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viernes, 18 de octubre de 2013

Ça c'est París, mon amour!!


     
Sí, queridos lectores, esta imagen también es París. Concretamente es un viñedo que aún perdura a lo largo del tiempo en la insigne villa. Si queréis visitarlo sólo os tenéis que acercar a la Butte Montmartre, la colina donde también esta el Sacré-Coeur. Es decir, que si hay ganas de conocer el otro Montmartre, solo hay que andar un poquito más. Para ponernos en ambiente no estaría mal ver la película "Amelie" para apreciar los escenarios por donde se mueve la protagonista, o bien si queremos trasladarnos a la Belle Époque, escoger "Moulin Rouge" para saborear el ambiente que había...
Para llegar a le "Clos Montmartre" que es como se conoce al viñedo, sería conveniente una vez visitada la basílica del Sagrado Corazón, seguir la calle o a la gente,  para tomar la calle de la izquierda que nos llevará a la Rue Mont Cenis, si escogemos ir hacia la izquierda llegaremos a la Place du Têrtre, con los pintores, los restaurantes para turistas, y las tiendas de souvenirs...
Si queremos disfrutar un poco de la soledad, y el paisaje, os recomiendo ir hacia vuestra derecha, hasta llegar a coger la Rue Cortot, que nos llevará a la Rue des Saules, dónde a la derecha nos encontraremos con el viñedo. Durante el siglo XVI esta zona era el centro de los vendimiadores de la ciudad, cuyo vino se bebía en la corte. A principios del siglo XIX aún quedaban unos 1500 m cuadrados de viñedos y pequeñas chozas para guardar los aperos de los campesinos.
Lo que actualmente queda está protegido por los vecinos, hay una asociación que ofrece visitas guiadas para grupos de 20 personas o más, pero si se quiere vivir una vendimia en directo os recomiendo visitarlo el segundo fin de semana de octubre, cuando se celebra el festival de la cosecha la "Fête des Vendanges de Montmartre".
Al lado mismo tenemos el cabaret "Au Lapin Agile"  un cabaret de la Belle Époque que empezó
llamándose Cabaret de los Asesinos. El nombre actual se debe a un juego de palabrás entre Gill y lapin (en francés, conejo). En 1875, el propietario encargó al caricaturista André Gill  un emblema para el local. Gill pintó en el muro exterior un conejo en el momento de escaparse de una cazuela y el cabaret comenzó a ser conocido con el nombre de lapin à Gill (el conejo de Gill), que pronto se transformó en lapin agile (el conejo ágil).
Aunque este cabaret de chansoniers tenía un nombre anterior, en 1860, era conocido como el cabaret "des Assassins", el cabaret de los asesinos, pues en las paredes interiores habían colgadas unas litografias de diferentes asesinos como Ravaillac (el asesino de Enrique IV), o Troppman un asesino en serie que acabó guillotinado en 1870, eso nos da una idea de la clientela que solía acudir al lugar, fumadores de hachís, escritores con dificultades, músicos, actores, etc

A principios del siglo XX y salvándolo del derribo lo adquirió Aristide Bruant, y se lo confió a Père Fredé (Frédéric Gerard) un compañero suyo, pintor y ceramista que lo convirtió en un cabaret literario para bohemios, dónde en verano los clientes podían cenar en la pequeña terraza, bajo una vieja acacia, por solo 2 francos (incluido el vino). También era costumbre celebrar inauguraciones y entierros. De entre los muchos clientes que lo visitaron tenemos a Braque, Modigliani, Utrillo (que está enterrado en el cementerio de en frente, queda claro que no quería estar apartado del lugar, durante lo que le quedaba de eternidad). Picasso era cliente habitual, y para pagar sus deudas pinto un cuadro de un harlequín, el dueño lo tuvo colgado hasta 1912 en el local, cuando por cuestiones económicas decidió venderlo por 20 $ (un mal negocio pues en 1989 ese mismo cuadro fue vendido en Sotheby's por 40 millones de dólares). En la foto de la derecha podemos ver al dueño del local con su borrico Aliboron (Lolo para los amigos).

El escritor Roland Dorgelés, bastante crítico con los nuevos movimientos pictóricos del momento, decidió junto a sus compañeros hacer que el borrico pintara con su cola (a la que le unieron un pincel) un cuadro al que titularon "Puesta de sol en el Mar Adriático" y lo presentaron en el Salón Anual de los Independientes de 1910, con el seudónimo de Joachim Raphaël Boronali (anagrama de Aliboron) un supuesto genovés que estaba en sus inicios como pintor...el cuadro y el autor se ganaron los elogios de los críticos de la época e incluso se llevó una remuneración de 400 francos...imaginaros las risas cuando se descubrió el pastel...

Actualmente, el local permanece igual que antaño, el interior es oscuro, lleno de cuadros y dibujos, parece que son los mismos bancos y sillas donde se sentaba el renqueante Toulouse Lautrec y garabateaban sus firmas Maupassant y Apollinaire.  Sigue con las actuaciones de los chansonniers como cuando apareció por aquí la gran Edith Piaf, o Brassens que cantó aquí por primera vez... Por unos 24 euros tienes la entrada y la consumición incluidas, el resto de bebidas por unos 6-7 euros, incluida la Absentha o el agua con gas, si queréis ir debéis ser rápidos pues enseguida se llena, es muy pequeño y es conveniente reservar   www.au-lapin-agile.com y ya se sabe que los grupos de japonenses aparecen cuando menos te lo esperas...


más info de interés  www.pariszigzag.fr
                               www.bonjourparis.com