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miércoles, 29 de abril de 2015

La Abadía de Fontevraud, un complejo monástico mixto, donde mandaban las Abadesas.


"Fontevraud3" by Pierre Mairé, PixAile.com - www.pixAile.com. Licensed under CC BY 2.5 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fontevraud3.jpg#/media/File:Fontevraud3.jpg
Para ir de Saumur hacia la Abadía de Fontevraud y al Château de Montserau, podemos ir por la carretera D952, no os esperéis una gran carretera, más bien es una comarcal, pero lo bueno que tiene es su tranquilidad y las vistas sobre el Loira. Cuando llegáis al desvió indicado, tenéis que cruzar el río por el puente de hierro, al cruzarlo se aprecia la amplitud del mismo, creo que es uno de los más largos que he cruzado. Una vez cruzado en la rotonda mismo en la que hay que girar a la izquierda, se ven unas grutas excavadas en las rocas, y en las que cultivan setas, concretamente champiñones, ésta en concreto es Le Saut aux Loups es un museo, restaurante y tienda donde venden las setas que cultivan.

La zona del Loira posee en su subsuelo y en sus montañas una toba calcárea, que durante siglos ha sido utilizada para construir los numerosos castillos del Valle del Loira, es decir que toda la belleza que vemos es gracias a esta piedra delicada. Poco a poco, las cuevas o canteras de donde se sacaba dicha piedra se fueron convirtiendo en viviendas, se las conoce como las Maisons Troglodytes, hay un cálculo aproximado de que hay excavados unos 1.500 kilómetros de galerías subterráneas por toda la región. Algunas de ellas están excavadas en cortes verticales, otras están excavadas en terreno llano, a ras de suelo.
Algunas de estas excavaciones se han renovado y utilizado como hoteles Troglo, otros como restaurantes, museos, galerías de arte, bodegas, para el cultivo de setas, de caracoles e incluso de gusanos de seda. También hay una discoteca, y una destilería de agua de rosas.

Uno de estos hoteles en las rocas es Les Hautes Roches, a unos 8 km de Tours, alojarse en el debe ser toda una experiencia, pertenece a los Relais Chateaux franceses, que tal vez equivaldrían en España a Paradores Nacionales. La curiosidad es que antes de que se convirtiera en hotel, en estas cuevas se escondieron los monjes de la Abadía de Marmoutier, durante el periodo de guerras de religión del siglo XVI.

En la zona donde nos encontramos está Le Demeure de la Vignole, un cuatro estrellas que según su página web pinta pero que muy bien, y si lo buscáis en Facebook veréis las fotos y opiniones del mismo, también está valorado por TripAdvisor.


"Cloitre grand moutier small" by Berrucomons - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cloitre_grand_moutier_small.jpg#/media/File:Cloitre_grand_moutier_small.jpg
Seguimos por la carretera D947 hacia la Abadía de Fontevraud. Fontevraud es una de las fundaciones monásticas que puso en marcha Robert de Arbrissel.
Fundada a principios del siglo XII y transformada parcialmente durante el Antiguo Régimen, la Abadía de Fontevraud es la ciudad monástica más extensa de Europa que se conserva como tal. Entre 1115 y 1792 son 36 las abadesas, generalmente de sangre real, las que se suceden encabezando una orden monástica compuesta por hombres y mujeres.
Robert ya había fundado con anterioridad el Monasterio de la Röe, sometido a la Regla de San Agustín, más tarde reunió a un grupo de seguidores que se asentaron allá por el año 1100 cerca de Saumur. Allí se formó el monasterio y la orden de Fontevraud, lo curioso de todo es que albergaba una comunidad femenina y otra masculina. Robert de Arbrissel continuó con su labor evangelizadora y dejó al mando a una priora, Hersenda de Champagne. Esta orden se caracteriza por la coexistencia de comunidades dobles en sus monasterios, era una regla propia que se adaptó de la de San Benito. En 1106 la Santa Sede aprobó la nueva regla, y les otorgó el beneficio de la exención. En 1115    se convertiría en la primera abadesa de Fontevraud, poco antes de la muerte de su fundador. La particularidad del monasterio y de sus prioratos era que estaban dirigidos por una abadesa, a la que también debían someterse la comunidad masculina que formaba parte del mismo, aunque con dependencias propias. Las comunidades masculinas se dedicaban al trabajo manual, y a la asistencia religiosa de las monjas (no seáis mal pensados!).


"Fontevraud11" by Manfred Heyde - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fontevraud11.jpg#/media/File:Fontevraud11.jpg
En un primer momento el monasterio estaba formado por cabañas rudimentarias, pero pronto dispuso de una organización compleja formada por el "Grand-Moutier" para la comunidad femenina, un segundo monasterio el de Saint-Jean de l'Habit, para la comunidad masculina, también había una casa para acoger a "arrepentidas" la Sainte-Marie-Madeleine, y por último una leprosería la de Saint-Lazare.
La iglesia del monasterio empezó a levantarse gracias al apoyo económico de la casa condal de Anjou, el papa Calixto II consagró su altar en 1119, más tarde se construiría la nave cubierta con sus cúpulas. Después de una época de decadencia a causa de la guerra de los Cien Años, la orden se reformó con una nueva regla y se reorganizaron sus casas. A lo largo de los años todo el conjunto fue sufriendo modificaciones más o menos de importancia, durante la Revolución Francesa resultó dañado, por suerte se restauró. Esta iglesia fue también el panteón de la dinastía Plantagenet y aún conserva los sepulcros de Enrique II, de su esposa Leonor de Aquitania, y de su hijo Ricardo Corazón de León. También se encuentra enterrada Isabel de Angulema, esposa de Juan sin Tierra.
En 1804 Napoleón transformó la Abadía Real en prisión y que se mantuvo hasta 1963. Tenía capacidad para unos 2.000 presos, y era considerada como una de las cárceles más duras de toda Francia. Durante la II Guerra Mundial varios miembros de la Resistencia fueron encarcelados en ella, diez de ellos fueron fusilados en el acto, otros deportados. A partir de 1975 empezó su restauración para convertirla en lo que es ahora.

Durante la visita no nos podemos dejar las tumbas yacentes todas policromadas de los reyes de la Casa Plantagenet, o la cocina románica octogonal, que es única en Francia, o la Sala Capitular con su frescos del siglo XVI.

Volviendo atrás por la carretera que hemos venido, llegaremos al pueblo de Montserau, uno de los pueblos más bonitos de Francia, con su castillo que se asoma al río, las casas de toba, las callejuelas llenas de flores, las casas excavadas en la roca, los viñedos que lo rodean... Hay que ir el segundo domingo de cada mes, pues en los muelles se celebra el mercadillo "Puces de Montsereau".

Por LPLT (Trabajo propio) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) undefined GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], undefined
El castillo de Montsereau está situado casi encima de dos ríos, en la confluencia del Loira y la Vienne. Es un castillo que en sus inicios era defensivo y posteriormente acabó siendo un castillo residencial. Es famoso gracias a Alejandro Dumas, que se inspiró en el para su obra "La Dama de Montserau", más bien se inspiró en Jean de Chambes, delegado del rey para ejecutar en nombre del rey la matanza del día de San Bartolomé, cuando millares de hugonotes o calvinistas fueron ejecutados a lo largo de todo el país por órdenes reales, era el inicio de las guerras de religión. Parece ser que al caballero en cuestión le gustó el tema de asesinar a la gente, pues años más tarde cuando descubrió que su esposa Françoise de Meridor, tenía como amante a Bussy D'Amboise, no dudó en matarlo. Está historia es la que inspiró a Dumas para escribir el libro, eso sí a la protagonista le puso el nombre Diana de Meridor, ahora es esta dama la que nos acoge en el castillo y nos lo muestra gracias a una exposición interactiva.



Actualmente en la blogosfera hay 
otra Diana de Meridor, que tiene un blog maravilloso que nos explica todo lo referente a la corte francesa, a sus anécdotas, sus líos amorosos, sus entresijos... es autora del libro La corte del diablo. Recién sacado del horno como quien dice! Aún no he podido leérmelo, pero en su blog ha puesto pequeños trozos y la verdad es que tiene buena pinta.
También hay una mini serie francesa basada en la obra de A. Dumas y realizada por France 2 y protagonizada por una catalana, Esther Nubiola.