Paris, Roma, Londres, Lisboa, Venecia, Génova, Italia, Bruselas

sábado, 28 de febrero de 2015

La Place des Vosges, sus Hôtels Particuliers y sus curiosos vecinos...



Nos encontramos en el barrio des Blanc-Manteaux (de las capas blancas) debe su nombre a las prendas que vestían los miembros de la orden de los Siervos de la Virgen María, que el rey Luís fundo en 1250. En la Rue Pavée se encuentra el Hôtel de Lamoignon tal y como habíamos comentado en el anterior post sobre París. Lo vuelvo a mencionar para explicar el suceso trágico que aquí ocurrió el 2 de septiembre de 1792, cuando unas 60 personas fueron asesinadas. Entre ellas estaba la insigne Princesa de Lamballe, camarera y amiga personal de la reina Maria Antonieta, cuya cabeza acabó ensartada en una pica por los revolucionarios, cabeza que fue en procesión por la ciudad hasta llegar donde estaba la reina. Los insurrectos querían mostrar hasta donde pensaban llegar con la revolución. 


Seguiremos con la visita por la Rue des Francs Bourgeois hasta llegar al Musée Carnavalet, el museo que nos cuenta la historia de la ciudad de París. Lo reconoceréis porque en su fachada, en la parte alta, están escritos todos los nombres de los hombres ilustres de Francia, nos encontramos con Víctor Hugo, Paul Lacroix, Honoré de Balzac... y muchos más.  
Esta mansión fue construida en 1545, al estilo renacentista, pertenecía a De Ligneris, el Presidente del Parlamento. Fue decorado con un gusto exquisito por Jean Goujon, aunque fueron dos mujeres quienes le dieron la gloria. En 1572 lo adquirió Madame de Kernevoy, cuyo nombre se deformó, dando lugar a Carnavalet. Y desde 1677, hasta su muerte, vivió en él Madame de Sevigné, que lo convirtió en el eje del arte en todas sus manifestaciones. Esta mujer, escritora refinada y de éxito, hizo locuras por conseguir arrendar el palacio, hasta que lo consiguió. El museo documenta desde 1880, mediante ricas colecciones de muebles y objetos, la epopeya de la capital francesa, desde sus orígenes a los felices años 20. Al final de la calle veremos la Place des Vosges.


Esta plaza es un mundo aparte, está considerada como la plaza más antigua de París, fue construida por orden de Enrique IV, que deseaba una plaza adecuada para celebrar fiestas y ceremonias. Víctor Hugo, ilustre vecino de la plaza dijo: "la plaza surgió de la lanzada de Montgomery". 
En julio de 1559 el rey Enrique II estaba participando en un torneo cuando recibió una lanzada en un ojo, casualmente el causante fue el capitán de su guardia, Montgomery. El rey fue trasladado rápidamente a casa de su médico, Ambrose Paré. Éste ordenó la inmediata decapitación de todos los reos condenados a muerte, se hizo con las cabezas de los pobres prisioneros para estudiarlas y así poder salvar al rey. El intento no sirvió de mucho, pues el monarca moría diez días después. No fue el único en morir, poco tiempo más tarde el siguiente en pasar a mejor vida fue el capitán de su guardia, Montgomery.

La reina, Catalina de Médicis, pidió a su hijo que derribara el Hôtel de Tournelles, donde había pasado sus últimos días el rey y que se encontraba cerca de la plaza. Carlos IX, como hijo obediente que era, lo echó abajo y los terrenos se aprovecharon primero para un mercado de caballos; y posteriormente se construyó la fábrica de tejidos de seda que ocupaba el lado norte de la plaza cuadrada, a los lados de la misma estaban las viviendas de los obreros. La empresa quebró en poco tiempo, y el terreno se preparó para construir la plaza que quería Enrique IV.
La plaza no quedó terminada hasta dos años después de su muerte. Se empezó con el Pabellón del Rey (al sur), y más tarde, en el lado norte se construyó el Pabellón de la Reina. El resto de casas eran privadas. Los edificios son de ladrillo rojo y piedra dorada pálida. Con unos soportales al nivel del suelo, que albergan un cierto número de tiendas y cafés. La plaza ha tenido numerosos residentes importantes. Madame de Sévigné (la del hôtel Carnavalet) nació en el número 1 bis. El Cardenal Richelieu vivió en el número 21, y Víctor Hugo en el número 6, donde actualmente está su casa museo, en ella hay una reconstrucción del salón de su amiga Juliette Drouet, que vivía en la isla de Guernsey, donde el escritor solía practicar espiritismo.
Está considerada como una joya infinita, antiguo lugar de duelos, donde los ofendidos y los traicionados, después de haber arrastrado hasta allí a los causantes de sus desgracias, cruzaban las espadas bajo las ventanas de Richelieu, sin tener en cuenta que su guardia podía apresarles, pues los duelos estaban terminantemente prohibidos. En 1800 la plaza cambió su antiguo nombre de Place Royal, por el que lleva en la actualidad, en honor del primer departamento francés que pagó los impuestos a la República Francesa.

El museo de Víctor Hugo se ha podido crear gracias a Paul Meurice, amigo del autor y albacea de sus obras. Con motivo del bicentenario del nacimiento del escritor se legaron los manuscritos, muebles y dibujos a la ciudad de París. Se inauguró en 1903, a pesar de que se vende como la casa de Víctor Hugo, hay que decir que no es fiel como reconstrucción de la vivienda en la que el autor de Nôtre Dame de París se instaló con su esposa, Adele Hugo y sus hijos. De hecho el museo se divide en siete piezas que evocan y representan la vida del autos en tres momentos de su vida: antes del exilio, que correspondería por la parte del portal y la Sala Roja. El tiempo que pasó en el exilio, lo tendríamos en el salón Chino de Juliette Drouet, ex actriz y maestra de Hugo durante casi cincuenta años, y al que siguió durante sus 15 años de exilio en la isla de Guernsey, situada en el canal de la Mancha. Aquí también estaría la representación de su estudio, con muebles de comedor diseñados a raíz de sus propios dibujos y bocetos. Y por último están las dos últimas habitaciones que marcan el final de su vida, el regreso del exilio. Éstas reproducen la sala de estar de la mansión que ocupó desde 1878 hasta su muerte, y que fue reconstruida según el testimonio de sus nietos. En este link podéis visitarlo virtualmente, ya que se encuentra en obras y las visitas están restringidas hasta el julio del 2015.

En el número 1a está el Hôtel de Coulanges, construido en 1606 por Philipe de Coulanges, el abuelo de Chantal de Rabutín, a la que la historia conocerá como Madame de Sévigné. Aquí también vivió durante unos años a principios del siglo XX la gran Isadora Duncan, que decidió transformas la sala de recepción en un salón de baile con una escalera monumental. Durante mucho tiempo el hôtel permaneció deshabitado, unos 44 años. Hasta que el Colectivo Jeudi Noir (una plataforma que se dedica a denunciar los numerosos inmuebles sin habitar que hay por la ciudad, el encarecimiento de los alquileres, y la imposibilidad de los jóvenes para poder hacerlo) lo ocuparon unos días para dar notoriedad a su causa, aunque contaron con el apoyo de Anne Hidalgo y de Jack Lang los desalojaron.

En el número 5 está el Hôtel de la Salle, aunque también se ha conocido como de Castelnau, o de Rotrou. La curiosidad del mismo es que en el gran portalón de entrada, si os fijáis en el suelo hay unos raíles que dan testimonio del uso industrial de este hotel particulier.


« Place des Vosges, Paris, porte du n° 09 (2) » par Coyau / Wikimedia Commons. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Place_des_Vosges,_Paris,_porte_du_n%C2%B0_09_(2).JPG#/media/File:Place_des_Vosges,_Paris,_porte_du_n%C2%B0_09_(2).JPG
En el número 9, el Hôtel de Chaulnes; vivió una de las actrices más notables del siglo XIX. Hablamos de Rachel Félix, una muchacha que en 1838 dejó su Alsacia natal para instalarse como actriz en París. Después de varias audiciones consiguió un éxito inmediato que le llevó a interpretar a las grandes heroínas de las tragedias de Corneille, Racine o Voltaire. Rachel tuvo dos hijos de diferente padre, uno del Mariscal Bertrand, y otro del Conde Walewski (éste os sonará más pues resulta ser el hijo de Napoleón y María Walewska, ya hablamos de ellos en este post.) En 1858 murió de tuberculosis, y se publicó una foto suya en un periódico importante, la familia lo consideró una afrenta y denunció el caso a la corte de justicia aduciendo una infracción del derecho a la imagen de la persona fallecida. Gracias a éste primer caso se consagró el derecho a la imagen, tan recurrido en la actualidad.
« Place des Vosges, Paris, porte du n° 11 » par Coyau / Wikimedia Commons. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Place_des_Vosges,_Paris,_porte_du_n%C2%B0_11.JPG#/media/File:Place_des_Vosges,_Paris,_porte_du_n%C2%B0_11.JPG
En el número 11, encontramos el Hôtel Pierrard. Este hotel tuvo otra inquilina que dio mucho que hablar en su época. Se trataba de Marion Delorme, era una niña bien, de buena familia, hermosa y piadosa hasta llegar casi al misticismo. Hasta que un buen día conoció al poeta Des Barreaux, se suponía que sólo le debía enseñar escritura, pero le enseñó algo más, se convirtió en su primer amante. Al que después abandonó por el marqués de Cinq-Mars. Cinq-Mars resultó ser el favorito de Luis XIII, y lideró una de las ultimas conspiraciones contra el cardenal Richelieu. Al rey no le hizo ninguna gracia ni lo uno ni lo otro...
Pero la muchacha no tenía suficiente, se lió también con el Duque de Buckingham y otros nobles, incluido el Cardenal Richelieu... 
Durante los disturbios de la Fronda estuvo a punto de ser arrestada, pero vaya por Dios! antes de que se ejecutara la sentencia de arresto murió, tenía 36 años, la causa fu una sobredosis de antimonio. Víctor Hugo escribió una obra con ella como protagonista, y a Alejandro Dumas le sirvió como inspiración para el personaje de Milady de Winter.
« 13PlaceVosges-P4-038 » par Bruno befreetv — Travail personnel. Sous licence CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:13PlaceVosges-P4-038.jpg#/media/File:13PlaceVosges-P4-038.jpg
Cómo habréis visto en el mapa, hay muchos hôtels particuliers en la plaza, sólo hemos hablado de los que podían ser más interesantes en cuanto a los personajes que los habitaban y por ello no nos podíamos olvidar del Hôtel Dyel des Haméaux, pues hasta hace bien poco tuvo un propietario bastante conocido. En 2007 Dominique Strauss Khan y la que era su esposa, compraron un apartamento en el edificio, después pasó lo que pasó, y ahora es la mujer la que vive en el apartamento de 250 m cuadrados del primer piso. 
Y como siempre si queréis saber un poco más sobre los hoteles de la Place des Vosges en este enlace tenéis la relación de los mismos.

Recomendaciones, hacer una pequeña parada en Ma Bourgogne, en el número 19, y desayunar o tomar un café debajo de los arcos. Para ser el lugar que es, para nada es caro, un café 1,52 euros.