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miércoles, 11 de marzo de 2015

¿Que tienen que ver Van Gogh, Nostradamus y Carolina de Mónaco?: Saint-Rémy, en la Provenza


Saint-Rémy es una villa del corazón de la Provenza, está situada al pie del macizo de les Alpilles. En una situación privilegiada para explorar los distintos pueblos y ciudades que hay a su alrededor. A tan sólo 27 km de Avignon, cercano está también Tarascón o bien en media hora podemos llegar a Orange, luego Carpentras y unos cuantos más que iremos desgranando en futuras entradas del blog.

Pero antes nos plantaremos en el año 1555, en Lyon, sale a la luz un libro que ya apunta maneras con el título: Las profecías del señor Michel Nostradamus. Una obra compuesta de 353 cuartetas, poemas de cuatro versos escritos enigmáticamente que pretendían anunciar los sucesos de un futuro próximo que sucederían en Francia y en toda Europa. El éxito fue tal que dio a su autor, un médico de la Provenza, y a algunos de sus pronósticos una fama a escala europea, podríamos decir que fue un bestseller. Y más a raíz de que en el año 1559 se produjera un acontecimiento trágico que Nostradamus ya "supuestamente" había pronosticado cuatro años antes: la muerte del rey Enrique II en el curso de un torneo. A partir de ese momento su fama fue creciendo, así como sus publicaciones de nuevas profecías, que iba ampliando cada vez con nuevas cuartetas, como si fueran fascículos de una enciclopedia. En la última edición ya habían 942 cuartetas agrupadas en 10 centurias (es por ello que a la obra también se la conoce como Centurias).

"Nostradamus1". Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Nostradamus1.jpg#/media/File:Nostradamus1.jpg
Conozcamos un poco a este personaje que aterrorizó a los de su época con sus predicciones, y sigue haciéndolo cinco siglos después a otros tantos. Michel de Notredame nace en Saint-Rémy-de-Provence,  (si, si el lugar donde siglos más tarde la princesa Carolina de Mónaco se retiraría a vivir tras quedarse viuda, y donde Van Gogh se instaló un año para pintar más de un centenar de cuadros). Estamos en el año 1503, y Michel nace en el seno de una familia de comerciantes, con ascendencia judía que se reconvirtieron al cristianismo. El joven demuestra grandes aptitudes para las matemáticas y la astronomía. Se gradúa en la Universidad de Aviñón y en 1525 sigue sus estudios de medicina trasladándose a la Universidad de Montpellier. Una vez terminados los estudios ejerce como médico en Agen  en ésta ciudad luchará contra una epidemia de peste, poco después se trasladará a Marsella, y es en Salon-de-Provence donde se interesará por el ocultismo, es allí en el año 1550 donde publica su primer Almanaque con el nombre latinizado de Nostradamus. Cinco años más tarde triunfa con sus profecías, tal es su éxito que la Reina Catalina de Médicis lo llama a la corte, que en estos momentos está en el castillo de Blois, allí aprovecha para conversar con él y pedirle que le haga el horóscopo de uno de sus hijos, el futuro Enrique III, del que Nostradamus aseguró que llegaría a rey, para alegría de la soberana. , y años más tarde se convertirá en el médico de cabecera del Rey Carlos IX. Pero no todo es bonito en la vida de Nostradamus, su primera mujer y sus dos hijos mueren por la peste, a pesar de todos sus esfuerzos par salvarlos. Es perseguido por la inquisición y encarcelado por publicar almanaques sin el permiso del obispado, recorre media Francia y Europa para tratar la peste, y al mismo tiempo intentar pararla, para ello manda quemar los cadáveres, y todas sus ropas, exterminar a la ratas portadoras de la epidemia, utilizar mascarillas de cuero al tratar con enfermos, utilizaba ungüentos creados por él para tratar la enfermedad, la epidemia remitió. Es curioso que en su época fuera más conocido por su faceta de médico y posteriormente por sus profecías, y que en la actualidad sólo pensemos que era un "iluminado" que escribía cosas inteligibles para muchos al que acudimos para saber que nos va a deparar el futuro, o bien para comprobar que él ya lo había predicho... es una pena que no tengamos en cuenta su faceta como médico que logró salvar a muchos...

El siglo XVI fue una época en la que ocurrió de todo, crisis, tensiones, guerras, carestías, epidemias varias, revueltas.... la gente se pasaba la vida acongojada por lo que podía devenir, angustiados por el mañana, si a ésta sensación general le añadimos que hay un personaje que empieza a profetizar de todo lo que vendrá, como por ejemplo para el año 1558, en el que detallaba la visión de la "resplandeciente y eterna espada de Dios" que golpearía por la peste y el hambre, por mutaciones de reinos y guerras...en los albores de 1558, una epidemia proveniente de África sería tan "horrible y lamentable", que la mayor parte del mundo acabaría por menguar. A eso le añadía "un movimiento casi perpetuo que traería terremotos, enfermedades, mares teñidos de sangre, muerte, ruina, tierra seca, ventiscas, actos crueles, rupturas de lealtades, discordias y para acabar venenos mortíferos".
Ah!, no nos olvidemos de que también predijo que se produciría una rebelión popular contra una reina, no dijo cual, pero el avisó. Es normal que la gente tuviera miedo y se lo tomaran en serio, y más cuando hay algunas centurias que parece que dan de lleno en el clavo (eso sí, lo sabemos una vez los hechos han ocurrido, no antes de que ocurran) como sería el caso del asesinato de Enrique IV de Francia, en el que escribió "cinco décadas y siete no frenarán la carrera/ del gran león céltico, cuando un joven león/ con su leona, recurriendo a la Osa,/ furtivo, de su rival cortará el huso".  Los hechos fueron los siguientes, tenemos a Enrique IV que regresa de su visita al ministro de finanzas Maurice de Sully, va en su carroza por las calles de París concretamente por la Rue la Ferronière, una calle muy estrecha por la que apenas pasa la carroza, es entonces cuando un hombre se abalanza sobre el rey y le clava un puñal, el rey muere al momento. En las semanas anteriores al magnicidio circulaba por París una cuarteta falsamente atribuida a Nostradamus y a la que nadie hizo demasiado caso, después del atentado en cambio algunos la interpretaron como una profecía.

La verdad es que no sabes que creer de todo esto, la primera frase se correspondería con la edad (57 años) con la que Enrique IV murió (es la más fácil de descubrir, con las otras ya me pierdo) pero hay que tener en cuenta que el asesinato del monarca se podía dar en cualquier momento de su vida, pues llevaba ya más de 20 atentados contra su vida tal y como nos explican en este link. Otra profecía más o menos acertada fue la coronación de Napoleón Bonaparte "un emperador nacerá cerca de Italia (Córcega)/que será vendido muy caro al imperio (el estado francés verá peligrar sus finanzas por las guerras)./Dirán con cuantas gentes se alía/ que les parecerá menos príncipe que carnicero (lo de carnicero es por la cantidad de muertos que llevará a sus espaldas)". Pero otra vez en este caso dos años después de que sucedan los hechos un médico de Montpellier publicará un opúsculo con un título elocuente: "Napoleón I, emperador de los franceses, predicho por Nostradamus".
El mejor lugar para establecer el campamento base, para posteriormente visitar la provincia, es sin duda alguna Saint-Rémy. Aquí saben vivir bien, con sus pastelerías, sus tiendas de ultramarinos, sus queserías y sus enotecas son un paraíso para cualquier "Bon Vivant" que se precie.
Que queréis un helado de rosas, o mejor de lavanda, o violetas tal vez! pues directos a la heladería un Éte à Saint-Rémy. También hacen crêpes y galettes, así que si no os gusta el helado no tenéis excusa para no ir. A los que les guste el vino, pueden sentarse en la terraza del "bar au vin" 21 Chai d'Oeuvre, y acompañarlo de algún entrante típico de la tierra, para maridar.


En Saint-Rémy hay restaurantes de todo tipo y para todos los bolsillos. Pero si lo que queréis es alimentar el alma, en lugar de la panza, podéis acudir a los dos museos de la ciudad: el Museo Etnográfico de los Alpilles y el Estrine. Y el curioso Museo des Arômes, que hace homenaje a la ciencia del perfume. Si no tenéis suficiente con estos dos museos, en un paseo de 20 minutos podéis llegar hasta Glanum, y allí visitar los restos romanos, con un arco de triunfo impresionante (no es pequeñito, así que ir bien calzados y con ganas de descubrir cosas, no tiene nada que envidiar a otros yacimientos romanos que hay por Europa). O bien visitar el Hospital de Saint-Paul, donde estuvo Van Gogh durante su cura de reposo, allí se ve la habitación con rejas en la que dormía, con vistas a los olivos y a los campos de lavanda. Incluso se puede hacer el recorrido que nos señala los puntos clave en los que pintó algunos de sus cuadros más famosos.

            
Como siempre si queréis más información en este enlace o la página oficial de turismo. En cuanto a libros recomendados tendríamos todos los de Peter Mayle que nos hablan de La Provenza...
No podíamos olvidarnos del cine, con "Un buen año" con Russell Crowe como protagonista, o "Un verano en la Provenza".
 

Cuando nos cansemos de la buena vida en Saint-Rémy, podemos hacer una excursión hacia les Baux-en-Provence, está a tan sólo 20 minutos en coche por la D5 o la D27, es una ciudad medieval situada en lo alto de las colinas de les Alpilles. Situado en el triángulo que forman Aviñón, Aix-en-Provence y Marsella, les Alpilles es un lugar idílico con pueblecitos provenzales y una naturaleza impresionante. Les Baux está situado en un entorno abrupto, y para llegar a él tenemos que subir una corta carretera, rodeada de pinos y rocas calcáreas. De estas rocas se extraía la piedra hasta el siglo pasado, incluso aquí fue donde se descubrió la Bauxita, el geólogo P. Berthier fue su descubridor en 1821 y el que le asignó el nombre que lleva en honor del lugar Les Baux.

"140606 Les-Baux-08" by BlueBreezeWiki - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:140606_Les-Baux-08.jpg#/media/File:140606_Les-Baux-08.jpg
La fortaleza medieval que podemos visitar fue desmantelada en el siglo XVII por Luís XIII. Aún quedan numerosos monumentos de este tiempo, como el castillo ducal, las murallas y las torres defensivas. De entre los edificios más importantes que podemos ver está el Palacio de la Tour de Brau, del siglo XV, se encuentra a la entrada de la ciudadela; la Capilla de Saint-Blaise, un bello ejemplo del románico provenzal; la Chapelle Castrale, está considerada la iglesia principal de la ciudad, y como no las poderosas Torres del Homenaje, la Torre Sarrasine le viene el nombre de los numeroso ataques sarracenos que sufrió, y la Torre Paravelle que domina el castillo por un lado y por el otro el valle, todas las torres formaban parte de la defensa de la muralla.

Como ciudadela medieval que es, otro de sus posibles atractivos es la colección de armas medievales que se usaban para sitiar los sitios. Como la enorme catapulta, la podemos ver en uso durante el espectáculo diario que se hace. Dicha catapulta o "trebuchet" tal y como se la conoce en francés, tiene 16 metros de alto y pesa 7 toneladas, se necesitaban 60 hombres para ponerla en marcha. Alcanzaba los doscientos metros, lanzando bolas de piedra cuyo peso iba de 50 a 100 kilos, hay otras más pequeñas también expuestas, así como un ariete protegido por tablas de madera. Atención para ver el espectáculo hay que pagar una entrada. Si por el contrario no queréis hacerlo, es recomendable la visita exterior de los edificios históricos, así como pasearse por las numerosas tiendas de artesanía local.
También hay un espectáculo un duelo medieval, los pases suelen ser a las 12, las 14:30 y las 16:30. Es un espectáculo histórico y a su vez humorístico que nos hará descubrir el manejo de las armas y las técnicas de lucha medievales.
"140611-Les-Baux-de-Provence-03" by BlueBreezeWiki - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:140611-Les-Baux-de-Provence-03.jpg#/media/File:140611-Les-Baux-de-Provence-03.jpg

El aparcamiento es bastante complicado sobre todo los fines de semana de verano, es mejor ir entre semana si es posible. Se puede llegar hasta dentro de la ciudadela en coche, hay un parking, previo pago de 5 euros podremos dejar el coche. También lo podemos dejarlo junto a la carretera de acceso, habrá que andar un poco, e incluso en ocasiones ya está toda llena. En la oficina de turismo nos ofrecen una audio guía que nos cuenta la historia de la ciudad, de los monumentos y de las casas. Ojo con la compra de la artesanía, si sale muy barata seguro que viene más allá de los mares, ya me entendéis.
Para los que quieran entrar al Château des Baux de Provence, que sepan que la entrada cuesta entre 7,5 euros y 9, depende de la temporada en que se vaya. Hay billetes combinados que te permiten visitar también Les Arenes de Nîmes y el Teatro Romano de Orange, la validez es una semana, así que vale la pena aprovecharlo. Los billetes combinados cuestan entre 12 y 19 euros para el circuito completo en temporada baja, y 16 y 20 en temporada alta. Atención: las entradas se pueden comprar por Internet a través de la FNAC. Como anécdota deciros que la última familia que habitó en el castillo y que aún conservan el título de Marqueses des Baux, es la familia Grimaldi.

Para los que no queráis pagar por la audio guía hay una app para descargar totalmente gratis a través de IOS o Android, ya no tenéis excusa para no visitarlo!