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sábado, 19 de julio de 2014

Los Castillos Cátaros (2da parte)

Esta vez continuaremos viaje hacia el norte, la última parada en el post anterior, fue en el castillo de Quéribus. Ahora continuaremos por la carretera hacia el pueblo de Tuchan, pasado el cual se encuentra el castillo de Aguilar. Después seguiremos más o menos como indica el mapa, este recorrido se puede hacer en un fin de semana tranquilamente y se puede empezar por cualquier punto que veis del mapa ya que es un recorrido triangular. Por la zona hay muchos lugares donde alojarse, pero tal vez el campamento base lo tendría en Carcassone pues es una de las ciudades más grandes y mejor comunicadas de la zona, y donde mayor oferta de alojamiento podemos disponer.

Tuchan tiene el ambiente de una ciudad fronteriza, pues formaba parte de la antigua frontera entre Francia y Aragón, junto con los castillos de Quéribus y Peyrepertuse que se encuentra a pocos kilómetros de distancia. La ciudad y sus alrededores han vivido y luchado durante mucho tiempo. En el cercano pueblo de Tauteval, se encontró un esqueleto de 400.000 años de antigüedad.

La ciudad ha sido testigo de la violencia, tanto por los fenómenos naturales ocurridos, como por parte del ser humanoEn 1311 unos 133 jefes de diferentes familias de la zona, rindieron homenaje a la Abadía de Fontfroide; por aquel entonces, la población total se podía contar en cientos, pero sólo 60 años después, el número de familias se había reducido a 26. La población había sido devastada por la peste. A partir de mediados del siglo XV hasta mediados del siglo XVII y con la firma del Tratado de los Pirineos, que finalmente estableció la frontera entre Francia y España, la ciudad fue invadida varias veces por los ejércitos españoles.

En 1525 los habitantes del pueblo fueron llevados a Perpignan como rehenes y sólo fueron liberados cuando se pagó el dinero del rescate. Ahora las batallas se libran en el campo de rugby pues tal y como anuncia un cartel a la entrada del pueblo, han sido 5 veces campeones de Francia, la última en 1999. La oficina de correos, es un hermoso edificio de estilo Art Nouveau, es un monumento histórico protegido como es el Château d'Aguilar. Esta región es productora de los vinos Fitou, si queréis comprobarlo dirigiros a Les Producteurs de Mont Tauch.

O bien en el Château Nouvelles, a 2 kilómetros, hacia el norte (se puede comprar un buen vino Fitou).
Después de probar el vino podemos ver una antigua calzada romana, la vía Mercadaria, que pasa cerca. Los romanos llegaron hasta esta zona para explotar los yacimientos de hierro, oro, plata y plomo. Además, Narbonne, que era el puerto romano en la costa mediterránea, se encuentra a tan sólo 45 kilómetros de distancia.

Como se puede ver en la foto, tiene forma pentagonal, con cinco torres, es uno de los mejor conservados. En el año 1020, Bernard Taillefer, conde de Besalú (Catalunya) legó a través de testamento sus tierras a sus hijo Guilhem, posteriormente, a finales del siglo XI pasará a manos de la casa de Carcassona, concretamente de la familia Termes, vasallos de los Trencavel. 

El hijo de la familia Termes, Olivier de Termes se exilia en la corte aragonesa junto con su madre y hermanas, luchando en diferentes batallas, y gracias a sus talentos militares el rey francés Louis IX, le restituye las tierras que le habían sido expoliadas a su padre (pues era Cátaro) incluyendo el Châteu d'Aguilar. 

Después de participar en la conquista de Mallorca junto a Jaime I y participar en la Séptima Cruzada, vende sus posesiones incluido el castillo de Aguilar, y distribuye las ganancias en donaciones principalmente a la abadía de Fontfroide, con el resto financiará una expedición y un contingente real militar que partirá hacia Tierra Santa en 1264. Se trata de la Octava Cruzada, donde morirá en la ciudad de Acre cuatro años más tarde.



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De aquí seguiremos camino hacia Villerouge Termenès, donde también hay otro castillo cátaro. El visitante quedará reconfortado visitando el pueblo de los cátaros, recorriendo sus tortuosas calles de época medieval, transportándose a más de seis siglos atrás, en aquellos azarosos tiempos, la visita obligada sin duda es la iglesia de Sant-Etienne, con su retablo del siglo XVI restaurado con todo primor. Y como no, el Castillo de Villerouge-Termenès, del siglo XIII, con sus torres almenadas en las cuatro esquinas, se alza en medio del pueblo, por lo que su acceso es perfecto; por medio de una rampa en la parte norte, que nos conduce a una puerta fortificada, en la que podemos ver las armas del arzobispo Bernat de Farges. El pueblo se apiña alrededor de lo que había sido una residencia veraniega de un señor cátaro, ya que a menos de 25 metros se encuentra el refrescante río "Le Lou". 

Además se puede recorrer tranquilamente el camino de ronda, en la parte alta de la muralla. Este castillo está flanqueado por cuatro torres, y se puede visitar el museo cátaro. El mejor momento para visitarlo es desde el 15 de Julio hasta finales de agosto de cada año,  pues los habitantes del pueblo, representan la vida en el castillo de Villerouge-Termenès, en “L’estival medieval” con gran fidelidad. Se proyectan audiovisuales muy completos, con vídeos, diapositivas, maniquíes vestidos de la época, una manera interesante de mostrarnos como era la vida común de los cátaros, También se exponen frescos murales rescatados recientemente.


En la sala de banquetes, del castillo se puede degustar la carne al estilo medieval, en una larga mesa a tal efecto, donde no se utilizan tenedores ni platos, tan solo cucharas, cuchillos tajaderos y escudillas, las tortas de pan sin levadura, y sirviéndose la bebida en cubiletes, jarras o botijos. ¡Vamos, toda una experiencia!.


Los poderosos Arzobispos de Narbona son los señores del pueblo y del castillo desde el siglo XII, aunque sufrió varias ocupaciones a lo largo de su historia. Primero por el Señor Pierre de Peyrepertuse, que ofrece la villa a su hija como regalo de boda con Pierre Oliver de Termes quien no devolvió el castillo a los Arzobispos de Narbona hasta varios años después. 

En 1227 el Papa Honorius-III acusa al Arzobispo de Narbona de atender las quejas de Villerouge contra las usurpaciones de los cruzados de Simón de Montfort, en la persona de su vasallo Alain de Roucy, quien finalmente tomó posesión del castillo. Después, el pueblo se liga a la causa catara y fue en este castillo donde en 1321 concretamente el 24 de agosto, Guilhem Bélibaste, un Perfecto refugiado en Cataluña, (el último cátaro occitano conocido) fue quemado vivo en la hoguera en el patio del castillo. Solo los Perfectos podían transmitir la religión, por lo que su muerte significaba el final de la religión cátara. Con su quema se dio por concluida la cruenta campaña de persecución sistemática que sufrieron los cátaros. 


Ahora hay que seguir hacia Lagrasse, oficialmente es "uno de los más bellos pueblos de Francia", Es un pequeño pueblo situado en la confluencia de dos valles, y vinculado a la abadía benedictina a la que debía su prosperidad original gracias a dos graciosos puentes que atraviesan el río Orbieu. Si queréis tomar  una foto de postal, hay un lugar bastante amplio en la carretera donde parar para hacer la foto, la vista de esta escena clásica (que podéis encontrar en las tiendas de souvenirs del pueblo) se encuentra en la sinuosa carretera que desciende a la ciudad en dirección a Narbona. 

La ciudad se ha convertido en un refugio para alfareros y artistas, hay casas medievales que datan del siglo XIV que se han convertido en estudios y zonas de exposición de sus obras. Si se quiere un poco de descanso y tranquilidad a la vera del río, hay un lugar para bañarse y tomar un pequeño picnic justo debajo de la abadía. 

También es una Cité Médiévale, pero diferente a la de Carcassona, pero no por ello no tiene su encanto, y hay muchas cosas para ver, como el puente, l’église Saint Michel (s. XIV), también hay varias mansiones medievales, una plaza porticada y la Tour de Plaisance (s. XIV – XV), pero si lo que queréis es degustar o comprar prooductos típicos de la región los encontraréis en la Maison du Terroir de Lagrasse (tel. 04 68 43 11 43), una sala de exposición de productos de la tierra - incluyendo el vino, por supuesto, pero también la miel, aceitunas y queso de cabra. Un establecimiento similar, 'Vins Corbières Alta Expresión ", en la Place de la Halle, representa a un grupo de productores de vino locales.

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Un nuevo museo abrió sus puertas en el pueblo en 2009: El Museo "1900 AD" (en la parte inferior de la calle principal). Y, por supuesto, ninguna visita a Lagrasse está completa sin la visita a la abadía en sí, una de las más antiguas y más ricas de Francia. La Abadie de Sainte Marie de Lagrasse

Hay una historia que habla de los orígenes del monasterio y que menciona a una romanna de nombre Filomena, en un manuscrito que data del siglo XIII. En el se menciona que, en este lugar, siete ermitaños en el mes de Septiembre realizaron el milagro de la multiplicación del pan para alimentar a miles de soldados que estaban enfrentados en una sangrienta batalla con los sarracenos. Y, según, la leyenda este hecho fue lo que posibilitó que Carlomagno fundara la abadía, en el siglo VIII. En otras leyendas, Carlomagno no sale tan notablemente conmemorado, como en el nombre que se le asigna a un hueco en las colinas cercanas y que reza "Carlomagno de nalgas". Este insigne personaje se supone que tuvo la mala suerte de caerse de su caballo y dejar  la huella de su augusta parte posterior en las rocas cercanas.

File:095 Abadia de Santa Maria, façana est, torre i església.jpg

Ahora hay bastante camino por carretera hasta llegar a Minerve , es un pequeño pueblo del departamento de Herault en la región del Languedoc-Rousillón, calificado con el sello de calidad de “Los pueblos más bonitos de Francia”.
Situado en una meseta calcárea rodeada de profundas gargantas que el cauce de los ríos Cesse y Brian siguen formando en la actualidad. Esta actividad del agua ha dado lugar a la creación de los llamados Pont Naturell, cavidades calcáreas por donde desaparece el río para aparecer algo más allá. 
Desde el aparcamiento habilitado al otro lado del barranco, se llega a Minerve recorriendo parte de las Gorges du Briand.
Bien, teniendo en cuenta que queda más bien poco de la ciudad amurallada, tenemos que imaginarnos que había un puente levadizo que permitía el acceso al castillo, éste tenía dos fosos a cada lado, y así quedaba separado de la ciudad a la vez que bloqueaban el acceso a Minerve. Para acceder a ella se podía hacer a través de dos puertas, la principal se encontraba en la zona del actual cementerio, la segunda puerta está al sur y aún puede verse. 
La ciudad de Minerve fue un enclave cátaro que también se vio asediado por el señor de Montfort durante la cruzada albigense. Después del saqueo de Beziers en 1209, muchos cátaros y Perfectos se refugiaron en Minerve, capital del Minervois. 

Simon de Montfort  declinó durante un tiempo lanzarse a la conquista de un lugar tan bien protegido, gracias a la naturaleza, por sus barrancos y gargantas calcáreas, como por los 1000 metros de murallas dobles que bordeaban algunas de ellas, defendidas por un sólido castillo vizcondal. La estrategia que siguieron los cruzados fue la de destruir el pozo con sus reservas de agua situado en la parte baja de la ciudad, al pie del acantilado que domina el río Brian. Se colocaron tres catapultas apuntando a las puertas de la ciudad, y una cuarta, la más grande de ellas, bautizada como la Malvoisine (Mala vecina) destinada a destruir el pozo. Hoy se puede disfrutar de una réplica de esta catapulta, la Malvoisine, y de parte de las murallas, poternas, torres y vestigios del castillo del siglo XIII, que fue mandado derruir por Luis XIII (solo queda un resto de la pared norte, la Candela, en forma de aguja, y los restos de la fachada oriental que esta adornada con parteluces dobles, el castillo medía 120 metros de largo pos 25 de ancho).


Tras siete semanas de asedio el pozo cedió y el vizconde Guilhem de Minerve, negoció la rendición. Salvó su vida y la de los habitantes de la ciudad, pero los refugiados cátaros, más de 150 entre hombres y mujeres, fueron quemados en una gigantesca hoguera el 22 de julio de 1210 al no querer abjurar de su fe. Esta fue la primera gran hoguera colectiva de la Cruzada albigense (Montsegur, 34 años más tarde, sería la última), y una estela realizada en 1985 por el escultor J.L. Séverac, la “Paloma de la luz”, conmemora este hecho. Es una interpretación de las palomas cátaras representadas en Montsegur y en Ussat.  La encontraréis en la plaza que hay frente a la iglesia románica del siglo XI de San Esteve, (con el altar de Saint Rustique, situado en el coro, y que data del año 456, según consta en una inscripción en uno de los lados) así como el pozo de agua llamado Potz Sant Rustie dins Brians, el que catapultaron los cruzados. 

La Calle de los Mártires, ha conservado su dimensión medieval, al pie de la calle hay una puerta con un arco apuntado del siglo XIII, esta puerta es de la llamada Casa de los Templarios, pues tenía como adorno una cruz de Malta. Por esta calle es por donde desfilaron los cátaros para ir ellos mismos a arrojarse a la gran hoguera colectiva, para no tener que abjurar de su fe. Al final de una de las callejuelas de Menerba (que es como se la conoce en occitano) existe el museo de Hurepel, además se puede visitar el Museo de la Cruzada y el Catarismo de Minerve, con maquetas del asedio. en donde se exponen una serie de dioramas, así como figuritas representativas de los personajes participantes en el asalto al castillo cátaro, con todo detalle, poniendo a disposición de los visitantes una guía explicativa en varios idiomas.

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 Ya nos van quedando menos castillos por ver, los siguientes estan en Lastours, situado en la región del Aude.  Lastours es una pequeña población que ha adquirido fama gracias a sus cuatro castillos situados a 300 mt. sobre un peñasco rocoso de la Montaña Negra.  La zona estuvo ocupada desde la edad del Bronce, como lo atestigua el descubrimiento de unos restos femeninos (que han llamado la “Princesa de Lastours”), en una cueva situada en el camino a los castillos, y donde se han hallado también objetos (muchos sobre su cuerpo) que evocan el arte micénico y egipcio (joyas, perlas de ámbar, etc.). Los visigodos también dejaron aquí importantes vestigios, después de que invadieran el Languedoc en el siglo VI y establecieran la Montaña Negra como la frontera con los francos.

Los cuatro Castillos de Lastours (Cabaret, el principal, Surdespine, Quertinheux y Tour Regine) dominan el curso del Orbiel y de su afluente el Grézilhou, profundamente encajados en el valle del Cabardés (región natural en esta zona). La familia Cabaret es mencionada por primera vez en la zona en el año 1067, asociada a la explotación de las minas de hierro de la montaña. De esta época, hacia mediados del siglo XI, data la construcción de los castillos.
«France-Château de Lastours3» de --Pinpin 17:12, 10 October 2006 (UTC) - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:France-Ch%C3%A2teau_de_Lastours3.jpg#/media/File:France-Ch%C3%A2teau_de_Lastours3.jpg
Los señores de Cabaret, adeptos al catarismo sufrieron desde 1209 los ataques de los cruzados de Simón de Montfort, resistiendo victoriosamente y capturando prisionero al cruzado Bouchard de Marly. Cabaret se convirtió en el lugar principal del obispado cátaro de Carcassés, siendo su señor, Pierre Roger de Cabaret, la pesadilla de Simon de Montfort durante varios años. En 1229, tras dos años de ataques continuados por parte de los cruzados, Cabaret negocio su rendición y fue destruido. Los Perfectos de Cabaret huyeron hacia el País de Sault (al sur de Montsegur, en los alrededores de Belcaire, también en Aude).

Los castillos fueron reconstruidos más tarde por el rey de Francia, modificando su ubicación primigenia y añadiendo la Tour Regine. Los convirtió en eo centro administrativo y militar de seis comunidades en el Cabardès. En el siglo XVI los castillos fueron ocupados por los protestantes hasta que el Mariscal Joyeuse les expulsó en 1591. Fueron perdiendo importancia hasta que quedaron abandonados tras la Revolución Francesa.

En 1905 fueron declarados Monumento Histórico de Francia y se restauraron, se acondicionaron los accesos y se emprendieron excavaciones en el pueblo bajo la dirección de la arqueóloga Marie Elise Gardel. Se ha sacado a la luz un conjunto impresionante de más de 1000 m2 alrededor de la ubicación del antiguo torreón de Cabaret. El pueblo castral contaba viviendas y otros enclaves dedicados a la metalurgia, el textil, el trabajo de la piedra, el despiece de ganado, etc. Desde el 2001 los trabajos se centran en la localización exacta de la ubicación primigenia de los demás castillos y la excavación del cementerio localizado alrededor de la llamada “vieja iglesia”, una capilla romana encontrada más al sur. Como premio a estos esfuerzos, Lastours es uno de los lugares más visitados del Languedoc. La segunda parte de la visita se realiza en el Belvedere de Montfermier, a unos kilómetros de la localidad, que nos sitúa por encima de los castillos para verlos en su alineación perfecta de sur a norte.

«Lastours» de kurtsik - http://www.ipernity.com/doc/kurtsik/6009808. Disponible bajo la licencia CC BY 3.0 vía Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lastours.jpg#/media/File:Lastours.jpg

Cabert, Tour Regine, Surdespine y Quetinheux.  Vistos desde el Belvedere, estas cuatro fortificaciones, parecen nidos de águila, pues dominan todo el paisaje que se extiende a sus pies. Nunca se rindieron a los soldados de Simon de Monfort, que en vano trató de conquistarlos: demasiado inexpugnables, demasiado difíciles en un lugar que no permitía la utilización de máquinas de asedio.

Si estáis cansados de tanto castillo y tanta ruina, podéis cambiar de tercio visitando las numerosas grutas que hay por toda la zona,  cerca de Lastours, tenemos la Grotte de Limousis, o la Gouffre Géant de Cabrespine. O bien decantarnos por las diferentes "Gorges", éstas están más tocando a los Pirineos, como las "Gorges de Galamus" cerca de Cucugnan, o las "Gorges de l'Orbieu", cerca de Termes, "Gorges de Frau", cerca de Montsegur... ya veis, hay donde elegir, como esta página: http://www.exterieur-nature.com/canyoning-les-gorges-galamus