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domingo, 18 de mayo de 2014

Ginger & Fred, la Casa Danzante de Praga.


casa danzante La Casa Danzante: Edificio Deconstructivista en Praga

Praga es una ciudad que sufrió los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, y una de las zonas en las que cayeron bombas, es en el lugar donde ahora se alza una casa muy peculiar para la ciudad de Praga. La verdad es que desentona un poco, pero al mismo tiempo le da un carácter especial. Es la Casa Danzante, o "Ginger y Fred" como se la conoce pues representa a la pareja de bailarines Ginger Rogers y Fred Astaire, o también la "Casa Borracha" por sus irregulares formas.

El solar antiguamente estuvo ocupado por una casa de estilo neorrenacentista de finales del siglo XIX que quedó totalmente destruida por el bombardeo de 1945 (esta vez fueron bombas del ejército aliado, concretamente de los americanos). Pero no fue hasta 1960 cuando decidieron retirar los restos de la casa, y hasta el 1994 cuando el Banco ING compró el solar no se decidió hacer nada con él, más bien porque no se ponían de acuerdo en qué hacer. Ya veis que no tenían mucha prisa en darle uso al solar. Todo cambió cuando contrataron a los arquitectos Frank Gehry y Vlado Milunič, para que llevaran a cabo un proyecto arquitectónico que fuera innovador, y para ello les concedieron un presupuesto ilimitado y una total libertad artística,  siguiendo los patrones de la arquitectura contemporánea (vamos un sueño para cualquier arquitecto!).

 

De origen judío, Frank Gehry nació en Toronto (Canadá) pero muy pronto se trasladó a EE.UU y Francia. En este último país, se interiorizó especialmente en las obras de Le Corbusier.
Convencido de que la arquitectura es un arte, y de que cada edificio debe ser una obra de arte, Ghery no ha olvidado jamás la funcionalidad de sus creaciones y la integración de éstas en los espacios circundantes.
La construcción empezó ese mismo año y acabó dos años después en 1996. Poco después de su construcción se convirtió en uno de los símbolos de la capital checa, atrayendo cada año a una gran cantidad de turistas gracias a su singular aspecto. En la actualidad, la Casa Danzante pertenece al grupo CBRE Global Investors que ha empezado a negociar su venta, gracias a su situación en el pleno centro de Praga, se trata de un edificio altamente lucrativo para los potenciales compradores, el precio de la Casa oscila entre 10 y 11,6 millones de euros. La Casa Danzante tiene un aspecto artístico excepcional que ha sido premiado en varias competiciones arquitectónicas.  Se trata de uno de los primeros edificios de arquitectura moderna construidos en Praga. Quizás se puede decir que es también uno de los últimos, ya que en Praga fueron alzadas muy pocas construcciones modernas y la ciudad sufre una escasez de arquitectura contemporánea.


El interior de la Casa Danzante fue diseñado por la arquitecta Eva Jiřičná, el edificio sirve como sede para varias empresas y un restaurante, y no se usa para ninguna actividad cultural. No obstante, el uso cultural del edificio era uno de sus objetivos originales, apoyado incluso por el fallecido ex presidente checo, Václav Havel, según señaló uno de los constructores del monumento, Vlado Milunič. “En 1986 Václav Havel y yo pensábamos cómo aprovechar el sitio vacío que habían dejado destruido las bombas en 1945. Al final decidimos que sería muy hermoso construir allí una casa llena de cultura“. La Casa Danzante cuenta con dos partes centrales, la primera es una torre de vidrio de media altura soportada por pilares curvos y la segunda se caracteriza por las molduras que siguen un movimiento ondulado y distribuido a través de las ventanas no alineadas. La estructura del edificio está apoyada por 99 paneles de hormigón, cada una de diferente forma y dimensión. En la parte superior del edificio encontramos una gran estructura de metal trenzado.


Destaca por las torres que parecen apoyarse una sobre la otra, marcándose el contraste entre una y la otra, la primera es una torre de cristal apoyada en pilares curvos que parece estar constreñida a la mitad de su altura.  Mientras que la segunda se va estrechando hacia la base y está fabricada con los mismos materiales que la fachada, y comparte con ésta la apariencia de un movimiento ondulado debido a la colocación de las ventanas. Sobre esta segunda torre hay una gran estructura retorcida de metal llamada la medusa. Ginger sería el edificio acristalado, con su cintura y el vuelo del bajo del vestido mientras que a Fred lo tenemos como un edificio de hormigón, lleno de ventanas y una cúpula de hierro en lo alto que simula el sombrero del bailarín.
En la séptima planta está el restaurante francés Celeste, aunque ahora se ha cambiado de nombre y aparece como Ginger & Fred con unas vistas espectaculares del río y del castillo a lo lejos, y una carta con muy buena pinta ( no muy cara, así que par una celebración romántica quedaríais de miedo!)
En la planta baja se sitúan las tiendas y un café que están conectados directamente a lo largo del río y a la plaza situada enfrente.
Los espacios del segundo a la séptima planta están ocupados, sin embargo, por las oficinas. No se puede entrar en el edificio a menos que puedas demostrar que tiene negocios legítimos con los inquilinos multinacionales o una reserva en el restaurante.