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domingo, 24 de abril de 2016

Viena: visitando los escenarios de "Antes del Amanecer".



Dos desconocidos se encuentran en un tren que los lleva de París a Budapest, y en un momento dado deciden bajarse en Viena para pasar allí menos de un día, unas 20 horas juntos para pasearse por la ciudad, para descubrirse a sí mismos y medio enamorarse el uno del otro...

Así empieza una película que me encantó. Se trata de "Antes del Amanecer" con Ethan Hawke y Julie Delpy, y que marcó toda una época o generación, que ha ido creciendo con sus secuelas "Antes del Atardecer" y "Antes del Anochecer".


Pero 20 horas no son nada, y más si te las pasas hablando, pues Viena tiene mucho por ofrecer, y con veinte horas tan sólo tienes para hacerte una brevísima idea. Si sólo dispones de ese tiempo y quieres hacer el recorrido que ellos hicieron aquí te doy unas pistas.

La primera parada, como no, es la Westbahnhof (la Estación del Oeste) situada cerca del barrio de Spittelberg.
Este barrio se encuentra casi al lado del Museum Quartier, y es un lugar magnífico lleno de restaurantes, cafeterías, bares muchos de ellos con las  típicas “Schanigärten”, las terrazas al aire libre que siempre están llenas en verano y que suelen estar ocultas en patios traseros. Pero el barrio es un buen lugar para pasear por sus calles si dispones de tiempo, ya que está lleno de pequeñas y románticas calles, con sus casitas de estilo Biedermeier. Si tenemos poco tiempo un café con leche junto a una Apfelstrudel en el Café das Möbel, nos permitirá mientras nos lo tomamos encargar algún mueble que nos guste. Los muebles de la cafetería exhiben todo tipo de estilos y están marcados con su precio, no te lo llevas al momento, sino que te lo hacen en un tiempo razonable. 


By Doris Antony, Berlin - Own work, GFDL, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9430987

Este barrio tiene su historia, en 1525 la zona fue comprada por el Bügerspital, un hospital que daría su nombre al barrio pues Spittelberg significa “la colina del hospital”. Hasta bien entrado el siglo XVII esta zona fue mayormente agrícola, hasta que muchos croatas se establecieron en él y ya se transformó en un pequeño pueblo.

By Isiwal/Wikimedia Commons/CC-BY-SA-3.0-at, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=39130659
Pueblo que en 1683 fue demolido durante el segundo sitio de Viena por el Imperio Otomano. Al final sobrevivieron apenas unas casas, en cambio la mayoría de los sótanos de las casas actuales suelen ser anteriores al 1683. El pueblo se reconstruyó después de derrotar a los turcos, lo malo es que tal y como estaba acabó convirtiéndose en un barrio de dudosa reputación, las casas estaban en mal estado, y el lugar fue ocupado por numerosos burdeles. En 1850 este pueblo entró a formar parte de Viena, y siguió siendo el barrio rojo de la ciudad hasta la Segunda Guerra Mundial.

En los años 70 nadie quería vivir en este barrio, las casas eran húmedas y estaban llenas de moho, las calles no eran seguras y muchas paredes tenían que apuntalarse por seguridad para evitar su derrumbe. Durante esos años el ayuntamiento decidió que era necesario demoler todo el barrio y sustituir las antiguas casas por bloques de oficinas y modernos apartamentos. Por suerte surgió un movimiento ciudadano que se organizó en reuniones y recogida de firmas, incluso llegaron a ocupar las casas que querían salvar. Gracias a este movimiento, y durante las siguientes dos décadas, los estudiantes y artistas se instalaron en el barrio para dar lugar al barrio que actualmente conocemos. Desde el 2000 el barrio ha tenido tanto éxito, que se ha vuelto demasiado burgués  y ahora es demasiado caro para los estudiantes y artistas que empiezan. Los antiguos talleres de arte se han reconvertido en galerías y los estudiantes que por aquí se movían, en jóvenes profesionales de buen poder adquisitivo.

Von Bwag - Eigenes Werk, CC BY-SA 3.0 at, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=35516973

Hablando de arte, que sepáis que al lado se encuentra el Barrio de los Museos, situado en el antiguo Messepalast, que era como los vieneses conocían los antiguos establos que el emperador Carlos VI mandó construir al arquitecto vienés Johann Bernhard Fischer von Erlach, que diseñó los establos. Pero fue en 1850 bajo el emperador Francisco José I cuando se acabaron las obras. Tras el declive del Imperio en 1919, la mayoría de los edificios acabaron vendidos, menos los establos que se utilizaban tras realizar convenciones. No será hasta los años 80 cuando se abre el debate de que nuevo uso se debía dar a los edificios, al final en 2001 se abrirá el Barrio de los Museos,donde encontraremos el MUMOK (Museo de Arte Moderno); el Museo Leopold (con colecciones de Schiele, Klimt, Kokoschka, Moser…) la Kunsthalle (Arte Contemporáneo), el Museo Kunsthistorisches  (Historia del Arte) y el Museo Naturhistorisches (Museo de Historia Natural).

Lo mejor que os puede pasar es que estéis en Viena justo cuando se celebra las Lange Nacht der Museen, este año será el 1 de octubre, y el ticket vale unos 15 euros. Yo estuve en mi último viaje a Viena, y en mi caso fue por pura casualidad ya que al día siguiente me iba. Nos pasamos hasta las tres de la mañana visitando museos, en nuestro caso fue como una gimcana creo que no he visitado tantos museos en tan poco tiempo.

Si ahora tomamos la Mariahilfer Srasse hasta Capistrangasse y allí seguimos hasta la Teuchtler Schallplattendhanlung und Antiquariat podremos disfrutar, tal y como lo hicieron los protagonistas, de la tienda de discos de segunda mano y encontrar verdaderas joyas de coleccionista, o bien oír alguna canción en las cabinas para audiciones.
No muy lejos se encuentra el café Sperl, donde se resguardó del frío Freud, Schoenberg o Zweig. 

En 1880 Jacob Ronacher fundó en este lugar el Café Ronacher, en la esquina de Gumpendorfer Strasse y de Lehargasse. El café se decoró según los dictados de la época, con el suelo de parquet, con las típicas sillas de Thonet (que ganaron la medalla de bronce en la Great Exhibition de Londres) la número 14 es concretamente la que la mayoría de los cafés tenían, y era considerada la “silla de las sillas”, el café estaba lleno de espejos, mesas de mármol, lámparas de araña, billares. El edificio y su decoración fueron obra de los arquitectos Wilhelm Jelinek y Anton Brutos. Aún no había amortizado la compra del local, que el propietario le vendió el café a la familia Sperl, que le cambió el nombre. Antes de la Primera Guerra Mundial, la clientela solia ser una mezcla de artistas, arquitectos, autores, compositores, músicos, actores, que se mezclaban con los funcionarios militares de la Real Academia Militar. A parte de usarse como escenario para una secuencia de Antes del Amanecer (1995) con Julie Delpy y Ethan Hawke, también se uso para “Un método peligroso”, con Viggo Mortensen y Michael Fassbender (2011), el primero interpreta a Freud y el segundo a Carl Gustav Jung también sale Keira Knightley y Vincent Cassel.


Otro de los lugares que la pareja de la película visita es el Prater, concretamente la noria, pues en una de sus cabinas se dedican a conversar. Este año 2016 el Prater está de aniversario, celebra sus 250 años. Fue el 7 de abril de 1766 cuando el káiser José II inauguró el parque del Prater de Viena. El antiguo coto de caza de 6 km cuadrados de los Habsburgo pasó a convertirse en un lugar para el divertimento de los vieneses. El káiser en su discurso dijo:” […] que, en el futuro y desde ahora, en todo momento del transcurso del año y durante todas sus horas, toda persona, sin discriminación alguna, será libre de ir a pasear, a cabalgar o a circular en el Prater […], y a nadie le serán vetados los juegos con globos, ni bolos, ni divertirse con otras formas consentidas de ocio según el gusto de cada cual […]”.


En 1873 se celebró la Gran Exposición Mundial, pero la gran noria no aparecería en escena hasta 1897, cuando se construyó para conmemorar el cincuenta aniversario del reinado del káiser Francisco José. El precio para un adulto es de 9,50 euros, si lo que se quiere es algo más romántico se puede alquilar durante una hora una cabina por unos 180 euros, o celebrar una cena romántica por casi cuatrocientos, eso depende del bolsillo de cada uno, aquí os dejo el link.

By Roman Nezval - Own work, CC BY-SA 3.0 at, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21400885

Otro de los lugares por los que se pasean y que poca gente conoce es el Mölker Bastei. Esta zona se alza sobre una colina que resulta ser que no es una colina natural, pues más bien serían los últimos bastiones de la muralla renacentista.

La muralla se erigió entre 1531 y 1566 para proteger la ciudad de los turcos otomanos, la pared era colosal tenía 8 metros de altura por unos 20 de anchura, con puertas y torres que recorrían a lo largo de lo que sería la Ringstrasse actual. Si ahora podemos disfrutar de este gran bulevar es porque en 1850 se demolieron las murallas. No se sabe porque el Mölker Bastei consiguió escapar de la demolición, tal vez gracias a que en el extremo más alejado se encuentra la Pasqualati-Haus, donde en el cuarto piso Ludwig van Beethoven vivió de 1804 a 1808 y de 1810 a 1814. 

Durante los primeros años de su estancia en esta casa, estuvo enamorado de la joven condesa Josephine Brunsvick, que era viuda de Joseph Graf Deym. El amor que sentía era correspondido por parte de la condesa pero las rígidas normas sociales de la época no permitieron que ese amor floreciera, la estricta separación entre los nobles y el vulgo hizo que la relación se marchitara. Durante ese periodo Beethoven terminó su única ópera Leonore, a la que acabaría cambiándole el nombre por la de Fidelio, eso sí, en contra de sus deseos. El 20 de noviembre de 1805 se hizo la primera representación, pero más bien tuvo poca afluencia de público, pues esa misma semana las tropas de Napoleón entraban por primera vez en Viena. Pero esta obra no fue lo único que compuso, las sinfonías número 5 y 6, la obra "Para Elisa", el cuarteto para cuerda 95, el Trio para piano, Op. 97 y unas cuantas más.