus camaradas; solo el octavo de los terroristas podrá huir y encontrar refugio en Montenegro. Los responsables, o algunos de ellos, veinticuatro en total, serán juzgados en octubre de 1914. Princip muere en prisión víctima de su enfermedad, en Abril de 1918.


http://1.bp.blogspot.com/_uheNlUAGBA8/TL0IcVx0HhI/AAAAAAAADFM/lwDK_da8whs/s1600/caricatura+guerra+mundial.PNG




El conflicto militar que comenzó como un enfrentamiento localizado entre el Imperio Austro-Húngaro y Serbia el 28 de julio de 1914; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; Finalmente, pasó a ser una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Por un lado teníamos a veintiocho  paises,  que pasaron a llamarse "aliados" o potencias asociadas, entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria.


 El archiduque es asesinado, Viena estaba recelosa de lo que estaba creciendo Serbia, se apresura a culparla del magnicidio y empieza a exigir satisfacciones como preambulo de su declaración de guerra el 28 de julio, justo un mes después del asesinato. Entonces Rusia se erige como cabecilla de los paises eslavos frente a Austria, y moviliza tropas. Mientras Alemania, que había dado seguridades a a su aliada para una ayuda total en caso de conflicto con Rusia envia un ultimatum a este país, y de paso otro a Francia como advertencia, poco tiempo después ya les comunica su declaración de guerra contra ambos paises. Por su parte, Inglaterra, tan politicamente correcta como siempre vacilaba en comprometerse con sus aliados, reacciona cuando Alemania exige a Bélgica que les deje paso libre para sus tropas. Así que por un lado tenemos a la la Triple Alianza (Alemania, Imperio austro-húngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia), que empiezan a batallar por media Europa, y durante unos cuatro años.  Muy bien, me direis ahora, y París ¿que pinta en todo esto? pues un hecho bastante insólito que ocurrió a finales de agosto de 1914. En los albores de la Primera Guerra Mundial, el Ejército alemán preparaba un ataque inminente sobre París, a través del conocido Plan Schlieffen, liderado por el jefe del Estado Mayor del II Reich, y cuyo objetivo final era invadir toda Francia desde su flanco occidental -por el río Marne- en una operación que movilizaría a cerca de millón y medio de soldados, manteniendo otro medio millón en el este, para frenar un posible ataque de los rusos.
El espionaje francés detectó diferentes transmisiones de radio, desde la antena situada en la Torre Eiffel y alertó a los superiores de las intenciones alemanas. Era preciso, por tanto, trasladar con la mayor urgencia a las tropas francesas que se encontraban mayoritariamente en París con un batallón de 6.000 soldados hasta el río Marne. El problema es que apenas había vehículos militares para un desplazamiento rápido, el problema es que sólo disponían de 250 vehículos para trasladar a sus 6.000 soldados, fue entonces cuando el general Joseph Galliéni, tomó una decisión tan inusual como maquiavélica y que cambiaría el transcurso de la batalla.
« Taxi-marne » par Original uploader was Freddyz at fr.wikipedia — Transferred from fr.wikipedia; transferred to Commons by User:Bloody-libu using CommonsHelper.. Sous licence Domaine public via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Taxi-marne.JPG#/media/File:Taxi-marne.JPG
Galliéni ordenó que todos los taxis de la capital francesa, unos seiscientos, se concentraran la noche del 7 de septiembre en la Plaza de los Inválidos. Desde allí trasladarían armamento, víveres y militares hasta el frente situado a unos 37 kilómetros. La mayoría de los vehículos, modelos 8CV de Renault, realizarían dos viajes de ida y vuelta con las luces apagadas -para no ser vistos por el enemigo- y sin agua para consumo humano -por la escasez que había esas fechas en la capital francesa- limitación que fue contrarrestada con abundante vino para los conductores, que milagrosamente bajo esta circunstancia, desempeñaron su trabajo sin accidentes con 3 soldados en la parte trasera y 1 de copiloto. La tarifa que cobrarían por su apoyo militar, sería el 27% del importe marcado en sus estrenados taxímetros. El despliegue se completó en tiempo récord para la época : 40 horas seguidas, no sólo transportando soldados, sino también víveres, armamento, llevando heridos a la retaguardia y a Altos Mandos del ejército a los puntos donde se les necesitaba. En los días posteriores, los alemanes se retiraron del frente del Marne y frenaron definitivamente su avance, dando comienzo la auténtica guerra de trincheras y posiciones que todos conocemos.
Ganada esa primera batalla de Marne y finalizada la Gran Guerra, no es de extrañar que Louis Renault, precursor de estos automóviles junto a los valientes taxistas, fueran considerados héroes nacionales y que los vehículos se rebautizaran con el nombre de Renault Taxi Marne.
La batalla siguió hasta el 9 de septiembre, cuando los aliados franco-británicos detuvieron al ejército alemán. A pesar de este freno a los germanos, la guerra continuó por cuatro años más. Aunque ningún ejército volvió a desplazarse en taxi hasta el campo de batalla.


Si queréis más información sobre la ciudad y la Gran Guerra: aquí tratan diversos temas:
 «París 1914-1918: la guerra, el pan de cada día»
Una exposición que nos adentra en el París de la Primera Guerra Mundial a través de un reportaje inédito realizado por un fotógrafo poco conocido, Charles Lansiaux (1855-1939), un documentalista cuyo trabajo hace alarde de gran meticulosidad y humor. Ofrece una viva imagen de las calles de París en 1914.

En el Hôtel de Ville (el ayuntamiento) está la exposición "Fusillé pour l'exemple, les fantômes de la Republique" (fusilados para el ejemplo, los fantasmas de la República).
Y, como no, ya sabemos como suelen celebrar los franceses estas cosas, en esta página podréis encontrar todas las conmemoraciones y celebraciones posibles. 

A partir de la I Guerra Mundial, los barrios perifericos de París, comienzan a acoger a los nuevos habitantes. La industria se instala en las afueras de la ciudad atraida por los bajos precios y la abundante mano de obra. El abismo entre París y su periferia se materializa con la formación de un "cinturon rojo" o banlieues que vota a la izquierda.