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domingo, 10 de mayo de 2015

Consejos en cuanto al transporte si tenéis decidido como destino Roma

Vamos a ver, que quede bien claro que me encanta la "ciudad eterna", que Roma es y será siempre la cuna de una de las civilizaciones más importantes de la historia del mundo, pero estando en ella a veces me he preguntado cómo ha sido posible que durante siglos esta ciudad dominara el mundo viendo el carácter de sus habitantes en la actualidad y su organización, ¿es que ya no queda nada de la organización que tenía el imperio romano? esa organización que englobaba territorios como la Península Ibérica, la Galia, las islas de Britannia, la parte mediterránea de Asia, Siria, Egipto y el norte de África y que solía funcionar como un reloj bajo las órdenes de la capital del Imperio, Roma.

No quiero decir que su carácter sea malo, sino que son diferentes, y como ellos dicen "Questa è Roma, che cosa posso dire"... es decir que están habituados al caos circulatorio, a la invasión turística, casi a todo...es el que la visita el que se pone de los nervios, sino que se lo pregunten a alemanes, americanos o canadienses (más bien personas de orden que cumplen con las normas y no entienden el carácter latino que impera por estos lares) a los españoles, portugueses y franceses no nos pilla tan in albis, somos parecidos pero no iguales y lo llevamos bastante mejor, o eso creemos.

Si visitas Roma en un fin de semana, ten en cuenta que mucha más gente habrá pensado lo mismo, que habrás de hacer colas en casi todas partes. Sobre todo si es tu primera visita, y te decides por lo clásico que se suele hacer en un primer contacto con la ciudad. Vamos, el Coliseo, el Foro, el Vaticano, lo que te marcan las guías como que no debes perderte, que es obligación ir a visitar y hacer la foto.

Otro consejo es que si te decides por usar el transporte público, en lugar de los cómodos autobuses de dos pisos que te dejan en los puntos clave, hay que armarse de valor y sobre todo de paciencia. Los horarios rara vez se cumplen, los autobuses suelen ir llenos, y cuando quiero decir llenos significa que compartirás tu espacio vital (sí, ese que se supone que para estar cómodo nadie puede traspasar...) con cualquier desconocido, que acabarás apretujado y que las primeras palabras en italiano que dirás será "scusi, devo scendere..." acompañado de "prego" "per favore" y tal vez algún improperio cuando ya estés harto de hacerlo. No te preocupes, estás sufriendo lo que podríamos llamar una inmersión a toda marcha en el mundo romano, mi consejo: donde fueres haz lo que vieres, así que "be a Roman my friend" por unos días...

Tampoco esperes de que si el bus va por un recorrido, a la vuelta siga el mismo recorrido; es decir que igual toma algunas calles o da un par de vueltas y tu estás en la parada equivocada. Ten paciencia o bájate un mapa en pdf de la compañía de autobuses ATAC, y llévatelo a todas partes, así será más fácil moverse por Roma. Otra cosa a tener muy en cuenta es que hay varios tipos de autobuses: los autobuses diurnos y los nocturnos, los feriales, o los festivos con sus horarios correspondientes, además en algunos casos y a ciertas horas el recorrido cambia, y si no te fijas en la parada (por suerte lo pone), puedes estar esperando en vano y acordarte del emperador Augusto y todos sus ancestros...

Así y todo es una experiencia interesante el viaje en bus;    también está el metro de momento sólo hay dos líneas, la azul B y la Roja A, están construyendo una tercera, la C. Según palabras de nuestra recepcionista del hotel parece que va para largo. También hay una red de tranvías, la verdad es que tal vez sea la mejor opción para moverse por la ciudad, tienen un horario más regular y son bastante rápidos, además puedes ir viendo el paisaje. Todo dependerá de la zona donde os alojéis.

Roma es una ciudad complicada para personas con movilidad reducida, las aceras y calzada es irregular, si vais con niños mejor que éstos ya anden, porque tendréis que luchar con el cochecito y el niño/a acabará más agitado que un cóctel. Hay que andar mucho, y sortear visitantes y locales por aceras estrechas.

Espero que todo lo que os he comentado no os quite las ganas de visitar esta maravillosa ciudad, vale la pena pasar por todo ello solo por el placer de contemplar sus vistas desde sus miradores, sus plazas y fuentes, sus monumentos, sus más de 900 iglesias y como poder disfrutar de sus habitantes, que a pesar de su carácter son buena gente, la mayoría de ellos, aunque siempre puedes encontrar la excepción que confirma la regla.

Para ir del aeropuerto de Roma Fiumicino a Roma, hay varias opciones, está el tren "Leonardo Express" que llega a Termini donde se puede enlazar con las dos líneas de metro A y B en unos 30 minutos, es un tren directo y tiene una frecuencia de media hora. Los niños viajan gratis (los de edad entre 4 y 12 años) siempre que vayan con un adulto que pague su billete. Es decir paga un adulto, un niño gratis. Para volver al aeropuerto el tren sale del anden 24 y cuesta unos 14 Euros.
Un poco más barato está la línea de tren LFL1, cuesta unos 8 Euros, y llega a la estación Tiburtina (Metro B) en 47 minutos, aunque tiene parada en las estaciones de Tuscolana, Ostiense, y Trastevere, sólo hay que saber que estación os va mejor. La frecuencia de paso de estos trenes es de 15 minutos los laborables y de 30 los festivos.

También hay autobuses de la línea COTRAL que conectan el aeropuerto con Termini (Metro A y B), el tiempo de recorrido suele ser de una hora más o menos, mejor que compréis el billete en los puntos de venta concertados (quioscos, estancos o bares) pues os saldrá más económico 5 euros en lugar de los 7 euros que os costaría si lo compráis en el mismo bus. Ojo que hay varios autobuses de este tipo, según a que estación vayas te saldrá más económico y con más o menos tiempo de viaje. Si tu destino final es la Estación Cornelia (Metro A) te costará 3,40 euros en quioscos (7 e en el bus) y la duración del viaje será de 80 minutos. Si vas a la Estación Magliana (Metro B) la duración del viaje es de 45 minutos y el billete 2,80 euros en los puntos de venta concertados o 7 en el bus.
Pero hay más donde elegir, con las Líneas SIT BUS que salen de la terminal 3 el precio es de 6 Euros (1 euro menos con la Roma Pass) la duración del viaje es de una hora y el servicio activo es de las 8,30 de la mañana hasta las 23,30 horas, es la que está hasta más tarde. Las paradas en la ciudad son en el Vaticano y en la Estación de Termini. La frecuencia de paso es de media hora.
Hay más empresas que hacen estos servicios, como las Lineas T.A.M desde la terminal 3 hasta la Estación Ostiense, pasan cada 30 minutos por 5 euros tienes el billete, que se puede comprar directamente al conductor. Tarda una hora de viaje y tiene servicio desde las 8 de la mañana hasta las 23,30 horas.
Lineas Terravisión, desde la terminal 3 a la Estación Termini, servicio cada 30 minutos, desde las 5,35 de la mañana hasta las 23 horas. El precio del billete si lo sacas por internet es de 4 euros, en taquilla 6. Ojo si lo sacáis por internet igualmente tenéis que pasar por taquilla para confirmar la plaza y que os den una tarjeta de embarque para entregar al conductor. Las tarjetas cambian de color según horario, por lo que es importante estar pendiente. Nosotros lo usamos en dirección Termini a Aeropuerto, y la verdad es que es un poco caótico y mal organizado al menos en Termini. Por ese precio de 4 euros también está la compañía ATRAL-SCHIAFFINI hace lo mismo que la anterior y los billetes se pueden comprar on-line, a bordo del bus, o cerca de los vendedores autorizados en la sala de llegadas de la Terminal 3.


La Roma Pass no sirve para coger cualquiera de estas líneas de autobús, ni el tren, porque es la ciudad de Fiumicino y no entra en el pase. En nuestro caso, como queríamos visitar las ruinas de Ostia Antica, nos fuimos desde el aeropuerto hacia Ostia-Lido con un bus por 1,30 euros, que en 15 minutos llegó a la estación central de Ostia, y allí cogimos el tren hacia Ostia Antica (dos paradas) que está en la misma línea de tren que luego lleva hacia Roma. Ya sé que diréis que íbamos cargados con las maletas arriba y abajo, pero si sois simpáticos y educados los que controlan la entrada del recinto os guardaran las maletas durante vuestra visita, y así cuando acabéis podréis seguir hacia Roma. Desde la estación de Ostia si que es posible usar la Roma Pass, está incorporada en el acuerdo, así como la entrada al recinto de Ostia Antica. 

La visita a Ostia Antica puede llegar a ser dura, sobre todo si hace calor o mucho sol, nosotros tuvimos suerte, estaba medio nublado y la temperatura era agradable, yo no aconsejaría ir en plena canícula, pues el sol puede ser abrasador.

Hay cinco recorridos para hacer, y puedes pasarte tranquilamente una mañana larga. La verdad es que a mi me encantó, hay audio guías a tu disposición que te van explicando, tal vez iría bien algunos dibujos con la imagen de cómo habría sido en su origen para tenerlo todo más claro.

Después de unas horas de visita, haciendo uno sólo de los recorridos, cruzamos la carretera para ver el Castillo de Ostia, desde las ruinas se ve. Pero no pudimos visitarlo, estaba cerrado por reformas.  Pero así y todo visitamos los alrededores, y lo que vimos nos sorprendió, tras un arco en la muralla ves un típico patio con casas, su fuente, y su iglesia. Si además a las vistas, las acompañas de un panino delicioso con productos de la región, y buena compañía, no necesitas más para ser feliz ese pequeño instante.