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domingo, 20 de octubre de 2013

El Barón Haussmann, cambió la ciudad... pero la iniciativa fue de una española!


Este paseo nos llevará por los grandes Bulevares creados por el Barón Haussmann. Este prefecto del Sena deja su impronta arquitectónica en la ciudad, pero sobre todo en el barrio de Ópera, que guarda más que ningún otro la huella del Segundo Imperio. En este sentido es el emblema de un París erigido como capital europea del lujo. ¡No es por casualidad que sus fastos atrajeran las coronas de toda Europa!

Boulevard des Capucines by Antoine Blanchard - 13 x 18 inches Signed french paris street scenes impressionist street scenes school of paris
Pero la persona que abrió los ojos al emperador Napoleón III para que encargara todas las reformas, fue una española, la emperatriz Eugenia de Montijo, que le hizo ver que las mejoras que debían hacerse, le darían un carácter y una notoriedad a la ciudad que no sería superada por ninguna otra ciudad de la época. Y así ha sido hasta nuestros tiempos.  
Eugenia, era mucha mujer para la época, tenía un carácter fuerte, era inteligente y no se amilanaba ante nada, es curioso que acabara siendo emperatriz de Francia, cuando ella tan sólo ansiaba casarse con la persona de la que estaba totalmente enamorada, el duque de Alba pero este prefiere a su hermana Paca, casi tan bella como ella pero más sensata y madura, la cual consigue cautivarle contrayendo matrimonio en 1845.
Eugénie_imperatriceHerida en su amor propio, Eugenia se propone conquistar al orgulloso Napoleón III y ceñir la corona imperial de Francia. Para ello decide trasladarse a Francia con su madre, mujer tremendamente ambiciosa.



Dicen que consiguió conquistar al emperador por su afán de conservar su virginidad, y el deseo de este de ser el primero en conseguirla. El emperador la preguntó a María Eugenia “como se iba a su habitación” contestando ella decidida: “Pasando por la capilla, sire”. Y así fue como consiguió ceñir la corona de emperatriz y convertirse en una de las mujeres más influyentes de la época.
Cuentan las crónicas que el emperador ya le fue infiel en el viaje de novios, pero parece que a ella tampoco la importaba mucho. No le amaba demasiado, se casó con él para conseguir el poder y el estatus que la daría convertirse en emperatriz de Francia.
María Eugenia no perdió el tiempo en sus días en Francia, contribuyendo intensamente para convertir París en la Ciudad de la Luz. Entre otras cosas promovió las obras de alcantarillado de la ciudad. Mujer tremendamente avanzada para la época, luchó por los derechos de la mujer, consiguiendo que por primera vez se concediese la Legión de Honor a una mujer (Rosa Bonheur)                 , y abogó por el sufragio femenino. A nivel internacional financió la apertura del canal de Suez y apoyó las investigaciones de Luis Pasteur, que acabarían en el descubrimiento de la vacuna contra la rabia…Vamos, toda una mujer del S.XXI en pleno S.XIX. Como escribió Próspero Merimée en Le Moniteur, aludiendo al poderoso atractivo sexual que Eugenia ejercía sobre los hombres: "La boda del emperador es el resultado de una erección y no de una elección".
Mujer tremendamente coqueta y presumida, descubrió al genial modisto Worth y dictó la moda durante decenios. Ideó el miriñaque, el perfume, los collares de chatones y el maquillaje, incluso el color malva se inventó para ella, para que conjuntase con sus ojos.

File:Paris-haussmann-centre.png
Las calles trazadas por Haussmann están en rojo
El Barón Haussman fue el encargado de convertir una ciudad muy densificada, con callejuelas estrechas y retorcidas, que ante cualquier sublevación del pueblo (con alzamiento de barricadas incluidas), éstas se convertían en verdaderas fortalezas, inexpugnables para  Napoleón III y sus hombres. El encargo del emperador para evitarlo  será cambiar la ciudad, construirá y destruirá barrios enteros, abriendo avenidas y bulevares, creando numerosos parques y jardines, mejorando el alcantarillado y consigue hacer llegar el agua a todas las casas. En menos de un año miles y miles de edificios desaparecieron y la ciudad adquirió la fisonomía actual. Todas estas nuevas construcciones dieron paso al olvido de los grandes hoteles y palacetes de los siglos XVII y XVIII, así como algunos sectores medievales de la ciudad que quedaron totalmente destruidos por obra y gracia del Plan Haussmann.






























Primeramente, el Estado expropia a los propietarios de los terrenos las parcelas a derrumbar guiados por los planos de renovación. Luego destruye los edificios y construye nuevos ejes con todos sus equipos (agua, gas, desagües). Haussmann, contrariamente a Rambuteau, recurre a préstamos masivos para encontrar el dinero necesario para estas operaciones, de 50 a 80 millones de francos al año. A partir de 1858, la Caja de los trabajos de París es la herramienta preferida para la financiación. El Estado recupera el dinero prestado revendiendo el nuevo terreno en forma de lotes separados a promotores que deben construir nuevos edificios conformándose un pliego de condiciones preciso. Este sistema permite dedicar cada año a los trabajos una suma dos veces más elevada que el presupuesto municipal. Para poder llevar a cabo la transformación de una ciudad aún medieval en lo que ahora conocemos, Haussmann goza de un marco legislativo y reglamentario creado un año antes para poder llevarlo a cabo. El decreto del 26 de marzo 1852 relativo a las calles de París, tiene diferentes puntos que le facilitarán mucho el trabajo: primero la "Expropiación por causa de utilidad pública", es decir los poderes públicos pueden acaparar edificios a lo largo de las vías que hay que construir, mientras que antes sólo se podían expropiar los edificio situados sobre la superficie de la vía misma. Los propietarios están obligados a limpiar sus fachadas y renovarlas cada diez años. Se reglamenta la nivelación de las vías de París, se alinean los edificios y se conectan a los desagües.

Así mismo los poderes públicos intervienen a la vez sobre las normas de las dimensiones de los edificios por la vía reglamentaria, y sobre el mismo aspecto estético de las fachada: las fachadas crecen a lo alto 20 metros, siempre que la anchura de la calle sea también de 20 metros. Los tejados deben inscribirse bajo una diagonal de 45 grados. Las fachadas de los nuevos edificios también deben seguir la normativa, las casas medianeras deben tener "las mismas alturas de piso y las mismas lineas principales de fachada". La utilización de la piedra tallada es obligatoria en los nuevos bulevares sobretodo.
 
Archivo:Rue-monge-angle.jpgLa fachada se organiza alrededor de líneas horizontales fuertes que a menudo se prosiguen de un edificio al otro: balcón, cornisa, la alineación perfecciona fachadas sin retiradas ni salientes importantes. El modelo de la calle de Rivoli se extiende al conjunto de las nuevas vías parisinas, a riesgo de una uniformización de ciertos barrios. Las calles producen un efecto monumental que dispensa los edificios de recurrir a la decoración: esculturas o moldeados se multiplicarán sólo hacia el fin del siglo.
A éstos inmuebles se les conocerá como inmeuebles de rapport  y son propios de la segunda mitad del siglo XIX. Son edificios de varias plantas (6 ó 7) con patio interno cerrado. Este tipo de  edificaciones preveía una clara tripartición, con una base (planta baja y entresuelo) destinada a comercios o a otras actividades terciarias, en el centro pisos de alquiler,  en el 2º piso o planta noble sería para la burguesía, y como decoración tendría uno o dos balcones, el 3er y 4º piso sería de un estilo similar pero con menos decoración, éstos los ocuparían lo funcionarios o empleados estatales, mientras que el 5º piso con un balcón que rodea la fachada y sin decoración alguna serviría para alojar a trabajadores,y un tercer cuerpo en mansarda destinado a las viviendas del personal de servicios, estudiantes o pobres, y eran conocidos como chambre de bonne.
Los nuevos trazados urbanos de París, en forma de estrella determinaron la difusión del inmueble triangular al lado del rectangular que ya existía en la capital. A parte de los edificios, en el plan urbanístico también se crean plazas y rotondas en los cruces, nuevas estaciones de tren, se mejora la circulación de aire y el abastecimiento del agua con dos redes de canales, uno potable y el otro para recoger los residuos. Además las calles que no tienen red de agua se instala una red de goteo, es por ello en que hay algunas calles donde a primera hora se suele ver que hay reguerillos de agua, es una manera de mantener limpias las calles. La distribución del gas, se otorga a una sola empresa, que pondrá el precio que quiera. El mobiliario urbano de aquella época, aún perdura en nuestros días y le da ese carácter especial a la ciudad. Se crean los dos grandes parques de la ciudad el Bois de Boulogne, para los pudientes, y el de Vincennes para que los obreros se explayen. La ciudad se divide en el centro y el oeste está compuesto por edificios de oficinas y las nuevas viviendas, mientras que en el este y la periferia se dedica para las viviendas de los más desfavorecidos y para las actividades industriales. Haussmann y sus colaboradores mejoraron y mucho en salubridad y belleza la ciudad de la luz, pero muchos salieron perdiendo, acabaron desterrados a la periferia, una periferia que con los años sería el "cinturón rojo" de París. 
Las obras de Haussmann desplazaron a las masas obreras del centro de las ciudades a los barrios de la periferia.
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4 roues sous 1 parapluieUna buena manera de conocer los grandes bulevares si no queremos cansarnos mucho sería hacerlo en los típicos citröen dos caballos acompañados de un guía vestido con su camiseta a rayas, su pantalón negro y la boina, muy parisino! Si queréis visitar su página aquí