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martes, 13 de mayo de 2014

la ciudad nueva de praga

A diferencia de su padre Juan de Luxemburgo quien nunca se identificó con los territorios checos, su hijo Carlos IV amaba este país e hizo mucho por su florecimiento. Desde que llegó a Bohemia procedente de Francia donde fue educado, Carlos IV quedó fascinado por esta tierra. Quizás porque su madre era checa y provenía de la famosa dinastía real local de los Premislitas.
Poco después de asumir en 1346 el reinado en Bohemia, Carlos IV tomó la decisión de ampliar la capital Praga. En marzo de 1348 fundó la Ciudad Nueva de Praga, pegada a las fortificaciones de la Ciudad Vieja, el proyecto real consistia en ampliar la Ciudad Vieja, derruir las fortificaciones que las separaban para hacer una ciudad mucho más grande que tuviera mayor importancia a nivel europeo.

Las normas para la construcción de la ciudad eran muy rígidas y los constructores que las violaran eran duramente castigados. Además, las casas, cuyas bases invadían un poco más de lo establecido la calle, debían ser derrumbadas de inmediato. A su vez, los constructores que respetaban las normas al pie de la letra, eran liberados del pago de los impuestos por un período de doce años.
La Ciudad Nueva con el Mercado del GanadoNo fue casual que para la Ciudad Nueva fuera escogida la margen derecha del río Moldava, ya que esta ofrecía desde siempre condiciones geográficas más favorables para la ampliación continua de la ciudad.
Los arquitectos de los nuevos cambios impulsados por Carlos IV fueron Matías de Arás y, después de su muerte en 1352, Petr Parléř y su taller de fundición. A los dos se deben también varias obras arquitectónicas en el Castillo de Praga, como por ejemplo, la Catedral de San Vito. Los puntos principales de la Ciudad Nueva fueron tres grandes plazas. En primer lugar, el llamado entonces Mercado del Ganado, actualmente Plaza de Carlos, en honor a Carlos IV; luego el Mercado de los Caballos, que hoy  sería la Plaza Venceslao; y, finalmente, el Mercado del Heno, que en cierta forma mantuvo su nombre hasta el presente, llamándose Senovážné náměstí.
Mercado de los Caballos - la Plaza VenceslaoA raíz de su gran extensión, la Plaza de Carlos solían llamarla también Forum Magnum, al estilo del Foro de Roma. Su superficie supera las ocho hectáreas y es más grande que la plaza de la Concordia, en París, o la Plaza Roja, en Moscú.

Mercado de los CaballosMercado de los Caballos (la Plaza Venceslao debe su nombre actual al gran aprecio del pueblo checo por uno de sus patronos, San Venceslao, pero la forma actual de la plaza o, mejor dicho, avenida, poco tiene en común con su aspecto original, pues el aspecto actual de la Plaza es muy diferente al que tenía en el siglo XIV. En primer lugar, por aquel entonces los edificios que fueron levantados alrededor de la plaza eran mucho más bajos. Alcanzaban como máximo la altura del segundo piso de las casas actuales. De mayor altura eran solamente los edificios con torres, pero esos estaban cerca o formaban parte directa del sistema de fortificaciones alrededor de la Ciudad Nueva.
Las casas en la plaza eran antaño mucho más anchas y cada una tenía su propio jardín. Sin embargo, el Mercado de los Caballos tenía la misma longitud que tiene actualmente la Plaza Venceslao, o sea 682 metros y su anchura era muy parecida a la de hoy que es de 60 metros.
Estos datos se han conservado gracias a los apuntes del médico italiano Ángelo de Florencia, que había trabajado en la corte de Carlos IV. Durante los primeros cuatro años de la construcción de la Ciudad Nueva fueron edificadas 600 casas, así como varias iglesias y monasterios, como el de Emaús, la iglesia de la Virgen Maria de las Nieves y la iglesia de San Ambrosio.  En uno de los extremos de la plaza, o sea, del Mercado de los Caballos, se encontraba la llamada Puerta de los Caballos. Ésta estaba situada en el lugar donde hoy se encuentra el Museo Nacional, aunque quizás un poco más cerca de la plaza y formaba parte del sistema de fortificaciones que rodeaba la Ciudad Nueva. Este sistema fue levantado en el curso de tan sólo dos años. La Puerta de los Caballos fue derrumbada en 1875, junto con las fortificaciones.
Actualmente, la Plaza Venceslao tiene la forma de un bulevar y es muy visitada por los habitantes de Praga, así como por los turistas. En su parte superior la decora desde 1913 la escultura ecuestre de San Venceslao, obra de Josef Václav Myslbek. San Venceslao está rodeado por Santa Ludmila, Santa Inés, San Procopio y San Adalberto, todos patronos de las Tierras Checas.
Hemos mencionado con anterioridad varias iglesias construidas en aquella época. Una de ellas fue la de San Ambrosio, que se encontraba frente a la puerta de la Ciudad Vieja y donde hoy se levanta la Torre de la Pólvora. 


El Monasterio de los Hibernios. Carlos IV admiraba los cantos ambrosianos, o sea, la liturgia cantada. Este fue uno de los motivos de por qué el soberano mandasea construir en la Ciudad Nueva una iglesia gótica con un monasterio e invitó a venir al país a los monjes benedictinos de la orden de San Ambrosio, de Milán, Italia.
Los ambrosianos abandonaron Praga en el siglo XV y su iglesia junto con el monasterio fueron regaladas a la orden de San Francisco de Asís. A comienzos del siglo XVII se asentaron en el lugar los monjes franciscanos de Irlanda, de la Orden de los Hibernios.

El monasterio de los hiberniosSe especula que precisamente los monjes hibernios fueron los primeros quienes en el Reino de Bohemia cultivaban patatas, ya que en el jardín del monasterio había extensas plantaciones de ellas a comienzos del siglo XVIII.
En 1786 el monasterio de los hibernios fue cerrado y la iglesia destruida. Tres años más tarde, el edificio del monasterio fue entregado a la compañía del teatro checo Bouda, que se mudó al lugar desde la Plaza Venceslao.
El edificio fue remodelado más tarde varias veces y sirvió para la Casa de la Moneda, la Oficina de Correos y la aduana. A comienzos del presente siglo el inmueble fue sometido a una amplia reconstrucción y transformado en teatro. El Teatro Hybernia fue inaugurado en 2006 con el estreno del musical Golem. Actualmente se efectúan en él representaciones de teatro y bailes, así como conciertos.
A Carlos IV se le deben agradecer muchas más obras arquitectónicas en Praga, como el Puente de Carlos, la Universidad Carolina, y varios edificios en el Castillo de Praga, incluida la famosa Catedral de San Vito.