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miércoles, 22 de octubre de 2014

Bretaña: Dinan y Josselin dos pueblos medievales muy interesantes y un bosque lleno de leyendas artúricas...


Desde el Cap Fréhel cogimos la carretera para llegar a donde debíamos pasar la noche, casi siempre vamos de hotel, pero esta vez nos apetecía algo diferente, y optamos por una "chambre d'hôtes", es decir un bed and breakfast. Me pasé bastante tiempo buscando algo interesante y diferente, y al final lo encontré cerca de Évran, a unos 4 km en La Roche, y cerca de Dinan nuestro siguiente punto en la agenda para visitar. La verdad es que me enamoré del lugar por la foto, la típica casa del siglo XIX con un magnífico jardín. El lugar se llama La Roche, y es un antiguo molino según nos explicaron sus dueños. Mme Prost y M. Vavasseur, unos treintañeros que se han decidido por el turismo rural.


De momento sólo tienen dos habitaciones para alquilar, pero tienen pensado ampliar. El precio con desayuno son 60 euros la habitación con desayuno muy completo, la mujer se desvive en atenciones con sus huéspedes, hablan inglés y son muy atentos y amables. Por si os interesa también tienen unas mini furgonetas, con cocina y asientos que se transforman en cama para poder recorrer la región tranquilamente aquí os dejo la página web we-van.com es una opción que seguramente tendremos en cuenta en nuestra próxima visita a Bretaña, pues os aseguro de que es una región donde saben como atender las necesidades de los usuarios de auto caravanas, con áreas de descanso donde pasar la noche, donde conectarte a la electricidad, y compartir experiencias con otros viajeros por un precio más que razonable. Para llegar a La Roche mejor con gps, nosotros íbamos con el método clásico y de toda la vida, mapa en manos del copiloto y fijándonos en las señales...y como último recurso llamadita a los propietarios. Está al lado del Château de Beaumanoir, un castillo que se puede visitar o bien celebrar eventos y bodas.
Después de pasar allí la noche en la Suite y de un magnífico desayuno nos despedimos de nuestros anfitriones y de una pareja de Vitoria con la que compartimos cena y risas, que estaban alojados en la segunda habitación. Siguiente destino Dinan. En 15 minutos nos plantamos allí, buscamos el parking para poder dejar el coche y visitar la ciudad tranquilamente. 
Dinan se encuentra encaramado en una colina, a unos 75 metros por encima del río Rance (en realidad es una Ría), y posee uno de los más ricos patrimonios arquitectónicos de Bretaña, con sus típicas casas de entramado de madera es un lugar perfecto para perderse por sus estrechas calles medievales.


Dinan es uno de los ejemplos mejor preservados en cuanto a arquitectura medieval de refiere, conserva casi la totalidad de su muralla original, así como las torres que la jalonan. Dentro de las murallas se nos presenta un burgo medieval con calles tortuosas y empedradas  (o olvidaos los tacones muchachas!) flanqueadas por casas nobles y mansiones con las típicas vigas de madera, algunas de ellas del siglo XV y que aún están en pie.

Las mansiones típicas de Dinan muestran en sus fachadas enormes vigas de madera, las paredes suelen ser de piedra o de adobe (dependiendo del poderío económico del dueño de la casa). La ciudad cuenta con notables monumentos como la Basílica de Saint-Sauveur, erigida en el siglo XII en estilo románico bizantino (de esta época es la fachada oeste), fue ampliada y reconstruida con elementos góticos, neoclásicos y barrocos en los siglos siguientes, así lo que ahora podemos contemplar en una mezcla de estilos ecléctica pero interesante. Otra pieza clave de la ciudad es el Château de Dinan, está formado por le Donjon (que es la torre más grande, con 34 metros de altura en la muralla, del siglo XIV. Hay que tener en cuenta que Dinan era la tercera ciudad fortificada del ducado de Bretaña después de Rennes y Nantes en el siglo XV. Ha conservado quince de sus veintidós puertas. El castillo se empezó a construir hacia el 1380 por iniciativa del Duque Jean IV, bajo las ordenes del arquitecto Etienne Le Tur. La visita al castillo vale la pena, era un castillo residencia es decir que se puede visitar la cocina con su gran chimenea, la sala donde se comía, en el segundo piso se encontraban las salas con grandes ventanales para que entrara luz, también estaba la capilla. En el piso superior se encontraban las habitaciones privadas del duque, con la habitación donde recibía a los emisarios y nobles, y la habitación  para dormir, mas retirada y a la que se accedía por una escalera independiente. En total se visitan cinco pisos con una escalera de caracol bastante empinada, por suerte como baranda hay una gran cuerda a la que agarrarse. Un consejo, preparaos para los steps, os aseguro que llegareis cansados cuando acabéis la visita.

Cerca del Donjon, esta la Tour de Coëtquen, del siglo XV, una torre de artillería en forma de herradura capaz de resistir los cañonazos gracias a los más de cinco metros de espesor que tienen sus muros. Ha sido una prisión para numerosos ingleses (hay grafittis en las paredes que así lo demuestran). Aquí está instalado el Musée d'Art et Histoire du Pays de Dinan.  
Entre el tramo de muralla del Donjon y la siguiente torre, están las mazmorras, y en el piso más bajo de la torre están enterrados los diferentes señores del castillo. En Dinan también hay algunos Hôtels Particuliers muy bonitos, en la foto de la izquierda está lo que queda del Couvent des Cordeliers, fundado en el siglo XIII, fue reconstruido en el XV y le añadieron un magnífico claustro de arco apuntados. Las mejores vistas las encontrareis desde el campanario, concretamente desde la balaustrada que está bajo las campanas, desde aquí un guardián controlaba los posibles incendios de la ciudad y las invasiones que podían sufrir.
Otro lugar interesante es la calle que nos lleva hacia el puerto de Dinan, es una calle empinada y  adoquinada s la Rue Jerzual que se prolonga con la Rue du Petit Fort. Aquí estaban todos los comerciantes de la ciudad y por aquí subían y bajaban las carretas con las mercancías ya fueran telas, cereales o porcelanas, no sin algún riesgo. Ahora está llena de artesanos y visitantes. A mitad del siglo XX el puerto de Dinan cesó su actividad comercial, actualmente es un puerto de recreo. Para tener la mejor vista del puerto hay que subir a la Tour Sainte-Catherine, detrás de la Basilica de Saint-Saveur, mandada construir por Rivallon le Roux, señor de Dinan tras su regreso de las cruzadas. Como curiosidad deciros que de las tres campanas que tiene, dos tienen nombre, y de mujer Elizabeth y Anne-Cecile. Otra curiosidad es que durante la revolución se utilizó como pajar y lugar de almacenaje, estaba tan mal en 1851 se empieza a restaurar y reconstruir.
«Dinan - Saint-Sauveur» de © Guillaume Piolle /. Disponible bajo la licencia CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Dinan_-_Saint-Sauveur.jpg#/media/File:Dinan_-_Saint-Sauveur.jpg
Detrás de la basílica hay un jardín inglés, está situado en lo que era un antiguo cementerio parroquial. Se hizo al estilo inglés debido a la gran colonia británica que había en la ciudad. Desde aquí también hay unas magníficas vistas.
En Dinan se celebra las fiestas "Fêtes des remparts"  durante un fin de semana de julio la ciudad regresa a su mejor época, con caballeros medievales, torneos, mercados... si queréis teletransportaros siglos atrás, este es el lugar indicado, aunque no estaréis solos ya que acuden a las celebraciones más de 10,000 visitantes.

De Dinan el siguiente punto a visitar es Josselin, este precioso y encantador pueblo se encuentra ubicado en unos bellos canales de aguas tranquilas, además esta rodeado de frondosos bosques que ha dado lugar a numerosas leyendas de hadas. Fundado en el siglo XI por el vizconde de Porhoët, alrededor de una fortificación feudal plantada en la roca y de los tres prioratos de Ste-Croix, St-Martín y St-Nicolas. El castillo fue destruido por Enrique de Plantagenêt y fue reconstruido en piedra a finales del siglo XII, en el 1500 Juan II de Rohan hizo edificar una nueva vivienda. Detrás del Puente de Sainte Croix, (es desde donde podemos tomar la mejor foto del castillo) se levanta erguida e imponente la figura del Castillo de Josselin o de Rohan, impresionan sus 3 torres sobre el río, que sobreviven al conjunto original que incluía 8 torres similares y una gran Torre del Homenaje derribada en el siglo XVII. Una curiosidad: el que mandó destruir las cinco torres que faltan fue el Cardenal Richelieu incluida la del homenaje, además un siglo después, durante la Revolución lo que quedaba del castillo fue utilizado como prisión. No fue hasta 1832 que la duquesa de Berry instó a la familia Rohan, para que restauraran la antigua fortaleza, dejando el proyecto en manos de un discípulo de Viollet-le-Duc, que le devolvió su estilo medieval.


El castillo se puede visitar pero sólo algunas estancias, pues aún vive en él el actual Conde de Rohan, en la visita se puede acceder al comedor, con una estatua de Olivier de Clisson, al que apodaban el "Carnicero", en la antesala hay numerosos cuadros de sus antepasados, y una estatua del duque Alain de Rohan, hecha nada mas y nada menos que por Rodin. En la sala de estar hay una enorme chimenea del siglo XVI, y un reloj del 1770 que fue regalo del rey Luís XV a la familia. La biblioteca tiene más de 3000 ejemplares, los más antiguos del siglo XVII. El castillo tiene tres jardines, el Jardín Francés, al lado del cual está el Jardín de las Rosas (con más de 40 variedades) y el Jardín Inglés. En el castillo está el Musée des Poupées (museo de muñecas), ubicado en las antiguas caballerizas  creado por la esposa del último conde, Antoinette de Rohan que un buen día encontró en el desván un montón de muñecas, la antigua colección de Herminie de Rohan, una antepasada de su marido.

"Josselin10" by rosier - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Josselin10.JPG#/media/File:Josselin10.JPG
Entre el siglo XV y el XVIII la ciudad prosperó gracias a sus fábricas textiles, a sus curtidores y a sus ferias. Por sus calles se encuentran las típicas casas medievales con el entramado de madera del siglo XVI, gran parte restauradas, pero hay que decir que la más antigua data del 1538.
Josselin es una joya escondida, en algunas guías no suele aparecer, pero está muy claro que sus habitantes quieren darla a conocer, es una de las pocas ciudades de la zona donde hay placas de cerámica con una breve explicación de lo que estás viendo, de acuerdo que sólo está en francés, pero es de agradecer dicha información. La Basílica de Nuestra señora del Zarzal, tiene un curioso nombre que se nos explica en la primera vidriera, allí está representada el descubrimiento de la estatua de la virgen, en el siglo IX, por un labrador en un matorral de zarzas. En la segunda se evoca la curación de la hija ciega del labrador. Dentro de la basílica está el sepulcro de Olivier de Clisson y de su esposa, Margarita de Rohan, a él lo vemos con una coraza y cota de malla, a ella con un sobreveste, a los pies de ambos dos lebreles, símbolo de la fidelidad.
«Josselin8» de rosier - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Josselin8.JPG#/media/File:Josselin8.JPGLástima que no tuvimos mucho tiempo para disfrutar de este magnífico pueblo. En la parte posterior de Nuestra Señora del Zarzal hay un pequeño jardín medieval, con rosales, hierbas aromáticas y medicinales. Desde él tenemos unas magníficas vistas de los tejados del pueblo. Está tal y como se supone que estaba en la Edad Media, todo revuelto, sin una estética concreta como serían más tarde los jardines franceses o ingleses. Pero si queréis unas vistas mejores sólo tenéis que subir al campanario, tan sólo son unos 160 escalones por una angosta escalera de caracol.
Cerca de Josselin se encuentra el Fôret de Paimpont o más conocido como el Fôret de Brocéliande lugar de magia y leyendas varias. Ocupa unas 7000 hectáreas y es una pequeña muestra de como debía ser Bretaña hace mucho, mucho tiempo...El atractivo de este bosque reside (según los expertos) en que aquí se desarrollaron gran parte de las aventuras de Merlín, el Rey Arturo y los caballeros de la tabla redonda.


"Le tombeau de merlin" by Cocu Cyril - Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons - http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Le_tombeau_de_merlin.JPG#/media/File:Le_tombeau_de_merlin.JPG
La leyenda del Rey Arturo y los caballeros de la tabla redonda aparece por primera vez allá por el siglo XII, y es una mezcolanza entre las leyendas celtas y la liturgia cristiana que comenzó a asentarse por la Bretaña a partir del sigloVII. La leyenda cuenta que el mismísimo diablo, estaba aburrido en el infierno, y deseó tener un emisario en la Tierra. Y sólo se le ocurre dejar embarazada a una mujer, de la que, justo en el corazón del bosque nació Merlín. La mujer más lista que el diablo, se las ingenió para escapar con el bebé y lo bautizó, de forma que éste pudo conservar los poderes heredados de su padre sin compartir su inclinación por el mal. Merlín, representa el conocimiento y el poder sobre las ciencias ocultas, la magia, el futuro y los secretos del universo.  El niño va creciendo y a los siete años ya despunta como adivino y mago, prediciendo la muerte del usurpador rey Voltiger a manos del legítimo heredero al trono, Uther Pendragon. Pasan los años y Pendragon se enamora de una princesa con la que tiene un hijo ilegítimo, y decide entregar este niño a Merlín, al que bautizan como Artus (Arturo) y que crecerá junto al hijo de un noble. El rey muere sin heredero legítimo, es entonces cuando aparece en escena la mítica espada Excalibur, clavada en una roca, y que sólo podrá extraer el heredero de la corona. La historia que sigue es bien conocida, Arturo, que representa el poder en la Tierra se casa con Ginebra, y junto con Merlín funda la orden de los Caballeros de la Tabla Redonda, cuya sagrada misión es encontrar el Santo Grial (el cáliz en el que Jesús bebió durante la última cena, y que se supone otorga la vida eterna al que bebe de él...) La infructuosa búsqueda del Grial hizo que Merlín pasase más y más tiempo en el bosque de Broceliande, ocupado en estudiar, además tenía como compañía a su amante Viviane (quien le arrebató sus secretos reteniendole en una cárcel de amor invisible, siempre con el consentimiento de Merlín, claro!) Arturo entre tanto fue envejeciendo, y perdió poder en la corte gracias a numerosas intrigas, acude a pedir ayuda a Merlín pero éste le persuade para que se olvide del trono, del Santo Grial y de otros problemas y permaneciera junto a él disfrutando de los placeres del amor...
En el bosque podemos visitar la tumba de Merlín, la fuente de la eterna juventud, el Valle sin Retorno, la Casa de Viviane, el Jardín de los Monjes o la Fuente Barenton, el Château de Comper, el Puente del Secreto, le Miroir aux Fées (el espejo de las hadas, un lago)... eso sin olvidarnos de la magnífica naturaleza que nos envuelve.