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miércoles, 20 de mayo de 2015

De la Ciudadela de Loches a Tours, donde Juana de Arco compró su armadura, hecha a medida claro!



By Pierre Mairé (www.pixAile.com) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY 2.5 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.5)], via Wikimedia Commons
Desde Richelieu podemos llegarnos hasta Loches, que se encuentra a unos 50 minutos en coche por la D58 y la D760.   
Loches destaca por sus calles medievales, flanqueadas por casas pintorescas, situada junto al río Indre y gracias a su situación estratégica se convirtió en una importante ciudadela en la Edad Media. 
El Château de Loches  permaneció en manos de los condes de Anjou hasta el año 1194, cuando Juan sin Tierra se lo entregó al rey Felipe Augusto. El hermano de Juan, Ricardo Corazón de León, lo recuperó en un ataque por sorpresa en 1195, para poder recuperarlo Felipe Augusto estuvo 10 años batallando, cuando lo logró lo convirtió en residencia real. En el Logis Royal, es decir los aposentos del rey, fue donde Juana de Arco, tras su triunfo en Orléans, convenció al delfín para que viajara a Reims y allí coronarse como rey de Francia con el nombre de Carlos VII. El tapiz que hay colgado en la Salle Jeanne d'Arc  nos muestra la historia. En el Logis Royal también encontramos la pequeña capilla a la que solía retirarse la reina Ana de Bretaña, está toda decorada con las armas de la reina, el armiño. Hay un cuadro curioso la "Virgen con el Niño" es curioso porque la virgen resulta ser Agnés Sorel, la amante de Carlos VII. 
Carlos VII fue el primer rey de Francia que residió en el Valle del Loira, en este castillo residió con su amante, Agnés Sorel, y cuando murió en 1450 decidió que la que debía quedarse con el castillo a modo de usufructo fuera ella, es por ello que está su tumba en la Colegiata de Saint-Ours.
"Donjon-loches-interieur" by ManuD - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Donjon-loches-interieur.jpg#/media/File:Donjon-loches-interieur.jpg
Pero hay más personajes históricos que han pasado por el castillo o que han tenido que ver algo con él. El primero fue Foulques Nerra, que nació en Loches y se encargó de hacer construir la Torre del Homenaje, es una torre de 36 metros de altura que nos ha quedado como un ejemplo de lo que era la arquitectura militar de occidente del siglo XI. Alberga los calabozos de Philippe de Commynes, aún se puede ver (reconstruida, eso sí) la jaula de madera forrada de hierro en la que lo encerraron. El Cardenal Jean Balue, consejero favorito del rey fue su inventor, y consistía en una jaula suspendida en el espacio, y a la que apodaron "le Cage", la caja. Si entrabas en ella no salías vivo tal y como él mismo pudo comprobar cuando conspiró contra el rey. Lo encarcelaron en ella en 1469 y no murió hasta 1480.
También fue prisionero en ella el gran Ludovico Sforza, el antiguo protector de Leonardo Da Vinci, que fue capturado por Luís XII en el año 1500, y durante 4 años estuvo prisionero. Eso sí, su celda estaba habilitada para tan insigne personalidad, estaba amueblada, tenía letrina propia, podía recibir visitas y caminar por el patio acompañado por su bufón. Además como recuerdo nos dejó unas pinturas murales que hizo mientras estuvo preso antes de morir en esta prisión conocida como Le Martelet, dejó escrito "Celui qui n'est pas content" en uno de sus murales, para que se supiera que no estaba muy contento con su encierro.
Este torreón permaneció siendo cárcel a lo largo de los siglos, hasta el año 1926, a parte de prisioneros famosos, también alojó a caballeros templarios en la época de Enrique II o de Ricardo Corazón de León, o durante la Revolución Americana los franceses que luchaban contra los ingleses ayudando a los revolucionarios, aprovecharon la prisión  para tener como huéspedes a unos cuantos Ingleses.

El acceso a la ciudadela se hace por la Porte Réal, y data de los siglos XII y XIII, aunque fue terminada en el siglo XV. Una de las mejores vistas sobre el valle del Indre es en lo alto de dicha puerta, para acceder a ella hay que hacerlo desde los jardines de la Casa Lansyer, la casa natal del pintor Emmanuel Lansyer.

Dentro de la ciudadela encontraremos la Colegiata de Saint Ours, un exponente del románico y del gótico, edificada entre los siglos XI y XII. Para conocer bien la historia de Loches lo mejor es visitar la Cancillería, un edificio renacentista que alberga un museo de historia de la ciudad. Al lado está la Casa del Centauro, llamada así por el relieve de la fachada que representa a Hércules y a un Centauro.

Un buen lugar para alojarse en la ciudadela sería en La Maison de l'Argentier du Roy es una casa rural con encanto, con habitaciones temáticas y eco-sostenible. Los precios no son caros, la habitación doble suele rondar los 94 euros y una suite real de 60m cuadrados por unos 125 euros, y por si no tenéis espacio tienen una de 100 metros, La Grand Suite du Chevalier, ¡vamos que aquí te caben más de un caballero o dama! y por 150 euros sólo.

Seguimos camino y nos dirigiremos esta vez hacia Montrésor, por la carretera D760, en menos de 20 minutos podemos llegar tranquilamente. 
Antes de llegar a nuestro destino, en la misma carretera se encuentra lo que queda de la Chartreuse du Liget, una cartuja fundada por el rey Plantagenet, Enrique II de Inglaterra para expiar la culpa del asesinato del arzobispo Thomas Becket, es interesante contemplar los frescos que hay en la capilla de Sant-Jean-du-Liget, del siglo XII.

Y como se puede ver en la foto, también tiene un castillo. El Château de Montrésor fue construido entre los siglo XV y XVI, se levanta en el lugar de una antigua fortaleza que construyó Foulques Nerra.
El conde de Branicki, un financiero polaco que era amigo íntimo de Napoleón III se encaprichó del castillo y lo compró a mediados del siglo XIX. Actualmente sigue perteneciendo a la familia Branicki, que han mantenido la decoración de estilo Segundo Imperio inalterada, eso sí si no sois amantes de la caza o los animales descabezados que cuelgan en las paredes, mejor visitarlo por fuera, escoger las terrazas del castillo o los jardines que tienen una buena vista del río.
En el pueblo hay una pequeña iglesia gótica y a la vez renacentista obra de Imbert de Bastarnay, señor de Montrésor, consejero de Francisco I y abuelo de Diana de Poitiers. Hay una hermosa tumba de mármol donde descansa junto a su esposa y a su hijo, la reconoceréis por las efigies o "gisants" de los finados, custodiados por ángeles y perros a sus pies perros de caza, además de las estatuas de los apóstoles.

Ahora lo mejor es dirigirnos hacia Tours, visitar la ciudad para luego seguir camino hacia otros castillos y pueblos pintorescos que aún nos quedan por conocer de la Touraine.

Tours es la capital, de la Touraine. La parte más antigua de la ciudad se encuentra en los alrededores de la magnífica Cathedrále St-Gatien. Dedicada al obispo del siglo III, la primera piedra se puso a principios del siglo XIII, las obras continuaron a lo largo de los siglos hasta mediados del siglo XVI, es una buena muestra del desarrollo del gótico a través de los siglos. El presbiterio es de gótico temprano y fue la primera parte que se terminó, mientras que la nave y el transepto van llevándonos al gótico flamígero, cuya mayor exposición la encontramos en la ornamentada fachada del oeste. En la torre norte de dicha fachada hay una elegante escalera real del siglo XVI. El gran rosetón que hay entre las dos torres, llena la nave de luz y colorido. En el interior están las tumbas de los hijos de Carlos VIII y Ana de Bretaña, esculpidas a principios del siglo XVI. Las vidrieras superiores, hay una quincena de ellas, son de los años 1260 al 1270 y fueron realizadas a imagen y semejanza a las de la Sainte Chapelle de París.

"Tours (15)" by Parsifall - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tours_(15).JPG#/media/File:Tours_(15).JPG
Esta zona formaba parte del asentamiento romano original. En el siglo III d.C. estaba rodeada por una muralla cuya forma aún puede verse en la Rue des Ursulines, alrededor de la catedral y del Musée des Beaux Arts. Es el antiguo palacio des Archevêques. Contiene obras de Rembrandt, Mantegna, Rubens, Boucher... después de los jardines se puede contemplar una torre galo-romana, vestigio de la muralla del siglo IV, el árbol que hay en medio del patio es un cedro del Líbano que se plantó en 1804.
En la Rue du Général Meunier, una calle más bien curva, rodeada de casas elegantes que antiguamente solían habitar los clérigos, corresponde al trazado del antiguo anfiteatro romano.
Situado sobre la antigua colina de Caesardonumm (la duna del César) donde estaba la antigua fortificación de la villa romana, el castrum del siglo IV. Es por ello que se han encontrado vestigios de villas galo-romanas y algunas termas.

« Calder-chateau-Tours » par Alain.Darles — Travail personnel. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Calder-chateau-Tours.jpg#/media/File:Calder-chateau-Tours.jpg
El castillo actual presenta dos torres conservadas en parte, la Tour de Guise, es la que está más tocando al río, y lleva el nombre del joven duque de Guisa, que protagonizó una fuga espectacular de esta prisión tras el asesinato de su padre en 1588. Dejamos atrás el castillo para tomar la Rue Colbert, donde hay numerosas casas de "à pan de bois" es decir las típicas con el entramado de madera en su fachada, hay en el número 23, 25, 27 y 48. En la número 39 hay un símbolo en hierro forjado dedicado a la Pucelle Armée (es decir la doncella en armas) en recuerdo al hecho de que aquí estaba la casa más antigua donde Colas de Montbazon fabricó la armadura para Juana de Arco en 1429. En las cercanias de la place Foire-le-Roi, una plaza donde se celebraban ferias regularmente gracias a un permiso especial del rey Francisco I all.a por el 1545. Aquí se vendía la seda que era clave para la economía de la región. Entre las hermosas casas que la rodean destaca el renacentista Hôtel de Babou de la Bourdaisière, que recibe el nombre del ministro de finanzas de Francisco I que vivió aquí. Más al oeste se encuentra la iglesia de St. Julien del siglo XIII que se levanta sobre las antiguas ruinas de una Abadía del siglo VI.

Par Thierry de Villepin (Travail personnel) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons
En la rue des Halles está la Basilique de Saint Martin, del 1886, construida según los planos de Victor Laloux, el arquitecto encargado del Hôtel de Ville, la estación y de la Gare d'Orsay de París. Al lado se encuentra la Tour Charlemagne, y la Tour de l'Horloge, que son lo que queda del antiguo edificio que había antes del actual.
La Tour Charlemagne se llama así porque acoge la tumba de Luitgarde, la quinta esposa de Carlomagno. En la Place Plumereau, rodeada de sus encantadoras casas medievales y atractivas terrazas podemos hacer un alto en el camino para disfrutar un poco de relax.