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domingo, 30 de marzo de 2014

Barcelona-Lisboa-Madeira (1)

En junio de 2012, decidimos explorar una zona poco conocida para nosotros, pues siempre acostumbramos a ir a ciudades europeas para nuestras vacaciones, que suelen ser de 4 o 5 días en varios periodos del año. Pero esta vez decidimos unas vacaciones de relax, buen hotel, buena comida, playa, alguna excursión... Así que nos decidimos por una isla, y esta fue Madeira. La verdad es que viviendo en Barcelona nos suponía ir primero a Lisboa, pues para las fechas que teníamos disponibles, aún no había vuelo directo. Así que decidimos pasar una noche en la ciudad lisboeta... para recordar nuestro primer viaje juntos...


Lisboa es una ciudad que me encanta, muchos dicen que es una ciudad triste, antigua, aburrida, pero no es así. Es una ciudad donde puedes ver el poderío que los portugueses habían tenido en sus buenos tiempos, la mezcla de razas y culturas, la amabilidad de la gente... Hay grandes edificios, tal vez un poco decadentes, y sucios, pero no por ello pierden encanto. Barrios por descubrir, como el Chiado, la Alfama,  el Barrio Alto, y como no, barrios más modernos como el que se creó para la Expo.

Si no habéis ido, os lo recomiendo, es una ciudad que se visita cómodamente subidos en un tranvía, concretamente el 28, cuyo recorrido coincide con los lugares más turísticos. Está bien comunicada por transporte público, ahora ofrecen la Lisboa Card como en otras ciudades (yo use el pase de 7 Colinas, sólo para el transporte, porque al estar pocos días prefería comprar las entradas de los lugares que quería visitar). La Lisboa card te es muy útil si tienes intención de ver la mayoría de museos y lugares de interés, te sirve también para el tren a Sintra, Cascáis y alrededores, no es una mala opción, sólo hay que valorar si nos conviene.

Nos alojamos en el hotel NH Campo Grande, muy bien comunicado en metro y bus, y bastante céntrico.  Después de pasear por nuestros rincones favoritos de la ciudad nos fuimos a nuestro restaurante Ô Chapito, está en la Costa do Castelo,1-7. La primera vez que fuimos fue allá por el 2004, recomendado por un amigo que es fotógrafo y trabaja para revistas de viajes. 

Aquella vez nos encantó, buena comida, maravillosas vistas, atención de los camareros buena...vamos que pocos lo conocían. Al cabo de 9 años, sólo nos quedan las vistas y los recuerdos, queríamos una cena especial, romántica, y nos encontramos decepcionados por el servicio, la carta y los precios!!! Vale que la vida ha subido, pero taaaanto!!! Así que os recomiendo ir para disfrutar de las vistas y por si queréis tomar una cervecita con alguna tapa, pero a no ser que haya mejorado (que lo dudo por las opiniones de Trip Advisor hasta este momento) mejor cenar en otro lugar. Os recomiendo en el Barrio Alto, el "Imperio dos Sentidos", un lugar que descubrimos por casualidad y que está francamente bien.

Al día siguiente regresamos al aeropuerto para coger el vuelo hacia Funchal, la capital de Madeira. El aeropuerto de Lisboa es muy accesible al estar dentro de la ciudad, con un bus urbano o aerobus, podéis comprobarlo con este mapa de transportes. 
 https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiN7xXEO2457T8rSR44J1uLet1d4VmoxLQackoRXRlcOMjqW_ilN54XTG5aA5XKnh0mh0uaSlV0XrsQe8W9_89qRUjg7XfJdyAfR-MwQEEGLNOsXHRGjyx-JDP8hIabsY-6gdAYGV2M5wIX/s1600/aeropuerto_madeira.jpg
Tras  un vuelo de una hora y veinte, aterrizamos en Funchal, uno de los aeropuertos en los que se necesita que el piloto sea experimentado para aterrizar en su pista. En el año 2000, pasó de 1800 a 2781 metros, su tamaño actual. Esto se logró construyendo 180 pilares sobre el mar tal y como se aprecia en la foto.

Cómo llegar a tu destino... a pesar de una huelga de controladores aéreos de la que te avisan con menos de 24h...

Este marzo hice una escapadita de nuevo a una de mis ciudades favoritas, París, bueno más bien fue una visita relámpago a Eurodisney, pues era un viaje prometido a mi sobrino desde que tenía 3 años. Ahora tiene seis, la edad perfecta para ir, pues es lo suficientemente independiente para ir andando y aguantar todas las emociones y no tener que ir cargando con él si se cansa.  
Y lo hizo, como un campeón, y más si tenemos en cuenta que justo el día antes de coger el avión nos llega un correo electrónico diciendo que debido a la huelga de controladores aéreos franceses de ese día nuestro vuelo había sido cancelado. Cancelado!...si, si lo que leéis, nos quedamos a cuadros los cinco que íbamos, sobre todo yo, que lo había organizado todo ajustando precios al máximo. 

Bueno, pues ya nos véis el día antes del viaje empezando a buscar alternativas para conseguir llegar a nuestro destino, la compañía aérea nos ofrecía cambiar las fechas, pero no nos interesaba pues la mitad de nosotros sólo podíamos ir en estas fechas, así que nos pasamos toda la tarde mirando por internet las diferentes opciones: en avión descartado, pues los controladores estaban en huelga 24 horas, el tren desde Barcelona salía carísimo. Al final encontramos el maravilloso TGV low cost OUIGO , los billetes del mismo nos salían por 10 euros los adultos y 5 el niño, el precio era magnífico, la pega es que salía desde Avignon.

Siguiente problema, cómo llegar a la Ciudad de los Papas... mi padre se ofreció a llevarnos en coche, pero eran casi cuatro horas y media de ida y otras tantas de vuelta, así que buscando, buscando encontramos un tren regional de la SNCF que nos llevaba de Narbona a Avignon en dos horas y media, y encima teníamos tiempo de hacer el enlace por 23 euros los adultos y 11 euros el niño. Así mi padre solo tenía que llevarnos a Narbona, que queda a una hora de la frontera francesa y podía regresar tranquilamente. 

Al final después de todo conseguimos llegar a Eurodisney, cogiendo el coche, un tren regional, un tgv y un bus para llegar al hotel donde caímos rendidos después de tanto movimiento y de tantos nervios para llegar a tiempo al primer tren, parecía el programa Pekin Express!

Las entradas para el billet francilien (si las compras a través de Fnac Francia y coincide con la temporada baja y entre semana se paga 39 euros por adulto y el niño gratis, es decir que ahorras una pasta, pues la entrada general suele ser de 64 euros adulto, y 58 el niño). Los hoteles, reservados desde hacía meses, nosotros estuvimos en el Adagio Marne La Valee, está muy cerca del parque, y tiene un autobús el nº 50 que te lleva como si fuera una lanzadera al parque totalmente gratis. Además en el mismo pueblo hay un Outlet y unas galerías comerciales con las tiendas de siempre Zara, Celio, H&M, Etam... etc. Incluso hay un Auchamp (Alcampo) muy útil pues nuestro alojamiento era un aparthotel, con cocina, vitrocerámica, horno, lavavajillas... perfecto para hacer las cenas y los desayunos. También tiene una piscina cubierta, lo que pasa es que el horario es muy justo si vuelves del parque.
Hay que tener en cuenta que el parque abre sobre las 10 de la mañana y que el bus suele ir bastante lleno pues recoge gente de varios hoteles, aunque desde las 9 a las 10:30 tienen bastante frecuencia, al igual que al cierre del parque, sobre las 20:00 en invierno.
En el parque dejan entrar comida, siempre que no vayas en plan campista con la nevera, el tupper, etc... es decir que un par de bocadillos y bebidas no hay problema para pasarlos. En el parque puedes comer y hay diferentes estilos y precios.

Estuvimos el primer día en Disneyland París, y el segundo en Disney Estudios. El segundo parque es más pequeño y cierra más temprano, pero te da tiempo a verlo con tranquilidad. No me gustó tanto como el primero, creo que se queda un pelin corto supongo que el de Estados Unidos sí que debe ser una pasada.

Las colas en las atracciones no eran muy largas, y diría que más del 60 % de los visitantes eran adultos que difrutaban tanto o más que los niños, al fin y al cabo uno nunca deja de ser un niño...