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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Templarios en Catalunya: de la Conca de Barberà a Tortosa

Hacia la segunda mitad del siglo XII la conquista y la repoblación de las comarcas meridionales que se habían conquistado a los árabes, fue una empresa en la que intervino la nobleza y los monasterios,  dirigidos por los condes de Barcelona. No debemos olvidarnos de los caballeros del Temple, los monjes guerreros, que junto a los monjes cistercienses del "ora et labora" tenían grandes intereses económicos en los mismos lugares. En las tierras del Ebro los templarios llegaron a controlar el paso del río desde Tortosa a Riba-roja d'Ebre, pasando por el castillo de Miravet, que fue testigo del final de la orden del Temple en Cataluña. La nueva ruta empieza por los dominios del Císter y acaba en las tierras del Ebro, entre olivos, viñedos y almendros.

En la comarca de la Conca de Barberà los templarios establecieron una encomienda en el pueblo de Barberà de la Conca, situado en mitad de la ruta de los monasterios del Císter. A 14 km se encuentra Poblet, a 23 Santes Creus y a 30 Vallbona de les Monges.
Los dos primeros eran monasterios masculinos, mientras que el tercero era femenino, fundados en el siglo XII, forman uno de los conjuntos cistercienses más notables de Europa. En 1098 un grupo de monjes benedictinos de la abadía de Moresme fundó el monasterio de Cistercium en la Borgoña francesa. Querían volver a la pureza original de la regla de San Benito, de esta manera abrían camino para la creación de la nueva Orden del Císter. Con San Bernardo, abad y fundador del monasterio de Claraval en 1115, esta orden alcanzó la gloria. Este mismo Bernardo inspiró la creación de la Orden del Temple, de la que redactó sus estatutos. Por eso nos sorprende que dos órdenes religiosas con un fundador común tuvieran tantas desaveniencias.

"Castell Barbera IMG 5540" by Antoni Grifol - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Castell_Barbera_IMG_5540.JPG#/media/File:Castell_Barbera_IMG_5540.JPG
Castell de Barberà de la Conca
En 1132 Ermengol VI de Urgell traspasó el castillo de Barberá a los templarios, un año después esta donación fue confirmada por Berenguer IV, pero no sería hasta cuarenta años después cuando los templarios fundaron su encomienda.
Del antiguo castillo de Barberà de la Conca se puede ver su reconstrucción ya que estaba bastante maltrecho, pero gracias al poeta José Augustín Goytilsolo, un enamorado de la región, se restauró. Desde aquí la orden del Temple controlaba el ganado, los molinos y las tierras de cultivo. En 1248 los templarios aprovecharon la ocasión y se hicieron con la propiedad del castillo y la villa de Pira, obteniendo los derechos sobre el agua de los molinos. Su próximo paso era conseguir tomar posesión de Montbrió de la Marca y de su castillo, pero no pudieron hacerlo hasta que se solucionó el litigio que mantenían con la comunidad cisterciense de Santes Creus. En 1275 el juez de Tarragona dictó sentencia a favor de los templarios, en las afueras del pueblo se encuentran las ruinas de un molino templario.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Lisboa, 25 de agosto de 1988: el Chiado se quema


Lisboa ha sufrido en sus carnes varias desgracias algunas de ellas en un mismo día, como fue el terremoto de 1755, al que siguió el Tsunami y posteriormente los incendios que asolaron la ciudad. Tras ello, Pombal, empezó la reconstrucción de la misma. Lisboa renacía de sus cenizas cual Ave Fénix. Los años y los siglos fueron pasando más o menos en calma, hasta una calurosa noche de verano de 1988.
incendiochiado1.pngNos encontramos en la zona del Chiado, y para llegar a él debemos hacerlo desde la Baixa, subiendo por sus arterias principales, la Rua do Carmo y la Rua Garrett, las calles más comerciales. Se trata del barrio más cosmopolita e intelectual de toda Lisboa, lleno de cafés, librerías, comercios emblemáticos y teatros. Este barrio se encuentra asentado sobre una de las siete colinas de la ciudad, tiene el encanto burgués del siglo XIX, un lugar donde asistir a la Ópera de San Carlos, o bien a las representaciones teatrales de los Teatros de San Luís y de la Trindade; o perderse en las librerías los más cultos, o en los grandes almacenes de inspiración francesa, lugar al que acudían las damas, mientras los caballeros debatían en el café A Brasileira mientras las esperaban.
Captura de pantalla 2015-08-23 a las 0.56.45.pngEsta zona solía ser una de las salidas de la ciudad hacia las fincas y conventos que había en los alrededores. En la plaza donde están las iglesias del Loreto y de la Encarnación, aún se señala la situación donde se encontraba la puerta de las antiguas murallas. El curiosos nombre del Chiado proviene del siglo XVI, unos dicen que es en recuerdo del poeta Antonio Ribeiro, natural de Évora, que paseó y vivió por estas calles, y debido a la mordacidad de sus obras entre sus contemporáneos era conocido como “Chiado” (chirrido). Otros dicen que el nombre del Chiado proviene del chiar, (es decir chirriar en portugués), del ruido que hacían las ruedas de los carros cuando subían por la actual rua Almeida Garret. La verdad es que no sé cuál de las dos podría ser más veraz, pues en el Largo do Chiado está la estatua del poeta verificando su existencia, y a su alrededor se oye el chirriar de los tranvías que pasan rodeándola. Así que al final creo que las dos se complementan en cuanto al “chiar”.